El estado de salud del Papa León XIV y la evolución posterior a su operación por cáncer de pulmón mantienen la atención puesta en el Vaticano, donde todavía no hay certezas sobre los próximos pasos de su agenda. En ese contexto, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano y número dos del Pontífice, advirtió que será necesario esperar la evolución clínica antes de anticipar decisiones y consideró que, si las circunstancias lo exigieran, el Papa podría ajustar su pontificado.
Las declaraciones fueron realizadas durante una ronda de preguntas de periodistas al margen de un evento en la embajada de Irak y fueron consignadas por la agencia ANSA. Parolin buscó poner el foco en la necesidad de aguardar información concreta sobre la recuperación de Robert Prevost, quien había sido operado el martes por cáncer de pulmón.
"Han pasado solo dos días desde que el Papa fue internado en el hospital, no se pueden hacer pronósticos, ahora queda por ver cuándo regresará, en qué estado lo hará y qué dirán los médicos... Y a partir de todos estos factores, el Papa podría ajustar su pontificado, si es que tal ajuste resultara necesario", expresó el cardenal.
La posibilidad de modificar aspectos del pontificado apareció así vinculada directamente con la evolución médica del Santo Padre y con las condiciones en las que pueda retomar sus actividades. Parolin evitó presentar esa alternativa como una decisión tomada y remarcó que todavía es prematuro establecer conclusiones.
Las palabras del secretario de Estado generaron repercusiones en el Vaticano, especialmente porque se conocieron durante una jornada en la que el parte médico había destacado "una buena recuperación del pulmón operado". La coexistencia de ese dato favorable con las advertencias sobre la imposibilidad de realizar pronósticos alimentó la atención sobre los próximos informes médicos.
La gira sigue pero dependerá de los médicos
Uno de los principales interrogantes se concentra en el viaje apostólico que León XIV tiene agendado entre el 6 y el 17 de noviembre próximo, con visitas previstas a Uruguay, Argentina y Perú. Parolin confirmó que, en principio, la gira continúa programada. Sin embargo, aclaró que la intención del Papa de viajar no será el único factor determinante y que la decisión final dependerá de la evaluación de los profesionales que siguen su recuperación.
Robert Prevost vivió gran parte de su vida en América Latina, donde se desempeñó como misionero agustino y obispo. Ese vínculo forma parte del contexto de una visita que, por ahora, permanece en la agenda, aunque su realización todavía está sujeta a la evolución de su estado de salud.
Al referirse a las previsiones existentes cuando el Pontífice fue internado, Parolin explicó: "Cuando el Papa fue internado en el hospital", la situación era que "el viaje seguiría adelante tal como estaba previsto originalmente. Por tanto, imagino que, si todo va bien —si las cosas se desarrollan según lo previsto inicialmente—, el viaje se llevará a cabo".
El cardenal insistió en que no es posible anticipar si aparecerán novedades que obliguen a modificar esos planes. La condición física del Papa y la evaluación médica sobre su capacidad para afrontar un desplazamiento extenso serán determinantes para resolver el interrogante.
"Por supuesto, en este momento no podemos prever si surgirá alguna novedad (...) todo dependerá de cómo evolucionen las cosas. Estamos a la espera de que reciba el alta hospitalaria y, en función de lo que digan los médicos sobre si está en condiciones de viajar, dado que se trata de un trayecto largo y exigente", agregó.
La extensión y las exigencias del viaje aparecen, por lo tanto, como elementos que deberán ser considerados antes de confirmar definitivamente la salida. Aunque la gira permanece prevista, su realización dependerá de que la recuperación avance de manera favorable y de que los médicos consideren que el Papa está en condiciones de afrontar el recorrido.
"Debemos esperar", resumió Parolin, al insistir en que las decisiones deberán tomarse con información médica suficiente.
El Ángelus desde el hospital Gemelli
Otro de los puntos abordados por el secretario de Estado fue la eventual reaparición pública de León XIV. Según confirmó Parolin, en línea con lo que había señalado horas antes la Sala de Prensa del Vaticano, el Pontífice podría dirigir la oración mariana del Ángelus este domingo, siempre que su recuperación lo permita.
La posibilidad contemplada es que el Papa rece desde uno de los balcones del décimo piso del hospital Gemelli, donde permanece internado. De concretarse, sería una aparición pública desde el centro médico, una alternativa que ya utilizaron algunos de sus predecesores.
Parolin aclaró que no se trata de una confirmación definitiva, sino de una posibilidad condicionada por la evolución clínica durante los próximos días.
"Dependerá, en cierta medida, de cómo evoluciona su recuperación. Si para finales de la semana se siente mejor, supongo que dirigirá el Ángelus desde el Gemelli", señaló al responder preguntas sobre el tema.
La eventual participación en la oración dominical dependerá, por tanto, de cómo se encuentre el Pontífice hacia el final de la semana. La expectativa está centrada en que pueda sentirse mejor y en que los médicos consideren apropiado que realice esa actividad desde el hospital.
Parolin expresó confianza en los partes médicos
El secretario de Estado también admitió que atraviesa un momento de preocupación por la situación del Papa. Sus declaraciones reflejaron el impacto que le produjo la intervención quirúrgica y la expectativa por conocer cómo continuará la recuperación.
"Sigo preocupado porque lamento profundamente, y en gran medida, lo que ha ocurrido, pero confío en la información que hemos recibido a través de los partes médicos oficiales. Por eso también mantengo la esperanza de que esta situación pueda resolverse lo antes posible", manifestó.
Parolin expresó así dos aspectos de su posición frente al cuadro clínico: la inquietud por lo ocurrido y la confianza en la información difundida oficialmente por los médicos. También sostuvo su esperanza de que el proceso pueda resolverse en el menor tiempo posible.
Sus declaraciones se conocieron mientras el Vaticano aguarda la evolución del Pontífice y las indicaciones médicas que permitan definir tanto su regreso a la actividad pública como la viabilidad de los compromisos previstos para las próximas semanas.
El impacto del anuncio
Parolin volvió a referirse, además, a la manera en que León XIV comunicó que debía someterse a una operación. El domingo pasado, al finalizar el Ángelus, el propio Pontífice informó que tendría que ser intervenido, una decisión que impactó al secretario de Estado.
El cardenal ya había hablado días atrás sobre ese momento y volvió a destacar la forma elegida por el Papa para transmitir la noticia. Definió como "maravillosa" la manera en que León XIV comunicó su enfermedad.
Al mismo tiempo, aprovechó la ocasión para formular una observación dirigida a los cronistas, al manifestar su satisfacción porque la comunicación del Pontífice no hubiera dado lugar a teorías conspirativas.
"Me alegra muchísimo, de verdad, que lo haya comunicado de tal manera que no haya habido teorías conspirativas, algo que los periodistas siempre buscan", expresó.
La declaración combinó el reconocimiento a la decisión del Papa de informar personalmente sobre su operación con una crítica sutil al trabajo periodístico, al que atribuyó una tendencia a buscar explicaciones conspirativas.