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Se registraron 256 réplicas tras el terremoto de magnitud 7.5 en Panamá

El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá contabilizó 256 réplicas a 45 horas del terremoto ocurrido el viernes 9 de octubre. Aunque la mayoría de los movimientos registrados durante la mañana del domingo tuvo magnitudes de entre 3,5 y 4,5, las autoridades advirtieron que el proceso de reacomodamiento de la falla podría extenderse durante días, semanas o meses.

12 Octubre de 2026 08.28

El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá (IGC) informó que se habían registrado 256 réplicas tras el terremoto de magnitud 7,5 que sacudió el país el viernes 9 de octubre. La actividad sísmica se concentra en la zona de Azuero y continúa bajo seguimiento de los especialistas, que monitorean la evolución de los movimientos posteriores al sismo principal.

En una actualización divulgada este domingo 11 de octubre, a las 11:00, la entidad precisó que habían transcurrido 45 horas desde el terremoto. Durante ese período, los instrumentos de registro detectaron numerosos movimientos, aunque la mayoría de los registrados durante las primeras horas del domingo presentó magnitudes inferiores a 4,7.

El organismo también destacó que, desde las 21:00 del sábado, no se había registrado ninguna réplica de magnitud 5 o superior. Este dato forma parte del seguimiento de la secuencia sísmica, en un contexto en el que los especialistas continúan evaluando la frecuencia y la intensidad de los movimientos.

Sin embargo, la disminución de la magnitud de las réplicas no significa que la actividad haya concluido. Según explicó el instituto, estos fenómenos forman parte del proceso natural mediante el cual la zona de la falla se reacomoda después de un movimiento principal de gran intensidad.

Durante el primer día se registraron 162 réplicas

El informe del IGC detalló que durante el primer día de la secuencia sísmica se registraron 162 réplicas, una cifra que refleja la intensidad de la actividad posterior al terremoto del viernes.

Al momento de la actualización del domingo, el total contabilizado había ascendido a 256 movimientos. La mayoría de los registrados durante las primeras horas de esa jornada se ubicó entre magnitudes de 3,5 y 4,5, mientras que todos se mantenían por debajo de magnitud 4,7.

El instituto indicó que, desde las 21:00 del sábado, no se había detectado ningún movimiento de magnitud 5 o superior. La información permite observar una diferencia respecto de las primeras etapas de la secuencia, cuando se produjeron algunas de las réplicas más fuertes. De los movimientos registrados, cuatro superaron la magnitud 6. El IGC identificó una réplica de magnitud 6,9, otra de 6,5, una de 6,2 y una cuarta de 6,1. Según precisó el organismo, todas ocurrieron durante las primeras horas de la secuencia sísmica.

Estos episodios constituyeron los movimientos de mayor magnitud posteriores al terremoto principal y forman parte de los registros que permiten reconstruir la evolución de la actividad sísmica en Azuero.

Por qué el mapa de seguimiento no muestra todas las réplicas

El Instituto de Geociencias también aclaró que el número total de réplicas ocurridas es superior al que aparece en el mapa de seguimiento disponible para consultar la actividad sísmica. La diferencia se relaciona con el funcionamiento del sistema automático de detección y localización de terremotos. Este mecanismo identifica los movimientos que cuentan con suficiente energía para ser registrados simultáneamente por varias estaciones de monitoreo.

Los sismos de menor magnitud pueden quedar fuera del conteo automático hasta que un analista examine los registros y determine si corresponde incorporarlos.

Por ese motivo, la cantidad de movimientos que figura inicialmente en el mapa no necesariamente representa el total definitivo de eventos ocurridos en la zona. La revisión de los datos permite incorporar aquellos temblores que no fueron identificados automáticamente por el sistema.

Esta aclaración resulta relevante para interpretar correctamente las cifras difundidas durante el seguimiento de la secuencia sísmica. El registro de 256 réplicas informado por el organismo debe entenderse en el marco de un proceso de monitoreo que combina la detección automática con el análisis posterior de los especialistas.

La actividad sísmica podría continuar 

El IGC explicó que las réplicas continuarán mientras la zona de la falla termina de reacomodarse después del terremoto principal. Este proceso puede prolongarse durante días, semanas e incluso meses, por lo que la ausencia de movimientos de gran magnitud durante un período determinado no implica necesariamente el final de la secuencia.

De acuerdo con la explicación del organismo, se espera que los sismos posteriores sean progresivamente más pequeños y que se encuentren más espaciados en el tiempo.

La evolución de esta actividad dependerá del proceso de reacomodamiento de la falla, que continúa después del movimiento principal. Por esa razón, el seguimiento de los registros sísmicos permite observar cómo varían la magnitud y la frecuencia de los temblores.

La actualización difundida el domingo constituye una referencia sobre el estado de la actividad a 45 horas del terremoto, pero no supone que el proceso haya concluido. El propio instituto advirtió que las réplicas forman parte de una secuencia que puede extenderse durante un período considerable.

Ante esta situación, la entidad recomendó a la población seguir las indicaciones del Sistema Nacional de Protección Civil, en el marco del monitoreo que se mantiene sobre los efectos del terremoto y los movimientos posteriores.

Viviendas, escuelas, centros de salud y rutas

La actividad sísmica también estuvo acompañada por reportes de daños materiales en diferentes sectores del país. De acuerdo con la información oficial, se registraron afectaciones en viviendas, centros educativos, instalaciones de salud, edificios gubernamentales, infraestructura vial y otras estructuras.

Los daños fueron reportados en distintas provincias y comarcas de Panamá, lo que refleja el alcance territorial de las consecuencias del terremoto. Las afectaciones abarcan tanto espacios residenciales como instalaciones destinadas a la prestación de servicios y edificios públicos. También se informó sobre daños en infraestructura vial, aunque los datos proporcionados no detallan la cantidad de estructuras afectadas ni la magnitud específica de los perjuicios en cada zona.

En este escenario, el seguimiento de las réplicas y la atención a las consecuencias materiales forman parte de los aspectos centrales de la situación posterior al terremoto del viernes.