Estallido de contagios en Italia con 78.313 casos en 24 horas

El crecimiento tumultuoso de los afectados ha puesto a dura prueba la organización sanitaria de todo el país.

28 Diciembre de 2021 18.28

Un estallido de 78.313 contagios en 24 horas conmovió a los italianos e hizo realidad por adelantado el pronostico de 100 mil casos en enero, que se adelantarán al Año Nuevo que llegará este sábado. Ayer los datos de 24 mil y 30 mil casos del domingo y lunes no parecían reales después de los 54 mil anunciados en Navidad. La diferencia está en los controles, es tradición que en los fines de semanas desciendan los testeos. Ayer fueron 300 mil y este martes se hicieron de un millón de “tampones” como llaman los italianos a los hisopados y otros test.

Con el anochecer invernal llegó la noticia que ha dejado “groggy” al país, porque los estudios de las curvas de crecimiento de las infecciones indicaron que cien mil contagios era posible pero a mediados de enero.

Entre Nochebuena, Navidad y Año Nuevo se han acumulado caóticamente los problemas causados por el crecimiento de los casos. En primer lugar en un día se han agregado 61.352 infectados a 600 mil contagiados activos.

El crecimiento tumultuoso de los afectados ha puesto a dura prueba la organización sanitaria. De golpe otro número se agrega a la pesadilla: son los dos millones y medio de italianos que se encuentran en cuarentena. Están los contagiados que en su gran mayoría se encuentran en aislamiento domiciliario, cumpliendo un período de diez y quince días, según los casos.

Los test

La masa de los dos millones y medio es tan grande porque en la obligación de cuarentena van entrando rapidamente los que deben estar aislados porque estuvieron en contacto con contagiados directa o indirectamente.

La confusión se ve en las calles. Enormes colas de gente que asedian las farmacias para hacerse los test y saber si siguen siendo positivos o se han curado. Filas kilométricas de automóviles en los centros donde se hacen los controles de contagio sin bajarse del coche.

Las filas las engrosan también los que con motivo de las fiestas quieren estar seguros de que en las reuniones de familia no contagiarán a los abuelos, los más frágiles, y al resto de la parentela. O que tienen que hacerse los “tampones” porque acuden a encuentros con bailes y cenas, dos fuentes muy activas de contagios.

Un centro de vacunación en Turín, Italia. Foto EFE 

Un centro de vacunación en Turín, Italia. Foto EFE

El gobierno se ha encontrado de golpe con este problema. Este miércoles se reunirán ministros y científicos. La realidad empuja inexorable así que se decidirá acortar las cuarentenas. Incluso es posible que se decida que no deban cumplir la cuarentena los vacunados que han sido infectados por Ómicron, que ya viaja a más del 50% del total desplazando en Italia a la variante Delta.

Ómicron ha demostrado hasta ahora, un mes después de haber sido descubierta en Sudáfrica, dos cosas a los científicos: es la variante de virus mucho más contagiosa que las que la precedieron y resulta menos grave que Delta.

Aunque su potencia contagiosa “busca” a las vacunas en los contagios y los ya inoculados pueden infectarse aún con las tres dosis, las vacunas resisten en la parte fundamental. Dan amplia protección contra la enfermedad grave y la muerte.

Las regiones?
 

De allí que se haya decidido que los vacunados apestados por Ómicron no necesitan la cuarentena. Lo mismo aquellos que se han curado hace poco del Covid_19.

Las veinte regiones italianas sintieron el cimbronazo del estallido. Record para el Veneto, con capital en Venecia, con más de siete mil casos. Pero Lombardía sigue manteniendo el primado. Solo en la provincia de Milán hubo 12.235 casos. En toda Lombardía se arribó a 28.795 contagios con un nivel de incidencia del Covid del 12,8%. Los muertos fueron 28, lo que eleva el total a 34.980 fallecidos desde el comienzo de la pandemia, en febrero de 2020. Nápoles y su región Campania vivieron también contagios de record con 7.818.

El director de enfermedades infecciosas del hospital San Martino de Génova, Matteo Bassettii, advirtió que “con esta cantidad de contagios, que serán muchos más, tenemos que frenarla con las cuarentenas de contactos”.

“El que está enfermo debe quedarse en casa seguido por su médico. No podemos poner en cuarentena y aislamiento a miles de personas y sus contactos por cada test que dió positivo”.

La realidad de casi 80 mil contagiados en un día y los atascos que producen 2,5 millones de personas en cuarentenas, han hecho obsoletas las estrategias seguidas hasta este agitado fin de año.