Por la ayuda de los aliados, la oposición no llegó al quórum para derogar el DNU 70
Con apenas 121 legisladores presentes, no se pudo abrir la sesión para debatir la derogación del mega decreto de Javier Milei, la emergencia en discapacidad y los proyectos sobre endeudamiento. Las ausencias de diputados vinculados con gobernadores provinciales fueron determinantes para el fracaso de la convocatoria.

El Gobierno de Javier Milei consiguió una importante victoria política en la Cámara de Diputados al impedir que la oposición reuniera el quórum necesario para debatir la derogación del DNU 70/23, el decreto que desreguló amplios sectores de la economía argentina. La sesión también contemplaba el tratamiento de la prórroga de la Emergencia en Discapacidad y de proyectos relacionados con el endeudamiento y la mora, dos asuntos que representaban nuevos focos de tensión para la administración nacional.

Pasadas las 14.30, el tablero de la Cámara baja reflejó la presencia de apenas 121 diputados en sus bancas, ocho menos de los 129 necesarios para habilitar el debate. La falta de quórum frustró la estrategia opositora y permitió al oficialismo evitar una discusión parlamentaria que amenazaba con poner nuevamente en cuestión uno de los principales instrumentos normativos de la gestión libertaria.

El resultado fue producto de una combinación de negociaciones políticas, concesiones a bloques aliados y ausencias que terminaron inclinando la balanza. Durante las semanas previas, La Libertad Avanza había desplegado una intensa actividad para conservar los apoyos necesarios y evitar que prosperara la iniciativa opositora.

A ese escenario se sumó el segundo fallo de la Corte Suprema vinculado con la ley de tierras, que restituyó temporalmente su vigencia y modificó las condiciones políticas en las que se había impulsado la convocatoria.

Las ausencias provinciales que definieron el resultado

Entre los diputados cuya ausencia resultó determinante se encontraron varios legisladores vinculados directamente con gobernadores provinciales. Sus decisiones de no ocupar sus bancas impidieron que la oposición alcanzara el número necesario para abrir la sesión.

Los casos más relevantes fueron:

Santa Fe: Gisela Scaglia y José Nuñez, alineados con el gobernador Maximiliano Pullaro.

Córdoba: Alejandra Torres.

Salta: Yolanda Vega, cercana al gobernador Gustavo Sáenz.

Misiones: Daniel Vancsik.

Chubut: el diputado conocido como "Loma" Ávila, alineado con el gobernador Ignacio Torres.

Independencia: los tres diputados de ese espacio, que responden directamente al gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo.

Jujuy: Carlos Rizzotti y María Inés Zigarán, vinculados con el mandatario provincial Carlos Sadir.

El caso de Zigarán fue uno de los más llamativos de la jornada. La legisladora había firmado la convocatoria a la sesión, pero finalmente no se presentó en el recinto. Su ausencia expuso las dificultades que enfrentó la oposición para sostener los compromisos políticos que habían permitido impulsar el debate.

Tampoco hubo firmas de representantes del bloque Argentina Federal, que responde a los gobernadores de Misiones, Hugo Passalacqua, y de Salta, Gustavo Sáenz. Esa falta de acompañamiento había anticipado las dificultades para consolidar una mayoría capaz de avanzar contra el decreto.

El DNU 70 y el alcance de las desregulaciones

La derogación total del DNU 70/23 presentaba un problema político para los sectores opositores que intentaban reunir voluntades más allá de sus propias bancadas. El decreto no se limita a una única materia, sino que modificó disposiciones que alcanzan a numerosos sectores de la economía.

Entre otras medidas, la norma eliminó las leyes de Abastecimiento, Góndolas, Compre Nacional y Alquileres. También liberó las tasas bancarias y los precios de las empresas de medicina prepaga, además de flexibilizar el mercado aerocomercial.

La amplitud de esas modificaciones se convirtió en uno de los argumentos centrales del oficialismo para cuestionar la iniciativa opositora. Desde el comienzo de la discusión, los libertarios advirtieron que una derogación integral del decreto podía generar un caos administrativo y procesal, debido a la cantidad de actividades y regulaciones involucradas.

Ese alcance también complicó la construcción de una mayoría parlamentaria favorable a la derogación. Aunque distintos bloques coincidían en cuestionar aspectos específicos del decreto, la posibilidad de eliminarlo en su totalidad implicaba reabrir múltiples discusiones regulatorias.

Por ese motivo, la oposición intentó ampliar el temario de la sesión con otros asuntos que ya se encontraban en discusión en las comisiones legislativas. La estrategia buscaba sumar apoyos de sectores que podían mostrarse dispuestos a debatir la discapacidad y el endeudamiento, incluso si mantenían diferencias respecto de la derogación del DNU.

