En el Centro Tecnológico Aeroespacial

Jóvenes argentinos fueron premiados en Dubai por crear la nave más pequeña que existió

25 Diciembre de 2021 20.34

Un equipo de jóvenes de distintas universidades del país fue premiado en un concurso de innovación tecnológica en Dubái por desarrollar una nave espacial de 34 centímetros de altura que pretende ser "el vehículo más pequeño y económico de la historia en aterrizar en la Luna", contaron a Télam los responsables del proyecto.

Franco Ruffini, Tomás Boschetto y Facundo Gavino, tres ingenieros aeronáuticos egresados de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) se entusiasman cuando explican la misión Pulqui XXI que aspira a convertirse en un transporte espacial de "ultra bajo costo" utilizando el estándar de diseño CubeSat, que refiere a nanosatélites conformados por cubos de 10 centímetros.

"Nuestro vehículo es un CubeSat de tres unidades de estos cubitos, por lo que en total mide 10 x 10 x 34 centímetros de altura y sería el más pequeño en llegar a la superficie lunar", aseguró a Télam Ruffini de 23 años y flamante ingeniero aeronáutico.

El grupo conformado por nueve profesionales recibió el segundo puesto en el concurso #T-TeC que se realizó el 16 de diciembre en Dubái y fue organizado por las empresas Leonardo y Telespazio, líderes mundiales en alta tecnología aeroespacial.

"Recibir el premio fue una gran validación del trabajo que veníamos realizando hasta ahora y es un gran impulso para afrontar el futuro", aseguró Tomás Boschetto, quien viajó a Dubái junto con Ruffini en representación de todo el equipo.

"Notamos que varios referentes aeroespaciales del mundo demostraron bastante interés en nuestro proyecto y esa es una de las mejores experiencias que obtuvimos del viaje", agregó Ruffini.

La misión Pulqui XXI

Consiste en un vehículo de aproximadamente seis kilos, lo que lo distingue de otros equipos que rondan la media tonelada, a la vez que tiene la ventaja de "acceder a cráteres de muy difícil acceso".

Esta tecnología permite absorber mejor el impacto del alunizaje y "es como si fuera tirar una pelota de plastilina, se deforma sin rebotar y protege lo que va en el interior", graficó Boschetto, quien actualmente cursa una maestría en la Escuela Politécnica Federal (ETH) de Zúrich en Suiza.

Otra característica para destacar de la esfera son las velocidades de impacto: "en las pruebas realizadas en el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la Facultad de Ingeniería de la UNLP las velocidades fueron de 25 y 50 kilómetros por hora", indicó a Télam Facundo Gavino y remarcó que el costo del prototipo de esta bola fue de "menos de un dólar".