Muchas veces tenemos ganas de tomarnos unos días de todo, y todo también significa manejar, agarrar la ruta, bancarse el tráfico y renegar para estacionar. La buena noticia es que no hace falta tener auto ni conducir horas para cambiar de aire un fin de semana. En la provincia de Buenos Aires hay varios pueblos a los que podés llegar en transporte público, micro de larga distancia y moverte caminando sin problemas.
Las escapadas sin auto son una gran alternativa para conocer destinos con un ritmo mucho más tranquilo y las propuestas pueden sorprenderte. La mayoría de estos lugares, aunque sean pequeños, ofrecen una propuesta bien variada, desde comer rico en un almacén de campo y recorrer antiguas estaciones de tren, hasta caminar al lado de una laguna o una sierra.
Uribelarrea: sabores de campo en un antiguo pueblo lechero
A poco más de ochenta kilómetros de Capital Federal, en el partido de Cañuelas, Uribelarrea es una parada clásica para los amantes de comer rico y abundante. Su historia comenzó en 1890 y durante casi todo el siglo XX funcionó como un polo tambero clave para la provincia. Ese pasado ligado a la producción de leche marcó la identidad gastronómica que la caracteriza.
Actualmente, las viejas pulperías y los almacenes del pueblo se transformaron en comedores de campo, parrillas y locales de picadas. La especialidad de la casa sigue estando en los quesos artesanales y los chacinados de elaboración propia. La oferta es variada pero mantiene un toque casero que rinde homenaje a sus orígenes rurales.
Uribelarrea es ideal para moverse a pie porque todo en el casco urbano queda cerca. Después de almorzar, se puede pasear por la Plaza Centenario con sus diagonales octogonales, la iglesia principal y la vieja estación de tren.
Carlos Keen: el pueblo que creció alrededor del ferrocarril
Carlos Keen se encuentra en el partido de Luján y nació y creció al ritmo de las vías del tren a finales del siglo XIX. La llegada del ferrocarril impulsó la vida comercial de la zona y convirtió a la estación en el corazón de la localidad. Con el paso de los años, el servicio dejó de funcionar, pero el predio ferroviario mantuvo su lugar central en la dinámica local.
Hoy en día, la antigua estación y su gran galpón de carga albergan ferias artesanales, encuentros culturales y espectáculos al aire libre. En 2007 fue declarada Bien de Interés Histórico Nacional debido a la conservación de sus fachadas históricas, sus casonas de época y sus almacenes de ramos generales.
Todo el circuito principal se concentra alrededor del predio del tren, lo que lo vuelve un destino ideal para los que buscan desconectar con paseos cortos, interrumpidos solamente para degustar la variada oferta de comedores de campo.
Sierra de la Ventana: caminatas entre arroyos y paisajes serranos
En el partido de Tornquist, Sierra de la Ventana ofrece una alternativa distinta dentro de la provincia. Emplazada en el cauce del Río Sauce Grande y el Arroyo San Bernardo, este destino ofrece la oportunidad de escalar cerros y hacer trekking entre sierras sin la necesidad de ir demasiado lejos.
Uno de los paseos peatonales más lindos es el cruce por el Puente Negro, una antigua estructura ferroviaria que une la localidad con el barrio de Villa La Arcadia. La caminata por la zona permite bordear el arroyo, descansar sobre la orilla y conocer la Plaza del Mirador. Para los que gustan de las vistas panorámicas, el Cerro Ceferino o Cerro del Amor ofrece una hermosa vista de la localidad de Sierra de la Ventana y del sistema serrano, y se accede mediante una pequeña caminata de bajo esfuerzo.
El circuito céntrico se completa con la feria de artesanos local y una visita al Museo de la Trochita, que repasa la historia del viejo tren de trocha angosta. Sierra de la Ventana también cuenta con un casino, un Club del Golf y el Museo del Mate.
San Miguel del Monte: una laguna rodeada de historia
En el interior bonaerense se encuentra San Miguel del Monte, un destino que combina tranquilidad con un patrimonio histórico muy rico. Su famosa laguna es ideal para hacer caminatas por la costanera, descansar bajo los árboles de la orilla y contemplar las aves de la zona. Es un espacio amplio que permite conectar con la naturaleza a muy poca distancia del centro.
A unas pocas cuadras se encuentra el casco histórico alrededor de la Plaza España. Allí se puede encontrar el Rancho de Rosas, una reliquia de adobe y paja construida en 1817 en la estancia Los Cerrillos. La estructura se trasladó al pueblo en 1987 para garantizar su conservación y hoy se puede visitar en un recorrido peatonal. El paseo se completa con el Museo Guardia del Monte, un espacio dedicado a repasar los orígenes coloniales y la vida de frontera de la región.
Mar del Sud: un viaje a los orígenes del turismo balneario
En el partido de General Alvarado, Mar del Sud propone una experiencia distinta para descubrir las raíces de la Costa Atlántica. Su historia comenzó a finales del siglo XIX como un ambicioso proyecto de villa balnearia concebido para la élite de la época. Aunque el desarrollo tomó otro rumbo, la localidad todavía conserva edificios que atestiguan aquellos primeros años de turismo de alta alcurnia.
El gran símbolo de esa época es el Hotel Boulevard Atlántico, levantado durante 1880 cerca del mar. Las calles anchas del pueblo permiten cruzarse con antiguas casonas de época y disfrutar de un ambiente silencioso, de sus amplias playas y del arroyo La Carolina que construyen un entorno natural que merece la pena ser visitado.
El viaje hasta Mar del Sud puede realizarse utilizando transporte de larga distancia. Podés viajar cómodamente con empresas como Plusmar hasta Mar del Plata o Miramar y conectar desde allí con los servicios de colectivos locales que ingresan al pueblo. Una vez en el destino, toda la localidad se puede recorrer caminando.
La excusa perfecta para armar el bolso y viajar sin auto
Viajar siempre es la oportunidad perfecta para desacelerar, cambiar la rutina y descubrir nuevos lugares. Ya sea para comer rico en un almacén de campo, bordear un arroyo serrano o caminar frente al mar, sobran opciones para armar la valija y escaparse unos días. Podés empezar a buscar tu próximo destino en el Instagram de Central de Pasajes y descargá la app para consultar horarios, comparar pasajes y planificar el viaje que se viene.