La disputa por la ley de tierras

La convocatoria opositora había sido impulsada inicialmente por el primer fallo de la Corte Suprema que rechazó una acción de amparo contra el artículo del DNU 70/23 que derogaba la ley de tierras. Esa decisión, en la práctica, había liberalizado por completo la venta de tierras a extranjeros.

La oposición buscó aprovechar el rechazo social que había generado en el Senado el debate sobre la extranjerización de la tierra para avanzar contra el decreto desregulador firmado por Milei al comienzo de su gestión. Sin embargo, el escenario comenzó a cambiar la semana anterior a la sesión. En un giro de 180 grados, la Corte Suprema concedió una medida cautelar sobre el mismo artículo del DNU y volvió a restituir la vigencia de la ley de tierras impulsada durante el kirchnerismo.

El cambio judicial debilitó la estrategia opositora. "Desde ese momento no pudimos sumar ninguna voluntad más", explicó a Infobae un importante referente del peronismo.

La decisión de la Corte redujo la capacidad de la oposición para convertir el conflicto por la extranjerización de la tierra en un argumento suficiente para reunir los apoyos que necesitaba en Diputados.

Los libertarios incorporaron límites a la extranjerización

En paralelo, La Libertad Avanza avanzó en una negociación con sus aliados para incorporar restricciones a la extranjerización de tierras en su propio proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que se tratará en la sesión prevista para el 21 de octubre.

El acuerdo alcanzado el martes contempló incluir un tope a la extranjerización, una concesión que contribuyó a fortalecer la posición del oficialismo en la discusión parlamentaria.

Desde la oposición señalaron la ironía política de que La Libertad Avanza, el PRO y la Unión Cívica Radical terminaran firmando un dictamen destinado a reponer la ley de tierras impulsada por el kirchnerismo en 2011. La negociación permitió al Gobierno abordar uno de los puntos más sensibles del conflicto sin quedar obligado a discutir la derogación completa del DNU 70/23. Al mismo tiempo, ofreció a sus aliados una respuesta concreta sobre la cuestión de la propiedad de la tierra.

Las concesiones formaron parte de una estrategia más amplia para asegurar respaldos y neutralizar la iniciativa opositora. En ese contexto, también se mencionaron gestiones vinculadas con la discapacidad y promesas de inversiones ferroviarias en el norte del país.

Los bloques que no bajaron al recinto

Además de las ausencias de legisladores vinculados con gobernadores provinciales, el oficialismo contó con el respaldo de diferentes bloques que decidieron no sentarse en sus bancas para impedir la apertura de la sesión.

Entre ellos estuvieron los 95 legisladores de La Libertad Avanza, encabezados por Gabriel Bornoroni; los 12 diputados del PRO, conducidos por Cristian Ritondo; y los seis integrantes de la UCR referenciados en Pamela Verasay.

Tampoco asistieron los dos diputados del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), de Oscar Zago, ni los dos representantes de Producción y Trabajo de San Juan, alineados con el gobernador Marcelo Orrego. Este último tenía prevista para esa tarde una audiencia con el jefe de Gabinete, Diego Santilli.

A esas ausencias se sumaron las de Adelante Buenos Aires, espacio de Karina Banfi; La Neuquinidad, de Karina Maureira, con terminal política en el gobernador Rolando Figueroa; y José Luis Garrido, de Por Santa Cruz, alineado con el mandatario provincial Claudio Vidal.

La suma de esas decisiones terminó por impedir que la oposición reuniera los 129 diputados necesarios. De ese modo, el oficialismo evitó que el recinto se convirtiera en el escenario de una discusión que podía involucrar simultáneamente la política económica, la discapacidad y el endeudamiento familiar.

Martín Menem y Javier Milei celebraron

Tras la caída de la sesión, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, celebró el resultado y cuestionó a quienes habían impulsado la convocatoria. "Una vez más, quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento. El país ya eligió un rumbo y no va a retroceder para satisfacer a los que nos llevaron al fracaso", expresó el titular de la Cámara baja.

El mensaje fue replicado por el propio Javier Milei, quien festejó en sus redes sociales con las siglas "MAGA" y "VLLC!". La primera aludía a la expresión en inglés "Hacer a la Argentina Grande Otra Vez", mientras que la segunda correspondía a "Viva La Libertad Carajo".

Las declaraciones reflejaron la lectura política que el Gobierno hizo de la jornada: el fracaso de la sesión fue presentado como una victoria frente a los sectores que buscan revertir las reformas impulsadas por la administración libertaria.

Sin embargo, la caída de la convocatoria también dejó expuestas las negociaciones necesarias para sostener el respaldo parlamentario y la influencia de los gobernadores en las decisiones de sus representantes en el Congreso.