El 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries finaliza este lunes en Córdoba, luego de tres jornadas de talleres, movilizaciones y actividades culturales que convocaron a más de 100.000 personas, de acuerdo con las estimaciones de la organización.
Durante el desarrollo del encuentro, el espacio público de la capital provincial se convirtió en un escenario de expresión política, social y artística. Las marchas, las actividades culturales y las intervenciones en paredes y fachadas dejaron una marca visual en distintos sectores urbanos, con consignas pintadas, murales colectivos y otras expresiones vinculadas con los reclamos y las reivindicaciones presentes en la convocatoria.
Como ocurre en cada edición, las manifestaciones no se limitaron a los recorridos de las movilizaciones ni a los espacios destinados a los talleres. Las calles y los muros también funcionaron como soportes para comunicar mensajes, expresar demandas y hacer visibles las principales preocupaciones de los colectivos participantes.
En ese marco, las pintadas y los murales se integraron a una escena urbana atravesada por la masiva concurrencia de personas y por las distintas actividades previstas a lo largo de las tres jornadas. Algunas intervenciones respondieron a propuestas incorporadas formalmente a la programación cultural, mientras que otras aparecieron de manera espontánea durante las movilizaciones del sábado y del domingo.
Muralismo organizado y pintadas
Durante la previa y el desarrollo del encuentro, la comisión organizadora impulsó jornadas de muralismo y una "muraleada" como parte de la programación cultural. Estas iniciativas incorporaron la producción artística al conjunto de actividades previstas para la convocatoria y se sumaron a las expresiones que surgieron en las calles durante las marchas.
Las intervenciones se hicieron visibles especialmente en el centro de Córdoba, Nueva Córdoba y Alberdi, zonas en las que se concentraron las principales actividades del encuentro. En esos sectores, las paredes y fachadas recibieron distintas expresiones gráficas relacionadas con las consignas que atravesaron las jornadas.
La presencia de estas manifestaciones visuales respondió a dos dinámicas diferentes. Por un lado, las acciones de muralismo organizadas por la comisión incorporaron el arte a la agenda cultural. Por otro, las pintadas espontáneas acompañaron las movilizaciones y quedaron registradas en muros próximos a los recorridos de las columnas.
El resultado fue un paisaje urbano marcado por mensajes y expresiones que, en muchos casos, estuvieron directamente relacionados con los reclamos centrales del encuentro. La circulación de miles de personas por las calles amplificó la visibilidad de estas intervenciones y las convirtió en una de las imágenes asociadas a las jornadas.
Rechazo a los discursos de odio
Las consignas que aparecieron en paredes, carteles y banderas reflejaron los principales ejes políticos y sociales del encuentro. Entre ellos se destacaron el rechazo a los discursos de odio, los reclamos por políticas públicas de género y diversidad, las denuncias de femicidios, travesticidios y transfemicidios, y la defensa de derechos conquistados.
Dentro de estas reivindicaciones también tuvieron presencia la educación sexual integral y el acceso a la salud, dos de los temas mencionados entre las demandas expresadas durante las jornadas.
Los mensajes visuales funcionaron como una prolongación de las consignas que circularon durante las actividades y las movilizaciones. A través de pintadas, murales y carteles, distintas expresiones del movimiento feminista y transfeminista hicieron visibles sus posiciones y reclamos en el espacio público.
La reiteración de consignas históricas del movimiento permitió reconocer una continuidad entre los mensajes escritos en las paredes y las demandas planteadas en las marchas. Las intervenciones registradas cerca de los recorridos mostraron cómo las expresiones gráficas acompañaron la movilización y permanecieron visibles más allá del paso de las columnas.
Las movilizaciones del sábado y del domingo
Las marchas constituyeron dos de los principales momentos de concentración pública del encuentro. El sábado se realizó una movilización contra los crímenes de odio hacia personas trans, mientras que el domingo tuvo lugar la marcha central. Durante ambas manifestaciones se observaron banderas, carteles y pintadas con mensajes relacionados con las reivindicaciones feministas y transfeministas. Algunas de esas expresiones quedaron registradas en muros próximos a los trayectos recorridos por las columnas.
Entre los puntos mencionados se encuentran sectores vinculados con Olmos y Maipú y Plaza Tablada, desde donde partieron recorridos de las movilizaciones.
La ocupación de las calles y la circulación de las columnas hicieron que las consignas no quedaran restringidas a los espacios de reunión. Los mensajes también se trasladaron al entorno urbano, donde las intervenciones en paredes y fachadas acompañaron visualmente las manifestaciones.
En ese contexto, las pintadas adquirieron visibilidad dentro de una convocatoria caracterizada por la participación masiva y por la diversidad de actividades. Las expresiones espontáneas se sumaron a las intervenciones artísticas organizadas, en un escenario donde las demandas políticas y sociales tuvieron una presencia sostenida durante las tres jornadas.
Más de 100.000 participantes
La dimensión del encuentro también se reflejó en la cantidad de participantes y en la variedad de propuestas incluidas en el programa. Según las estimaciones de la organización, más de 100.000 personas formaron parte de la convocatoria desarrollada en la capital cordobesa.
La agenda contempló cerca de un centenar de talleres, además de una plaza político-cultural con feria, radio abierta y actividades artísticas. A esa programación se sumaron las dos grandes movilizaciones: la realizada el sábado contra los crímenes de odio hacia personas trans y la marcha central del domingo.
Las distintas propuestas articularon espacios de debate, actividades culturales y expresiones públicas de los reclamos que dieron marco al encuentro. En paralelo, el muralismo y las intervenciones en el espacio urbano ampliaron la presencia de esas expresiones más allá de los lugares destinados a las actividades organizadas.
La concurrencia masiva generó, como en ediciones anteriores, un impacto visual en la ciudad anfitriona. La concentración de participantes en distintos barrios y la circulación por las principales zonas de actividad dejaron una serie de registros gráficos que reflejaron tanto las propuestas culturales como las manifestaciones espontáneas.