Los nervios previos a una actuación, la emoción de recibir los aplausos y la alegría de compartir una experiencia con amigos fueron algunas de las sensaciones que marcaron este viernes la cuarta jornada del Festival del Ponchito, que reunió a niños y jóvenes artistas de distintos puntos de Catamarca en el Predio Ferial.
Para muchos de los participantes, subir al escenario y presentarse ante una gran cantidad de espectadores representa un desafío. Sin embargo, también significa la posibilidad de mostrar el resultado de meses de preparación, ensayos y aprendizaje en sus escuelas, academias y espacios de formación artística.
El festival ofrece a los chicos la oportunidad de poner en práctica lo aprendido y vivir una experiencia que va más allá de la presentación. Cada actuación está acompañada por expectativas, emociones y el deseo de compartir con el público aquello que prepararon durante largo tiempo.
Detrás del escenario Humberto Jerez, los minutos anteriores a cada presentación transcurren entre los últimos repasos de las coreografías, los ajustes del vestuario y las palabras de aliento que buscan calmar la ansiedad. En ese espacio, los participantes terminan de prepararse mientras esperan el momento de salir a escena.
La dimensión del escenario puede imponer respeto, especialmente entre quienes participan por primera vez. La expectativa de actuar ante tanta gente genera nervios, pero esa tensión comienza a ceder cuando suena la música y llega el momento de concentrarse en la presentación.
Entonces, los pequeños artistas dejan atrás la ansiedad y se entregan a sus actuaciones. La danza, el malambo y las distintas expresiones musicales se convierten en el centro de la experiencia, mientras el público acompaña las propuestas de quienes forman parte de una nueva jornada del festival.
Una mañana con danzas, malambo y jóvenes talentos
La programación de la mañana incluyó una amplia variedad de expresiones artísticas, con la participación de ballets, conjuntos de danzas folclóricas, escuelas municipales y artistas solistas.
Entre las primeras propuestas estuvieron el Ballet Cuesta del Portezuelo, el Conjunto de Danzas Folclóricas y Malambo de EVEA, Caporales San Andrés Virgen de Urkupiña y el Ballet Juvenil del Centro Educativo N°4 Romis Amado Raiden.
Estas agrupaciones compartieron el escenario con las escuelas municipales de malambo y con jóvenes solistas que también formaron parte de la jornada. Entre ellos estuvieron Isabella Salas, Atahualpa, Octavio Eschmüller Carrizo y Betiana Pereyra, quienes sumaron sus presentaciones a la programación matutina.
También participaron la Escuela Especial N°10 y los ballets Santa Marta y El Colono, junto con otras propuestas que recibieron el acompañamiento del público.
La diversidad de participantes permitió reunir distintas modalidades de expresión artística en una misma jornada. Las danzas folclóricas y el malambo ocuparon un lugar destacado, mientras las actuaciones individuales aportaron otras experiencias escénicas a la programación.
Cada presentación implicó para sus protagonistas la posibilidad de mostrar lo aprendido y compartirlo con los espectadores. Para los grupos, además, la actuación significó atravesar juntos los minutos de expectativa y disfrutar de una experiencia colectiva.
Del nerviosismo a los abrazos y las sonrisas
Una vez terminada cada actuación, el clima detrás del escenario cambia. La tensión que acompaña los instantes previos da paso a las sonrisas, los abrazos y las ganas de contar cómo se sintieron al presentarse ante tanta gente.
Las reacciones son diferentes según cada participante. Para algunos, uno de los momentos más emocionantes es escuchar los aplausos después de meses de ensayos. Para otros, la experiencia adquiere un significado especial cuando pueden dedicar su actuación a alguien importante o compartir el momento con sus amigos. Son vivencias personales que acompañan el paso de cada chico por el festival y que convierten la participación en algo más que una presentación artística. El escenario representa la instancia en la que se muestra el trabajo realizado, pero también un lugar donde se ponen en juego las expectativas, la confianza y la satisfacción de haber llegado al momento esperado.
La alegría posterior a las actuaciones refleja, además, el valor de compartir la experiencia con los compañeros. Los abrazos, las conversaciones y las sonrisas forman parte de ese tiempo que transcurre una vez que termina la música y los participantes pueden expresar cómo vivieron su presentación.
De esta manera, la cuarta jornada del Ponchito estuvo marcada tanto por las actuaciones ante el público como por las emociones que acompañan a los niños y jóvenes antes y después de subir al escenario Humberto Jerez.
Una tarde con delegaciones de toda la provincia
La programación prevista para la tarde, a partir de las 15, contempla la participación de nuevas agrupaciones, instituciones educativas, jóvenes solistas y delegaciones provenientes de distintos departamentos de Catamarca. Entre las propuestas anunciadas figuran el Ballet Municipal El Salado, Ballet Juntos, el Ballet Estable de El Salado y la Escuela de Folklore Añoranza. A estas agrupaciones se suman establecimientos educativos, artistas jóvenes y representantes de distintas comunidades.
La agenda también incluye a la Delegación Londres, la Comunidad Indígena Kolla Atacameña de Antofalla, la Orquesta Municipal Infanto Juvenil Ecos del Quimivil y las delegaciones de Tapso y Fray Mamerto Esquiú.
La presencia de estas agrupaciones y comunidades amplía la variedad de propuestas que forman parte del festival y permite que artistas de diferentes procedencias compartan un mismo espacio de presentación.
El folklore y el malambo conviven con propuestas musicales, la danza flamenca de Las Panaderas y las interpretaciones de jóvenes solistas. La programación reúne así distintas expresiones que los chicos cultivan en sus escuelas, academias y comunidades, con la posibilidad de mostrarlas ante el público que acompaña cada jornada.
La variedad de participantes constituye uno de los rasgos de esta edición, en la que las presentaciones individuales y grupales se alternan con las actuaciones de instituciones educativas y delegaciones de distintos puntos de la provincia.
El Ponchito continuará hasta el domingo 11 de octubre
El Festival del Ponchito continuará hasta el domingo 11 de octubre en el escenario mayor del Predio Ferial Catamarca. Las presentaciones se desarrollan en dos franjas horarias, una por la mañana y otra durante la tarde y la noche.
Los datos para asistir y seguir las jornadas son los siguientes:
Lugar: escenario mayor del Predio Ferial Catamarca.
Fechas: hasta el domingo 11 de octubre.
Horario de las presentaciones: de 10 a 13 y de 15 a 21.
Entrada: libre y gratuita.
Transmisiones: canal de YouTube de Catamarca Radio y Televisión y página de Facebook de Fiesta del Poncho.
Las jornadas también pueden seguirse a través de esas plataformas digitales, lo que permite acceder a las presentaciones del festival más allá de quienes concurren al Predio Ferial.
Entre los nervios que preceden a cada actuación y la alegría que llega después de los aplausos, el Ponchito continúa reuniendo a niños y jóvenes que encuentran en el escenario una oportunidad para compartir su aprendizaje artístico. Las coreografías, el vestuario, la música y las expresiones de cada participante forman parte de una experiencia en la que el esfuerzo de los ensayos se encuentra con la emoción de presentarse ante el público y disfrutar ese momento junto a sus compañeros.