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Entrevista

Máximo Thomsen contó cómo fue su vida en la cárcel y la convivencia con los otros rugbiers

En la segunda parte de la entrevista exclusiva de Rolando Barbano para Telenoche, por “eltrece”, el hombre condenado por el crimen de Fernando Báez Sosa contó qué sintió cuando escuchó la sentencia a perpetua.

(Foto: Juan Pablo Chaves / Telenoche)

29 Mayo de 2024 22.25

Durante la segunda parte de la entrevista con Telenoche, por eltrece, Máximo Thomsen habló de su vida en la cárcel, del vínculo con los otros rugbiers y contó qué es lo que más extraña del afuera.

“Extraño a mi familia, mis amigos, poder hacer las cosas que me gustan, trabajar con mi papá. Él siempre me manda 'te necesito' y mi mamá también. Extraño mucho”, aseguró.

Además, le dijo a Rolando Barbano que la convivencia con el resto de los rugbiers es buena y que la amistad entre los ocho se mantiene intacta. “Tenemos nuestras diferencias, pero seguimos siendo amigos”, sostuvo. A su vez, reveló con quién comparte celda y cómo es su día a día en prisión.

Thomsen dijo que el encierro “es horrible”, y que el resto de los presos “lo señala y le grita cosas”. “Lo único que te da cierta fuerza para poder sobrellevar todo lo feo es que tenemos visitas una vez a la semana y es lo que más esperamos nosotros”, comentó.

Sobre los padres de Fernando Báez Sosa, les pidió perdón y dijo que reza todas las noches para que el joven de 18 años “descanse en paz”.

A continuación, la segunda parte de la entrevista a Máximo Thomsen en Telenoche:

-¿Qué hiciste vos después del ataque a Fernando? ¿A dónde fuiste?

Yo fui a la casa a cambiarme porque estaba ahí cerca y tenía hambre. Siempre terminaba de salir y me daban ganas de comer.

-¿Por qué te cambiaste de ropa?

Porque quería estar más cómodo, yo tenía rota la camisa, estaba medio impresentable y quería ir a cambiarme con la ropa de playa para estar más cómodo.

-¿Tenías sangre de Fernando en las zapatillas?

No, no, me di cuenta después, cuando entraron en la casa (la policía), pero en ese momento ni idea, yo me cambié, dejé las zapatillas ahí donde tenía todas las zapatillas y me puse las ojotas y salí.

-¿Y te fuiste a McDonald's para comer o para armar una coartada?

No, para comer. Yo me acuerdo de que le había dicho a Lucas Pertossi, que también tenía hambre, y le dije y fuimos a comer, como todas las noches que hemos salido, siempre que terminábamos y tratábamos de ir al McDonald's a comer o algún carrito.

-O sea, para vos era una noche bastante normal, dentro de todo, más allá del incidente que habían tenido.

Sí, salí, hubo un problema, una pelea, volvimos, y nos fuimos a comer para después acostarnos a dormir y empezar otro día.

-En un momento Lucas Pertossi les manda un audio al grupo y dice “caducó”

Yo ese mensaje lo escuché en el juicio, porque en ningún momento agarré el celular, porque todavía estaba mareado, yo solo quería ir a comer y acostarme a dormir. Tenía el celular en el bolsillo y no abrí los mensajes.

Vos decís 'no lo escuché', pero cuando fuiste a McDonald´s, ¿Lucas no te comentó que había muerto Fernando?

No, no que había muerto. Cuando salimos él me dice que algo malo había pasado porque estaba la ambulancia y como lo vi preocupado, le dije que podía haber sido algo de la otra pelea, la de la esquina, o cualquiera. Ahí se relajó un poco y seguimos caminando al McDonald´s. Pero para mí en lo que entraba algo grave era que un chico estuviera en el hospital, no veía otra gravedad, porque no lo tenía presente y le dije 'si pasó algo grave, mañana vamos al hospital o a la comisaría', pero fue muy rápido, para mí todo fue en un abrir y cerrar de ojos.

