Flávio Bolsonaro le ganó la primera vuelta a Lula y Brasil irá a balotaje
El senador e hijo del exmandatario se quedó con más del 47% de los votos y aventajó por tres puntos al jefe de Estado. Sin embargo, se necesitaba más del 50% del respaldo del electorado para ganar en primera vuelta. Hubo más de 30 millones de brasileños que no votaron.

Brasil tendrá una segunda vuelta presidencial el próximo 25 de octubre. Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, aventajó a Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta de las elecciones celebradas este domingo y dejó abierta la disputa por la conducción del país durante los próximos cuatro años.

Con el 98,64% de las urnas escrutadas, el senador obtuvo el 47,27% de los sufragios, mientras que el actual mandatario alcanzó el 44,88%. La diferencia entre ambos confirmó una elección más ajustada de lo que anticipaban algunas encuestas y dejó a los dos candidatos frente a una nueva instancia electoral.

Ninguno logró superar el 50% de los votos válidos necesarios para imponerse en primera vuelta. Por eso, volverán a competir el 25 de octubre, en una contienda que concentra la atención política de la región.

Flávio Bolsonaro llegó a su sede de campaña

Tras conocerse los resultados parciales, Flávio Bolsonaro llegó a la sede de su campaña, ubicada en una casa del barrio Lago Sul, en Brasilia.

El senador tenía previsto realizar un pronunciamiento una vez finalizado el escrutinio. Su desempeño en la primera vuelta lo posicionó por delante de Lula y fortaleció sus expectativas de cara al balotaje.

Durante la jornada electoral, Bolsonaro había votado en Río de Janeiro y expresó su deseo de que los brasileños emitieran «un voto de protesta contra la era de atraso».

La diferencia obtenida en las urnas representa un impulso para el candidato del Partido Liberal, aunque la definición presidencial todavía dependerá de la capacidad de ambos espacios para ampliar sus apoyos en las próximas semanas.

Tarcísio de Freitas fue reelegido en San Pablo

Otro de los resultados destacados de la jornada se registró en San Pablo, el estado más poblado y uno de los principales centros económicos de Brasil. Tarcísio de Freitas, aliado de Flávio Bolsonaro y representante de Republicanos, consiguió la reelección como gobernador tras imponerse sobre Fernando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT) y exministro de Lula.

Con el 90% de las urnas contabilizadas, De Freitas alcanzaba el 62,85% de los votos válidos, frente al 36,22% de Haddad. La diferencia le permitió resolver la elección en primera vuelta, sin necesidad de disputar un balotaje.

El resultado representa un triunfo importante para el espacio político alineado con Bolsonaro en uno de los principales distritos electorales del país.

Una elección marcada por la polarización

Brasil celebró este domingo sus elecciones presidenciales, regionales y legislativas, con unos 158,7 millones de ciudadanos habilitados para votar.

Además de elegir al próximo presidente, los brasileños definieron los cargos de gobernador en los 27 estados, 513 bancas de diputados federales, dos tercios del Senado y representantes de las asambleas legislativas regionales.

Los colegios electorales cerraron a las 17, hora local, y el recuento electrónico comenzó inmediatamente. La jornada transcurrió sin incidentes graves, aunque se registraron alertas por fuertes lluvias en algunas regiones.

Durante la campaña, Lula planteó la elección como una disputa entre «la democracia y la barbarie», mientras que Flávio Bolsonaro convocó a expresar un voto de protesta contra la etapa política que cuestiona.

La polarización entre ambos sectores volvió a ocupar el centro de la escena, en una contienda que ahora tendrá una segunda instancia decisiva.

El escenario de cara al 25 de octubre

Alrededor de las 21, hora argentina, con aproximadamente el 98,2% de las secciones contabilizadas, Flávio Bolsonaro obtenía el 47,33% de los votos, frente al 44,81% de Lula da Silva. Los datos parciales confirmaban la ventaja del senador, aunque todavía no se había completado el escrutinio.

La diferencia entre ambos candidatos dejó en evidencia una competencia más ajustada que la prevista por algunas encuestas, que habían otorgado una ventaja inicial al actual presidente.

Con el balotaje confirmado para el 25 de octubre, ambos espacios deberán buscar el respaldo de los votantes que eligieron a otras fuerzas en la primera vuelta. La campaña de las próximas semanas será determinante para definir quién conducirá Brasil durante el próximo mandato.