Cámara Penal Nº 2

Los asaltantes del estudio contable Haddad, desde hoy, en el banquillo

Se trata de Darío Fabián Verón (36) y Eduardo Florencio Cavieres (36), ambos detenidos en el Penal de Miraflores, desde 2019. En la primera audiencia, se espera escuchar a los imputados.

17 Septiembre de 2020 01.03

A poco más de un año, el violento robo con armas, que padecieron los empleados del estudio contable Haddad y el hijo del dueño, empezará a ventilarse desde hoy, en la sala de la Cámara Penal N° 2.  
Los jueces Luis Guillamondegui, Rodrigo Morabito y Fabricio Gershani Quesada serán quienes juzgarán a Darío Verón y Eduardo Cavieres, quienes enfrentan la imputación de “Robo agravado por el uso de arma de fuego”. Cabe señalar, que ambos imputados no son oriundos de esta provincia y llegan a juicio detenidos y, en el caso de Verón, ya purgó una condena de seis años, por un delito contra la propiedad, en la provincia de Buenos Aires. 
Serán parte del plenario, por el Ministerio Público Fiscal, el Dr. Gustavo Bergesio, por la defensa de Darío Verón, el Dr. Víctor García, y el Dr. Leonardo Carrasco por la defensa de Eduardo Cavieres. El debate tiene previsto la comparecencia de seis testigos. 

La causa 
El 13 de junio del año 2019, los ahora imputados llegaron hasta el estudio contable Haddad, sito en calle Rojas al 600 y, aprovechando que el cadete se retiraba, lo abordaron empuñando, uno, un arma de fuego, y el otro, una cuchilla. Una vez en el interior, redujeron bajo amenazas y empujones al hijo del propietario y a los cuatro empleados que estaban en el lugar.  
Exigiendo en todo momento “plata”, los violentos asaltantes obligaron a Haddad (h) a recorrer cada una de las oficinas en busca de dinero. Así fue que se apoderaron de más de 40 mil pesos, dólares y otros elementos de valor, los que estaban resguardados en una caja de seguridad. 
Como los delincuentes no se conformaban con el botín, y suponiendo que Haddad no les entregaba toda la plata que, según ellos, en el estudio había en ese momento, lo agredieron en varias oportunidades con la culata del arma en la nuca, causando una lesión que demandó pocos días de curación. Finalmente, antes de marcharse, los delincuentes palparon a todos y a cada uno de los empleados, a quienes los despojaron del dinero que llevaban consigo. Luego, los asaltantes se dieron a la fuga raudamente. Con el pasar de las horas, la Policía identificó a los asaltantes mediante el rastro de huella dactilar, levantado por los peritos en el lugar del robo y se montó un importante operativo, que finalizó con la detención de ambos acusados, quienes, tras ser reconocidos en rueda de personas por las víctimas, fueron enviados al penal.