Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas (pymes) durante el Día de la Madre 2026 volvieron a registrar un resultado negativo y prolongaron una tendencia que se mantiene desde 2022. Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la facturación del sector cayó un 1,4% interanual a precios constantes, pese a que casi nueve de cada diez comercios implementaron descuentos y promociones para incentivar el consumo.
El resultado confirmó que las estrategias comerciales desplegadas para una de las fechas relevantes del calendario de ventas no fueron suficientes para revertir el comportamiento cauteloso de los consumidores. De acuerdo con la entidad, el público priorizó los artículos de menor valor unitario y evitó las compras de mayor escala, en un contexto marcado por presupuestos familiares ajustados.
El ticket promedio se ubicó en $63.197 a precios corrientes. Para sostener las operaciones y generar liquidez, los comercios recurrieron a distintas herramientas de financiación y descuentos, entre ellas las cuotas sin interés, las rebajas de hasta el 20% y las bonificaciones bancarias. Sin embargo, estas alternativas no alcanzaron para modificar el patrón de compra que caracterizó la jornada.
El informe de la CAME también mostró diferencias importantes entre los rubros comerciales. De los seis sectores relevados, cuatro terminaron con caídas interanuales, mientras que dos registraron variaciones positivas. La mayor retracción correspondió a electrodomésticos, artefactos para el hogar y equipos de audio y video, en tanto que librería encabezó los resultados favorables.
Un historial de retrocesos desde 2022
La evolución de las ventas por el Día de la Madre muestra una sucesión de resultados negativos durante los últimos cinco años. La caída de 2026 se sumó a una serie que comenzó en 2022 y que, aunque tuvo momentos de menor intensidad, no consiguió revertirse.
Los registros históricos difundidos por la CAME fueron los siguientes:
2022: caída del 4,7%.
2023: retroceso del 3,2%.
2024: descenso del 0,9%.
2025: contracción del 3,5%.
2026: baja del 1,4%.
La comparación permite observar que el retroceso de 2024 había sido más moderado, pero la tendencia volvió a profundizarse en 2025. Este año, pese a la amplia presencia de promociones, el indicador permaneció en terreno negativo.
La entidad mide la facturación real de los comercios minoristas pymes que operan en locales físicos. El relevamiento no contempla las operaciones realizadas a través de plataformas independientes de comercio electrónico, una precisión importante para interpretar el alcance de los resultados.
La exclusión del canal online adquiere relevancia en un escenario en el que las ventas digitales avanzan sobre el comercio de cercanía. Esa diferencia entre canales también fue objeto de cruces públicos entre la CAME y el fundador de Mercado Libre, Marcos Galperin. Por lo tanto, el resultado presentado por la entidad corresponde específicamente al desempeño de las ventas en establecimientos físicos incluidos en su medición, sin incorporar las transacciones de plataformas de comercio electrónico independientes.
Nueve de cada diez comercios apelaron a promociones
La magnitud de las estrategias comerciales fue uno de los aspectos destacados del relevamiento. El 88,9% de los comercios consultados ofreció promociones y descuentos durante el Día de la Madre 2026, una proporción equivalente a casi nueve de cada diez establecimientos.
Las herramientas utilizadas buscaron atraer consumidores y sostener la actividad durante una fecha tradicionalmente asociada a la compra de regalos. Entre las principales alternativas figuraron las cuotas sin interés, las rebajas de hasta el 20%, las bonificaciones bancarias y las promociones por cantidad de prendas.
Sin embargo, la implementación de estos recursos no se tradujo en un crecimiento generalizado de las ventas. El ticket promedio de $63.197 reflejó las diferencias entre los productos elegidos y los distintos sectores comerciales, mientras que la preferencia por artículos más económicos mostró que los consumidores mantuvieron una conducta prudente al momento de gastar.
Las promociones también tuvieron efectos diferentes según el rubro. En indumentaria, por ejemplo, las ofertas 2x1 y 3x2 ayudaron a sostener el volumen de operaciones. En calzado y marroquinería, la financiación y los descuentos fueron herramientas centrales para concretar ventas. En electrodomésticos, en cambio, la demanda se orientó hacia productos pequeños y de menor precio.
Más de la mitad vendió lo esperado
Las respuestas de los comerciantes permitieron conocer cómo se comportó la jornada respecto de las previsiones iniciales de cada establecimiento. Según el relevamiento de la CAME, el 51,3% de los comercios vendió en niveles iguales a los esperados.
No obstante, el resultado estuvo acompañado por una proporción considerable de establecimientos que no alcanzaron sus objetivos. El 32,5% informó ventas inferiores a las previstas: dentro de ese grupo, el 29,4% calificó el desempeño como "peor" y el 3,1% como "mucho peor".
En el extremo opuesto, solamente el 16,2% de los comercios consiguió superar sus expectativas iniciales. De esta manera, aunque algo más de la mitad registró un comportamiento acorde con sus previsiones, la cantidad de establecimientos que vendió por debajo de lo esperado superó ampliamente a la que logró resultados mejores.
El informe también evaluó cuánto aportó la festividad a la facturación mensual de los comercios. Las respuestas mostraron que, para la mayoría, el Día de la Madre tuvo una incidencia limitada o moderada sobre la actividad general.
