Leonardo Martínez volvió a reunir su poesía en un homenaje en la Feria del Libro
A diez años de su fallecimiento, la presentación de Quieto corazón de monte. Poesía reunida recuperó los once libros del autor y reunió a escritores y referentes de las letras locales. El homenaje destacó la vigencia de su obra, su vínculo con el territorio y la memoria colectiva, además de su generosidad y su influencia en nuevas generaciones de poetas.

La obra de Leonardo Martínez, uno de los autores fundamentales de la literatura catamarqueña, volvió a ocupar un lugar central en la 18ª Feria del Libro de Catamarca. Durante la tarde del sábado 10 de octubre, escritores, editores y referentes de las letras provinciales participaron de un homenaje al poeta a partir de la presentación de Quieto corazón de monte. Poesía reunida, una publicación de El Guadal Editora que recupera y reúne su producción poética.

La actividad se realizó cuando se cumplían diez años del fallecimiento de Martínez y propuso volver sobre una escritura profundamente ligada al territorio, la memoria y la experiencia catamarqueña. Lejos de limitarse a una evocación de su figura, el encuentro buscó acercar nuevamente sus versos a los lectores y destacar la vigencia de una obra que forma parte del patrimonio literario de la provincia.

La presentación combinó el análisis de su producción con lecturas, recuerdos y anécdotas personales. A través de las intervenciones de escritores y referentes de la literatura local, el homenaje permitió recuperar distintas dimensiones de su trayectoria: la singularidad de su poesía, su mirada sobre la sociedad y su vínculo con quienes encontraron en él un impulso para desarrollar sus propios caminos literarios.

La publicación de la obra reunida constituyó el eje de esta convocatoria, al ofrecer una nueva oportunidad para recorrer el conjunto de la producción poética de Martínez y ponerla al alcance de nuevas generaciones de lectores.

Una edición que reúne once libros de poesía

Quieto corazón de monte. Poesía reunida reúne los once libros de poesía publicados por Leonardo Martínez, de los cuales diez aparecieron durante su vida y uno fue editado de manera póstuma. La obra constituye una recopilación de su recorrido literario y permite aproximarse a las distintas etapas de una producción construida a lo largo del tiempo.

La edición incorpora, además, una cronología elaborada por Estefanía Herrera y una semblanza escrita por Ivonne Bordelois. Ambos materiales amplían las posibilidades de lectura del conjunto, al aportar elementos para reconstruir el recorrido del poeta y contextualizar las diferentes etapas de su producción.

La presentación estuvo a cargo de los editores Víctor Aybar y Estefanía Herrera, quienes compartieron la actividad con Alejandro Acosta, Rosario Andrada y Celia Sarquís. Cada una de las intervenciones abordó aspectos particulares de la obra y la trayectoria de Martínez, desde las características de su escritura hasta las experiencias personales que marcaron su relación con otros escritores.

La publicación tiene, además, una particularidad destacada durante el homenaje: se trata de una edición realizada desde Catamarca que reúne por primera vez la obra poética del autor en un solo volumen. De esta manera, la iniciativa no solo recupera sus libros, sino que también reafirma la posibilidad de preservar y difundir la producción literaria provincial desde el propio territorio.

Recuperar su poesía desde la identidad catamarqueña

Durante el encuentro, Laura Maubecín destacó el sentido de volver a publicar la obra de Martínez y la importancia de hacerlo desde la provincia, en relación directa con la identidad cultural de Catamarca.

"Decidimos volver a su palabra no desde la nostalgia, sino por la convicción de que en sus versos, en ese cruce entre el monte, la música y la intimidad de la sangre, late una parte esencial de nuestra identidad como catamarqueños y catamarqueñas", expresó. Sus palabras situaron el homenaje más allá de la conmemoración de una fecha. La recuperación de los textos del poeta fue presentada como una forma de mantener activa una voz literaria que continúa ofreciendo elementos para pensar la identidad local, las experiencias compartidas y la relación entre la escritura y el entorno.

La referencia al monte, la música y la intimidad de la sangre sintetizó algunos de los vínculos que atraviesan la lectura de Martínez y que, según lo expresado durante la presentación, permiten reconocer en sus versos una parte significativa de la experiencia catamarqueña.

Maubecín también subrayó el valor de contar con una publicación que reúne la obra del poeta mediante una edición realizada desde Catamarca. Esta característica refuerza el sentido de una iniciativa que recupera la producción de un autor fundamental de las letras provinciales y facilita el acceso a sus libros.

Rosario Andrada 

Otra de las aproximaciones destacadas durante el homenaje fue la de Rosario Andrada, quien centró su intervención en los personajes femeninos que recorren los libros de Martínez. Su lectura propuso observar a esas mujeres más allá de las representaciones costumbristas o picarescas. Según señaló, sus historias también expresan "este silencio atroz" al que las mujeres de su época estaban condenadas.

La observación puso en primer plano una dimensión social de la poesía del autor: la representación de mujeres atravesadas por la pobreza, la marginalidad, los mandatos sociales y la imposición religiosa. A través de su escritura, Martínez recuperó experiencias y silencios que permiten aproximarse a las condiciones en las que esas mujeres desarrollaban sus vidas.

El análisis de Andrada amplió así la mirada sobre la obra reunida, al destacar que sus personajes no se agotan en una descripción de costumbres ni en una representación anecdótica de la sociedad. En cambio, sus historias permiten reconocer experiencias condicionadas por las desigualdades y las imposiciones de su tiempo.

Esta lectura constituyó uno de los aportes centrales de la jornada, porque permitió abordar la poesía de Martínez desde las voces y vivencias que aparecen en sus libros, así como desde los silencios que la escritura consigue hacer visibles.

Alejandro Acosta recordó al amigo 

La dimensión personal de Leonardo Martínez también estuvo presente en el testimonio de Alejandro Acosta, quien evocó los primeros años de su vínculo con el poeta y el acompañamiento que recibió junto a otros jóvenes escritores. Acosta recordó que, durante aquella etapa, integraba el grupo Umbral con otros jóvenes que encontraron en Martínez el impulso y la confianza necesarios para organizar encuentros de poesía y fortalecer sus propios recorridos literarios.

La evocación permitió recuperar una faceta de su trayectoria que excede la producción escrita: la de un referente que alentó iniciativas colectivas y acompañó a quienes comenzaban a construir su relación con la literatura. Acosta también destacó la generosidad de Martínez y recordó su decisión de donar su biblioteca personal. Ese conjunto conserva actualmente alrededor de 3.500 libros en la Biblioteca Julio Herrera, donde permanece como parte de su legado.

El recuerdo de aquella donación agregó una dimensión concreta al homenaje. Junto con la recuperación de sus once libros de poesía, la biblioteca representa otra forma de continuidad de su vínculo con la cultura y con las generaciones que encontraron en él una referencia.

Las anécdotas compartidas durante la presentación permitieron reconstruir, de este modo, no solo al poeta, sino también al amigo y al formador que acompañó a nuevos escritores y contribuyó a fortalecer sus experiencias literarias.