“Es un misterio”

Dejó la camioneta en la casa de su exmujer, el celular cargando y desapareció hace un mes, sin dejar huellas

El hombre identificado como Eduardo Saad tiene 77 años y nadie sabe de su paradero. Su hijo, Javier, comenzó una campaña para encontrarlo.

30 Julio de 2021 17.36

“No entendemos nada, la realidad supera la ficción. Es una pesadilla, no sabemos qué hacer”. Las palabras de Javier Saad exhiben desconcierto y desesperación. Es la angustia de un hijo que busca a su padre, Eduardo, que desapareció el miércoles 30 de junio en la ciudad de Córdoba sin dejar ningún rastro.

“Ese día, mi mamá volvió del médico y encontró enfrente de su casa la camioneta de mi papá. Él no estaba ahí. Cuando me llamó, lo primero que pensé es que se le había roto y la había dejado estacionada. No me preocupé. Más tarde lo empecé a llamar y no logré comunicarme. Le escribí a Inés, mi hermana, y ella tampoco podía. A la noche fuimos a su departamento”, reveló Javier.

Sus padres se separaron hace nueve años tras más de 40 de matrimonio. Eduardo vivía a 20 cuadras de su exmujer en un departamento que habitaba con mucha prolijidad. Sus hijos, al llegar a su domicilio, encontraron que todo estaba tal cual lo había dejado: los remedios sobre la mesa, la ropa ordenada y su celular en la mesita de luz, completando la carga de su batería.

“En ese momento nos asustamos. No sabíamos si se había ido o qué, porque a él le gusta juntarse con sus amigos. Pero llamamos a la Policía, hicimos la denuncia y logramos que peritaran su camioneta y su departamento. No encontraron nada. También hubo rastrillajes en el río, en las clínicas, en todos lados. Buscamos si se había suicidado o si tuvo un accidente. Pensamos que lo pudieron haber asaltado o que tuvo un ACV y lo internaron sin datos. Pero no, nada”, contó Javier, quien creó una cuenta en Instagram (@tebuscamospapá) para difundir su búsqueda.

Eduardo tiene 77 años y vive de su jubilación. “Cobra la mínima”, remarcó su hijo. No tiene propiedades ni ahorros. Tampoco debe dinero ni tiene en su pasado alguna situación similar. El día de su desaparición ingresó a un comercio a las 11.15, dialogó con el dueño y fue hasta la casa de su exmujer para dejarle unos envases de plástico que ella le había prestado. Al no encontrarla, los colocó en la reja y se retiró.

“Lo último que hizo fue eso. Por las cámaras de seguridad lo vimos manejar hasta esa zona y después no se lo ve más. No hay imágenes en esa cuadra así que no podemos afirmar si siguió caminando o se subió a otro vehículo”, explicó Javier, que tiene 51 años, es comerciante y aún no pudo regresar a trabajar: “Hoy me llegan 200 ó 300 mensajes por día al WhatsApp. Gente que nos ayuda y hacen sentir que no estamos solos en el dolor”.

No tiene tarjetas de crédito ni de débito. Tampoco cobró la jubilación de este mes. No lo podemos rastrear por ningún lado. Es una persona sociable, amigable, tiene mucha gente que lo quiere y nos está ayudando. Pero estamos desesperados. Con mi hermana nos vemos y se nos caen las lágrimas”, relató Javier.

Su hijo narró que Eduardo se dedicó toda la vida al comercio y que previo a ello fue camionero: “Viajó por varias provincias del país. No sé, quizá hizo alguna regresión y volvió a uno de esos lugares. Nos comunicamos con mucha gente para que estén atentos, pero más que difundir no podemos hacer nada”.

“La Policía le dijo a la familia que todas las hipótesis son posibles: desde un suicidio hasta que haya querido iniciar otra vida, solo o junto a otra persona. “Alguien lo está bancando o le pasó algo trágico. No hay otra. Él llevaba una vida muy tranquila”, sostuvo Javier.

Y completó: “A esta altura lo que más deseamos es que aparezca, después vemos qué pasó. Si alguien lo está ayudando o encubriendo, él sabrá... Se lo respeta, se lo ama como papá y se lo contiene. No somos rencorosos”.