Los resultados fueron los siguientes:
39,9%: consideró que el impacto de la fecha en la facturación mensual fue moderado.
31,7%: sostuvo que el Día de la Madre suma ventas, pero no cambia el panorama del negocio.
19,3%: indicó que la celebración no generó efecto alguno en su actividad.
9%: definió la fecha como clave para dinamizar las ventas del mes.
Estas cifras muestran que la celebración no representó un impulso decisivo para una amplia mayoría de los establecimientos relevados. Incluso cuando se registraron operaciones acordes con las expectativas, el efecto sobre la facturación mensual fue considerado moderado o insuficiente para modificar el escenario comercial.
Los tickets más altos y más bajos del relevamiento
El monto promedio por operación presentó diferencias marcadas entre los seis rubros analizados. Mientras algunos sectores concentraron compras de mayor valor, otros se apoyaron en productos más accesibles, en línea con la cautela observada entre los consumidores.
Por encima del promedio general de $63.197 se ubicaron tres actividades:
Cosméticos y perfumería: $88.000.
Electrodomésticos, artefactos de hogar y equipos de audio y video: $72.581.
Calzado y marroquinería: $67.332.
En cambio, los otros tres rubros quedaron por debajo de la media:
Equipos periféricos, accesorios y celulares: $60.089.
Indumentaria: $55.416.
Librería: $37.638.
Librería registró el ticket promedio más bajo, mientras que cosméticos y perfumería encabezó la medición por monto de compra. La diferencia entre ambos valores refleja la diversidad de productos y precios dentro de la oferta comercial vinculada con la celebración.
Electrodomésticos: la mayor caída interanual
El rubro de electrodomésticos, artefactos para el hogar y equipos de audio y video sufrió la retracción más pronunciada del relevamiento, con una baja interanual del 3,6%. El ticket promedio se ubicó en $72.581, aunque la demanda se orientó principalmente hacia pequeños aparatos y productos de menor valor unitario.
El informe también señaló que los canales digitales mostraron mayor dinamismo que los locales físicos. Sin embargo, los comerciantes advirtieron que los costos financieros y las bonificaciones aplicadas para impulsar las operaciones redujeron sensiblemente los márgenes.
De este modo, el comportamiento del sector estuvo marcado por la búsqueda de alternativas más económicas y por la necesidad de ofrecer condiciones comerciales capaces de sostener las ventas, aun cuando esas herramientas implicaran una menor rentabilidad.
Cosméticos y perfumería
Cosméticos y perfumería registró un retroceso interanual del 3,2%, pese a presentar el ticket promedio más elevado de los seis rubros, con $88.000.
Según la CAME, su desempeño estuvo condicionado por las precipitaciones registradas en el Área Metropolitana de Buenos Aires y en el interior del país. Las lluvias redujeron la afluencia de público a los locales ubicados sobre la calle durante las jornadas previas a la celebración.
El caso mostró que un mayor monto promedio por operación no necesariamente se traduce en un mejor resultado general de ventas. Aunque las compras realizadas en el sector tuvieron el ticket más alto, la caída interanual evidenció las dificultades para sostener la actividad.
Celulares y accesorios
El rubro de equipos periféricos, accesorios y celulares registró una caída del 3,2% interanual, con un ticket promedio de $60.089.
La demanda se concentró en artículos accesibles, como auriculares, fundas y relojes inteligentes, mientras que la renovación de terminales fue postergada. El informe también señaló que la competencia de productos importados afectó a los comercios tradicionales.
El comportamiento del sector reflejó una preferencia por accesorios de menor valor frente a compras más costosas. En ese contexto, los consumidores priorizaron productos que les permitieran realizar un gasto más acotado, en lugar de afrontar el desembolso que supone renovar un teléfono celular.
Calzado y marroquinería
Calzado y marroquinería completó el grupo de rubros con resultados negativos, con una contracción del 2,2% interanual y un ticket promedio de $67.332.
Las compras se orientaron principalmente hacia calzado de uso diario y artículos pequeños de marroquinería. Para sostener las operaciones, los comercios dependieron de la financiación en cuotas y de descuentos de hasta el 20%.
Aunque estas estrategias ayudaron a generar oportunidades de compra, no fueron suficientes para impedir que el sector cerrara el período con una caída respecto del año anterior.
Indumentaria y librería
Entre los dos rubros que registraron variaciones positivas, indumentaria presentó un crecimiento marginal del 0,1% interanual, con un ticket promedio de $55.416.
El resultado estuvo sostenido por la demanda de prendas de temporada y por promociones agresivas, entre ellas los esquemas 2x1 y 3x2, además de las cuotas sin interés. Estas herramientas permitieron sostener el volumen de ventas, aunque a costa de la rentabilidad de los comercios.
Librería, por su parte, fue el sector de mejor desempeño, con un incremento interanual del 3,4%. Al mismo tiempo, registró el menor ticket promedio del relevamiento, con $37.638, una combinación que la posicionó como una alternativa económica para quienes buscaban un regalo.
Las ventas se concentraron en títulos vinculados con cocina y desarrollo personal. En algunas plazas, las ferias del libro complementaron la actividad comercial y contribuyeron a dinamizar las operaciones.