Operativo de emergencia en la Ruta Nacional 60: Vialidad Nacional normaliza el tránsito en la Quebrada Las Angosturas
Tras las intensas lluvias que afectaron el corredor internacional, equipos especializados lograron despejar derrumbes y asegurar la calzada. El organismo nacional refuerza las tareas de mantenimiento para garantizar la seguridad hacia el Paso de San Francisco.

La operatividad de las rutas de montaña constituye un desafío logístico permanente para el Estado Nacional, especialmente cuando los fenómenos climáticos intervienen de manera directa sobre la geografía. Este jueves, personal y equipos de Vialidad Nacional, pertenecientes a la Sobrestantía Tinogasta, desplegaron un operativo estratégico para normalizar la circulación sobre la Ruta Nacional 60. Las tareas se concentraron específicamente en el sector de la Quebrada Las Angosturas, un área caracterizada por su compleja topografía y su alta sensibilidad ante eventos pluviales de gran magnitud.

Las intervenciones ejecutadas durante la jornada consistieron en el despeje de derrumbes menores y la limpieza exhaustiva de la calzada para eliminar cualquier rastro de material que pudiera comprometer la adherencia de los vehículos. Estas acciones no representaron un hecho aislado, sino que se integraron como el complemento necesario de los trabajos de emergencia iniciados durante el pasado fin de semana. En aquel momento, la zona fue azotada por intensas lluvias que provocaron deslizamientos de material de gran porte sobre la cinta asfáltica, lo que obligó a las autoridades a disponer la interrupción momentánea de la circulación vehicular en ese tramo específico para preservar la integridad de los usuarios.

Respuesta técnica ante la emergencia climática

La rapidez en la respuesta de la Sobrestantía Tinogasta resultó fundamental para restablecer la conexión inicial, aunque la persistencia de sedimentos y la inestabilidad residual de las laderas exigieron la continuidad de las labores durante este jueves. El operativo se enfocó en optimizar las condiciones de transitabilidad mediante la remoción de restos de piedras y barro que habían quedado depositados tras la primera fase de limpieza. Al despejar estos obstáculos, el personal técnico logró ensanchar nuevamente los márgenes operativos de la ruta, asegurando que tanto el transporte de carga como los vehículos particulares recuperen la fluidez necesaria para un trayecto seguro.

Desde el organismo nacional indicaron que estas tareas tienen como objetivo central reforzar la seguridad vial en un sector donde la visibilidad y el estado del pavimento son críticos. La limpieza técnica de la calzada permite que el sistema de drenaje natural de la ruta funcione correctamente ante posibles nuevas precipitaciones, evitando que el agua se acumule o arrastre nuevos sedimentos hacia el centro del camino. Estas maniobras de mantenimiento preventivo y correctivo son vitales para sostener la infraestructura en una zona donde la erosión hídrica es una amenaza constante para la pavimentación.

Relevancia estratégica y recomendaciones de seguridad

La importancia de sostener la RN 60 en condiciones óptimas trasciende el mantenimiento local, ya que este corredor integra la ruta internacional hacia el Paso de San Francisco. Al ser uno de los principales pasos fronterizos entre Argentina y Chile, cualquier afectación en la Quebrada Las Angosturas repercute directamente en el comercio exterior y en la integración regional de la zona cordillerana. Por este motivo, Vialidad Nacional mantiene un monitoreo constante sobre el tramo, entendiendo que la conectividad transandina depende de la estabilidad de estos sectores críticos.

Finalmente, y a pesar de la normalización del tránsito tras las tareas de despeje, las autoridades viales emitieron una serie de recomendaciones para los conductores que deben emprender viaje por la alta montaña. Se sugiere transitar con extrema precaución, respetando siempre la señalización preventiva colocada en los puntos donde se realizaron las intervenciones. Asimismo, se insta a los usuarios a consultar el estado actualizado de las rutas antes de iniciar el trayecto, considerando que la dinámica climática de la cordillera puede modificar las condiciones de transitabilidad en cortos periodos de tiempo. Con este operativo, el Gobierno Nacional busca garantizar un corredor seguro y confiable para el desarrollo económico y turístico de la región.