-Cuando llega la policía surge el nombre de Pablo Ventura, este chico que remaba en Zárate que no tenía nada que ver, pero que fue involucrado en el crimen y fue detenido. ¿Fuiste vos el que lo acusó a Pablo Ventura?

Yo no sé si en ese momento lo veía como acusar porque no entraba en conciencia de lo que estaba pasando realmente. Y yo me acuerdo que cuando estábamos en el piso con los precintos atrás, yo me puse a vomitar, estaba como confundido, no entendía qué estaba pasando y había un comisario que me llevó para un apartado, con creo que era un policía y me sacan los precintos y me empiezan a hacer preguntas, me empiezan a decir que estaban buscando otra persona, que había uno más, que les diga, que ellos me iban a ayudar en el juicio. Y me empezaron a decir que esto podía tener una pena de 25 años o de 20, que era grave y yo me empecé a asustar.

Me acuerdo que me temblaban las piernas y en ese momento di un nombre de alguien que no lo pudieran vincular con nosotros, que fuera alguien que nada que ver a nosotros y tiré un nombre por tirar. No porque tenga algo en contra de él. Es más, esperaba el momento para poder pedirle disculpas porque entiendo que pasó cuatro días preso sin tener absolutamente nada que ver.

¿Te arrepentís?

Sí, cien por ciento. Y yo nunca me quise esconder. A mi mamá siempre le dije lo mismo, desde el primer día hasta hoy que le sigo diciendo lo mismo porque no me gusta mentir.

-¿Y qué le dijiste a tu mamá? ¿Cómo fue verla?

Fue difícil, horrible, porque era un lugar muy chico. Yo primero no quería que viniera, no quería que pasara por todo esto. Cuando entró, me abrazó y estábamos ahí y yo le dije, porque mi mamá no quería creer, ella quería creer que yo no había sido, que yo estaba lejos, y yo le dije 'no mami, yo estuve ahí, yo participé, yo pegué', y le dije 'perdón', aunque a esta altura el perdón ya no es suficiente.

-¿Por qué eligieron los 10 que eran ese momento, tener a un solo abogado, cuando habían hecho diferentes cosas cada uno?

Yo creo que la familia, como era un abogado conocido en Zárate que se encargaba del derecho penal, creo que concordaron todos en que era lo mejor para lo que había pasado. Supongo que alguien habrá hablado y él les explicó que esto era simple, porque es lo que nos dijo a nosotros: 'esto es simple, en 15 días se soluciona, ya hablé'. Y yo supongo que lo mismo que nos dijo a nosotros, les habrá dicho a ellos.

-¿Eso les dijo Hugo Tomei a ustedes?

Sí, 'ya hablé con la fiscal, en 15 días esto es un homicidio en ocasión de riña o agresión y se van a sus casas'.

-¿Pero sentiste que te pudiste defender bien?

No, porque al no decir todas estas cosas, lo único que pasó es que me siguieron apuntando a mí y me siguieron cargando con muchas cosas que yo no hice. Y yo si tengo que pagar algo, lo tengo que pagar por lo que hice, no por lo que dicen que yo hice. Yo soy un amigo más que estaba ahí, y pasó lo que pasó, pero siempre quise hacerme cargo de lo que sí hice, porque los errores se pagan. Es una realidad. Y yo estoy aca pagando por mi error, pero quiero que me culpen por lo que pasó.

-¿Qué sentiste cuando te leyeron la condena a prisión perpetua?

Fue algo horrible. Cuando escuché lo que dijeron, empecé a sentir hormigueo en todo el cuerpo, no me sentía bien. Yo ya no estaba escuchando porque escuché eso y se me vino el mundo abajo.

-¿Qué sentís que se te adjudica y que no hiciste?

De tener intención de matarlo. A mi jamás se me hubiese cruzado por la cabeza. Hasta el día de hoy no lo asumo, no entiendo cómo tampoco la gente puede pensar tan fácilmente que uno tuvo intención de matar a una persona. La vida es lo más preciado que tenemos, no es algo que se decida de un momento para otro, no tiene que estar en la cabeza de nadie.

