El Papa Francisco ya está en Hungría en el reinicio de sus giras internacionales

Estará siete horas en Budapest y luego viajará a Eslovaquia. Tras reunirse con el primer ministro, el Papa dijo que “el antisemitismo es una mecha que hay que apagar”.

12 Septiembre de 2021 08.22

El Papa Francisco arribó esta domingo a Budapest para iniciar su primera gran gira internacional desde la cirugía intestinal que le efectuaron en julio, que también incluye una escala en Eslovaquia.

Durante la breve visita, el Papa se reunió con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y el presidente del país, Janos Ader, durante 40 minuto a puerta cerrada y sin cámaras.

La reunión duró más de los previsto, ya que se esperaba un coloquio de media hora en el que también participaron el secretario de Estado, Pietro Parolin y el secretario para las Relaciones con los Estado del Vaticano, Richard Gallagher.

En un comunicado se explicó desde la Santa Sede que entre los temas tratados se habló "del papel de la Iglesia en el país, el compromiso para la salvaguardia del ambiente, la defensa y la promoción de la familia".

En este contexto alertó de "la amenaza del antisemitismo que todavía serpentea en Europa y en otros lugares", y afirmó que "es una mecha que hay que apagar".

"La mejor forma de desactivarla es trabajar en positivo juntos, es promover la fraternidad", agregó el papa, durante un encuentro con representantes de confesiones cristianas y de comunidades judías húngaras.

El pontífice llegó al aeropuerto de Budapest para comenzar su periplo de cuatro días. Permanecerá siete horas el domingo en la capital húngara y los días restantes en Eslovaquia.

En Budapest, Francisco oficiará la misa de clausura de la conferencia internacional sobre la eucaristía. También se reunirá con el clero así como con el presidente y el primer ministro de Hungría.


 

El Papa y el primer ministro Viktor Orban. Foto: AP

El Papa y el primer ministro Viktor Orban. Foto: AP

Los organizadores prevén una asistencia de hasta 75.000 personas en la misa en la Plaza de los Héroes que se efectuará bajo pocas restricciones por el coronavirus a pesar de que Hungría, al igual que el resto de Europa, registra muchos contagios a causa de la variante delta altamente contagiosa.

Pese a las recomendaciones de la Cámara de Médicos de Hungría, los organizadores de la conferencia decidieron no exigir a quienes asistan a la misa vacunarse contra el COVID-19, hacerse pruebas, utilizar mascarillas ni distanciamiento. No obstante, se comprometieron a distribuir 30.000 mascarillas y sanitizante para manos, al tiempo que solicitaron a los asistentes que cumplan con las medidas recomendadas.

Durante su vuelo desde Roma, Francisco lució aparentemente en buena forma y saludó a los 74 periodistas en la parte posterior del avión hasta que un colaborador le indicó que regresara a su asiento porque ya iban a aterrizar.

El Pontífice explicó que volver a viajar es muy importante porque "se lleva la palabra y el saludo a tanta gente".

Además, el Papa destacó que se trata de un vuelo de "despedidas" ya que será el último viaje con su maestro de ceremonias, Guido Marinr, que deja el Vaticano para ser obispo en Italia, y el último vuelo con Alitalia, ya que en octubre dejara de existir y nacerá la nueva compañía de bandera italiana ITA.

Francisco se mostró contento de reanudar sus giras al exterior tras una pausa por el coronavirus y por su recuperación este verano después de que le quitaran 33 centímetros de colon. "Hierba mala nunca muere", bromeó el pontífice.

El Vaticano y los organizadores de la gira han subrayado que Francisco fue invitado a Hungría a oficiar la misa, no para que cumpliera una visita propia de Estado ni pastoral a diferencia de su viaje a Eslovaquia.