Campaña

Horacio Rodríguez Larreta tiene en agenda visitar Catamarca

Los planes del jefe de Gobierno en caso de que Juntos por el Cambio repita en noviembre el resultado de las PASO. Recorridas por el interior y contactos internacionales.

26 Septiembre de 2021 10.45

La apuesta de Horacio Rodríguez Larreta para las elecciones en materia de candidaturas fue acertada y, pase lo que pase el 14 de noviembre, profundizará su plan “Horacio 2023?. Cuando vuelva de los Estados Unidos, se concentrará en la campaña con una serie de viajes a las ocho provincias en las que se eligen senadores nacionales con la mira puesta en quitarle el quórum a Cristina Kirchner en la Cámara Alta y, en forma simultánea, le dará el envión final a la reformulación del gabinete porteño para darle más “volumen político” a partir de diciembre y reforzar algunos aspectos de la gestión.

El jefe de Gobierno quiere visitar Córdoba, Tucumán, Catamarca, Corrientes, La Pampa, Santa Fe, Mendoza y Chubut en las próximas semanas, de la misma forma que comenzó a hacerlo la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, y que también los titulares de la UCR, Alfredo Cornejo, y de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro. Pero Rodríguez Larreta tendrá una agenda propia en la que buscará aprovechar su elevada imagen positiva para que Juntos por el Cambio tenga más senadores y, a la vez, dar los primeros pasos en el interior vinculados con su plan para 2023.

En la campaña de las PASO, el alcalde porteño sólo participó de la campaña en Capital y en Provincia. Ahora nacionalizará su figura y su discurso. En las elecciones estará en juego la relación de fuerzas en el Congreso, pero se montará el escenario para dentro de dos años

Horacio Rodríguez Larreta, con el presidente del BID, Mauricio Claver Carone

Horacio Rodríguez Larreta, con el presidente del BID, Mauricio Claver Carone

Para esa meta necesita primero afianzar el liderazgo dentro de Juntos por el Cambio. La coalición opositora sigue siendo un curioso experimento político que no tiene una conducción vertical sino horizontal, con varios liderazgos que conviven (o intentan hacerlo). Desde que Mauricio Macri resignó su protagonismo, Rodríguez Larreta impuso a María Eugenia Vidal y Diego Santilli contra la opinión de muchos de sus pares, acertó y avanzó en su perfil de líder.

Sin embargo, no hizo ostentación de su estrategia exitosa. La noche de las PASO les ofreció a Bullrich y Cornejo resignar su lugar privilegiado en la foto final para que aceptaran compartir el mismo búnker de Costa Salguero y construir una postal de la unidad opositora. No lo logró: desconfiados, los líderes partidarios no quisieron arriesgarse a una imagen acaparada por Rodríguez Larreta y organizaron una conferencia de prensa para más tarde en otro lugar. Se terminó haciendo a las doce de la noche y casi no tuvo repercusión pública porque los resultados esta vez estuvieron temprano y, sin quererlo, le regalaron al alcalde la foto que no querían.

La actitud del jefe de Gobierno no se apartó del discurso que valora lo colectivo antes que lo individual, la unidad pese a las diferencias. La mejor demostración la dio el martes pasado, durante el encuentro de la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio con los candidatos ganadores de todo el país, en donde destacó ante sus pares que “no hay jefes ni jefas, somos todos iguales, todos opinamos y mantuvimos la unidad”. Y brindó una definición clave para un aspirante a ser el líder del espacio y futuro Presidente: “Un proyecto que apunta a gobernar es heterogéneo por definición; el desafío es que sepamos administrar las diferencias”.

Juntos por el Cambio logró una postal de unidad el martes pasado, pero hubo tensiones (Foto Maximiliano Luna)

Juntos por el Cambio logró una postal de unidad el martes pasado, pero hubo tensiones (Foto Maximiliano Luna)

Rodríguez Larreta quiere viajar a Córdoba para asegurar que continuarán en manos de JxC dos de las tres bancas de senador nacional que se renuevan y, de paso, quitarle a la provincia su condición de distrito donde Macri es, según algunas encuestas, la figura nacional de mejor imagen en el electorado. Esa característica, sin embargo, no ayudó demasiado al ex presidente en las PASO, donde había apoyado a Negri, mientras que Bullrich y Larreta respaldaron a Juez.

En La Rioja, donde se renuevan dos bancas de diputado nacional, Juntos por el Cambio perdió en las primarias ante el Frente de Todos y se complican sus chances de obtener un escaño porque fue dividido en dos listas, una que llevó como candidato al radical Juan Amado, que logró el 23,23% de los sufragios, y otra liderada por Julio Sahad, del PRO, con el 10,98%.

Existen gestiones para que Sahad, alineado con Macri, desista de presentarse y así el voto opositor favorezca a Amado. El ex presidente se comprometió en tratar de convencerlo, pero el candidato riojano habría puesto otra condición: quiere hablar con Rodríguez Larreta. Un signo de estos tiempos en los que la mutación del liderazgo opositor ya provoca realineamientos.

Ese fortalecimiento de la figura de Rodríguez Larreta, que se potenciará si en las elecciones generales se repite el resultado de las PASO, incluyó desde el domingo 12 de septiembre algunas derivaciones sugestivas: operadores del larretismo tomaron contacto de manera discreta con importantes jefes sindicales para sondearlos acerca de la propuesta de eliminar la indeminización por despido para ir hacia un sistema de seguros, como rige en el gremio de la construcción. La respuesta sindical los sorprendió: hay mejor predisposición de la que imaginaban para intentar revertir un mercado laboral dominado por el desempleo y el trabajo no registrado. (Fuente Infobae)