La vida de Máximo Thomsen en la cárcel: del vínculo con los rugbiers a los gritos de los otros presos

-¿Cómo es tu día a día hoy en la cárcel?

Tenemos cuatro horas de patio que salimos y compartimos con el resto de los detenidos, es horrible porque estás mucho tiempo encerrado y lo único que te da cierta fuerza para poder sobrellevar todo lo feo, es que tenemos visitas una vez a la semana y es lo que más esperamos nosotros, poder ver a nuestra familia. Uno lo sobrelleva de la manera que puede, pero por lo menos lo estamos sobrellevando y eso es lo que a uno le da fuerza y decir 'tengo que luchar por estar con ellos afuera'.

-¿Los otros presos los señalan? ¿Ustedes son un grupo al cual los otros presos los tienen marcados por ser los rugbiers o los asesinos de Fernando?

En nuestro pabellón no nos ven así, porque hablando con nosotros más o menos se dan cuenta y siempre nos dicen 'eso me pudo pasar a mí tranquilamente, yo me he agarrado a puñaladas'. Siempre nos dicen esas cosas. En otros pabellones sí nos señalan, a mí me gritan y esas cosas.

-¿Vos con quién dormís en la celda?

Con Blas Cinalli.

-¿Hay discusiones entre ustedes?

No, no.

-Porque en un momento se dijo que había peleas entre ustedes, que había una pelea entre los que tenían perpetua y a los que les dieron 15 años

No, no.

-¿Siguen siendo un bloque unido como amigos?

Sí, somos amigos, tenemos nuestras diferencias, pero seguimos siendo amigos.

-¿Vos estudiás, hacés alguna actividad?

No, acá no se nos permite estudiar. Solo tenemos el patio y la visita y estamos la mayor parte del tiempo en la celda.

-¿Juegan a las cartas, qué hacen?

Sí, eso sí. Jugamos al ajedrez, a las cartas, por ahí desde el celular podemos mirar una película, pero nada más que eso.

-¿Qué extrañás del afuera?

Todo. Mi familia, mis amigos, poder hacer las cosas que me gustan, trabajar con mi papá. Él siempre me manda 'te necesito' y mi mamá también. Extraño mucho. Mis amigos también me mandan mensaje siempre, me dicen que quieren estar conmigo, que me extrañan, y a mí me rompe el corazón, porque yo también los quiero ver. Con todo el tiempo que estuve acá, también conocí a una persona que fue y es muy importante para mi vida. Y también deseo mucho poder salir para buscarla. Es una persona que me apoya mucho en todo esto para que yo siga fuerte. Es un pilar muy importante para mí, que hoy en día decidió apartarse para poder seguir con su vida porque esto ya le estaba afectando. Pero la extraño mucho y deseo mucho que termine esta pesadilla para poder ir a abrazarla.

-¿Tu novia es?

Sí, era mi novia.

“A los padres de Fernando les pido perdón”

-¿Qué le dirías a la familia de Fernando, al papá y la mamá?

Siempre pensé en eso, yo siempre quise pedir perdón, pero también sé que el perdón no es suficiente porque uno puede decir 'me está diciendo perdón', pero no puedo recuperar nada de lo que pasó. Ojalá pudiese recuperar eso que pasó. Lo único que tengo para decir es 'perdón, perdón y perdón y que ojalá descanse en paz y pueda encontrar paz en su corazón'. No pido que me perdonen porque sé que si yo estuviese del otro lado, capaz que pensaría igual que ellos, pero solo que sepan que lo que dicen que pasó no es así, es distinto.

-¿Pensás en Fernando?

Sí, rezo todas las noches porque tenga paz.

-¿Pensás que podés salir en libertad pronto?

Dios quiera que sí, sé que mi abogado está trabajando mucho para que eso sea así. Y creo en él y en Dios y en que se va a hacer justicia de verdad.

-¿Qué esperás ahora de la Justicia?

Que por favor no escuchen lo que dicen los demás y que se fijen en lo que pasó en serio. Que se fijen en la causa, que hagan oídos sordos, y que solo se fijen en la causa, nada más. Yo también quiero justicia, por lo que pasó, por la verdad, nada más.