VIDEO: Una nena de 15 años declarada muerta despertó dentro de su propio ataúd
Yuleidy Ixcotoyac había perdido el conocimiento mientras viajaba con su padre y su familia creyó que había fallecido, por lo que organizó su funeral. Ocho horas después, comenzó a moverse y se incorporó frente a sus seres queridos, que reaccionaron con sorpresa, gritos y expresiones de alegría.

Una familia de Guatemala vivió una situación inesperada cuando una adolescente de 15 años, a quien sus seres queridos creían muerta, despertó dentro de su propio ataúd en medio de la ceremonia de despedida. La joven, identificada como Yuleidy Ixcotoyac, había perdido el conocimiento mientras viajaba en automóvil con su padre, Abraham Ixcotoyac, rumbo a un centro médico. Lo que ocurrió después llevó a sus familiares a organizar un velatorio y, horas más tarde, a presenciar una escena que no esperaban: la adolescente comenzó a moverse, abrió los ojos y terminó incorporándose dentro del féretro.

El episodio tuvo lugar en una vivienda de El Jocote, donde familiares y allegados se habían reunido para despedirla. La ceremonia comenzó alrededor de las 14:30, en un contexto de dolor y de convencimiento de que la joven había fallecido durante el traslado. Sin embargo, nunca hubo una confirmación médica de su muerte ni se emitió un certificado de defunción.

Pese a la ausencia de esas verificaciones, la familia había comprado un ataúd y preparado el funeral para ese mismo día. La situación cambió cuando la madre de la adolescente, Lesvia Ríos, se acercó al féretro mientras lloraba y advirtió movimientos en el cuerpo de su hija.

El momento en que se descubrió que estaba viva

Lesvia Ríos relató posteriormente a medios locales que, mientras permanecía junto al ataúd, insistía en que su hija seguía con vida. "No paraba de decir que estaba viva, que no estaba muerta", contó al recordar aquellos instantes. La mujer explicó que, mientras estaba inclinada sobre el féretro, comenzó a notar que la adolescente se movía. La reacción inicial dio paso a una escena que sorprendió a todos los presentes. "Ella se movía, estaba despertando y de repente se incorporó", recordó.

Las imágenes del episodio muestran a Yuleidy sentándose dentro del ataúd, vestida con una remera rosa. A su alrededor, los familiares reaccionaron con gritos de sorpresa y alegría al advertir que la joven estaba consciente.

Entre las expresiones de quienes presenciaban la escena se escucharon exclamaciones de "¡Aleluya!", mientras la conmoción del velatorio se transformaba ante la inesperada reacción de la adolescente.

Después de incorporarse, Yuleidy recibió ayuda de sus familiares para salir del ataúd. La joven volvió a encontrarse con sus seres queridos en circunstancias completamente diferentes de las que habían marcado el inicio de la ceremonia: quienes se habían reunido para despedirla ahora comprobaban que estaba consciente y podía comunicarse.

El relato de la adolescente

Una vez fuera del féretro, Yuleidy explicó qué había sentido antes de desvanecerse durante el viaje con su padre. Según su relato, comenzó a experimentar un fuerte dolor en el pecho y una sensación de pesadez antes de perder el conocimiento.

"Me empezó a doler mucho el corazón; lo sentía pesado y luego perdí el conocimiento, como si me hubiera desmayado", explicó la adolescente. Sus palabras aportaron detalles sobre el episodio que había desencadenado toda la situación, aunque no permitieron establecer cuál fue la causa de la pérdida de conocimiento. Hasta el momento, no se informó el motivo médico que provocó el desvanecimiento ni se difundieron conclusiones oficiales sobre lo ocurrido.

La joven también expresó su agradecimiento por encontrarse nuevamente junto a su familia y manifestó que todavía sentía algunas consecuencias físicas después de lo sucedido.

"Doy gracias a Dios y a mis padres porque estoy viva. Todavía me tiemblan las manos, pero ya estoy recuperando fuerzas", aseguró. Para Yuleidy, la experiencia tuvo un significado religioso y personal. La adolescente describió lo ocurrido como "un milagro", una expresión que reflejó su interpretación de haber despertado cuando sus familiares creían que ya no estaba con vida.

Yuleidy 

La explicación del padre 

Abraham Ixcotoyac, padre de la adolescente y pastor evangélico, relató que creyó que su hija había muerto mientras se dirigían en automóvil hacia un centro médico. Según explicó, cuando la joven perdió el conocimiento, detuvo el vehículo para comprobar si respiraba y si tenía pulso. Al no detectar ninguna de esas señales, llegó a la conclusión de que había fallecido.

"Vi que ya no respiraba y no podía sentirle el pulso en las muñecas", relató el hombre.

Esa percepción fue determinante para la decisión de la familia de organizar el velatorio. Sin embargo, existe un dato central que impide afirmar que la adolescente hubiera estado efectivamente muerta: ningún médico confirmó su fallecimiento.

Tampoco se emitió un certificado de defunción. Por lo tanto, aunque sus familiares interpretaron la ausencia aparente de respiración y pulso como señales de muerte, no existe una constatación médica que permita establecer que la joven hubiera fallecido antes de despertar en el ataúd.

La distinción es importante para comprender lo sucedido sin confundir la impresión inicial de la familia con un diagnóstico médico. El episodio comenzó con una pérdida de conocimiento y una evaluación realizada por su padre, pero no se informó que un profesional de la salud hubiera examinado a Yuleidy antes de que se organizara el funeral.