Cambio de posición del Gobierno: ahora cuestiona las elecciones en Nicaragua, pero evita las condenas

Gabriela Cerruti afirmó que “no hay democracia limpia con presos políticos y con proscripciones”.

11 Noviembre de 2021 15.15

En un giro en la posición del Gobierno, la portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, cuestionó este viernes  el proceso electoral en Nicaragua que marcó la reelección de Daniel Ortega para un cuarto mandato consecutivo, con sus opositores presos o en el exilio. Sin embargo, la flamante portavoz evitó condenar los comicios.  En conferencia de prensa en Casa de Gobierno, horas antes de que el canciller Santiago Cafiero participe en la asamblea general de la Organización de Estados Americanos (OEA), que comenzó hoy con Nicaragua en el centro del temario.

"La Cancillería ya lo ha expresado y lo reiteramos: la Argentina cuestiona el proceso electoral en Nicaragua porque entiende que no hay democracia limpia con presos políticos y con proscripciones", dijo la portavoz en la rueda de prensa.

En este sentido, agregó: "La Argentina denuncia la violación a los derechos humanos en Nicaragua, como lo ha hecho acompañando los informes de Michelle Bachelet en la ONU y, en ese sentido, va a llevar adelante la postura histórica de la Argentina de acompañar y cooperar, que asimismo es lo que dice la carta de la OEA, acompañar y cooperar para que el pueblo nicaragüense pueda salir de la situación en la cual está viviendo".

En la asamblea de la OEA de este jueves se debatirá un proyecto de resolución presentado por siete países para que se haga "una evaluación colectiva" de la situación de esa nación centroamericana y de sus elecciones, y se adopten luego "las acciones apropiadas".

El pasado domingo se llevaron a cabo las elecciones en Nicaragua donde resultó reelegido con un 75 por ciento de los votos el presidente Daniel Ortega, en unos comicios que se llevaron a cabo sin oposición.

Mientras Estados Unidos, la Unión Europea y varios países de la región condenaron los comicios por "ilegítimos" al haber violado las garantías democráticas, el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner difundió a última hora un tibio comunicado en el cual evitó un rechazo de la reelección del dictador Daniel Ortega como presidente de Nicaragua.

La Casa Rosada se cuidó minuciosamente de no cuestionar a Ortega, al señalar que “a horas de haber finalizado el acto eleccionario, mantenemos nuestra tradición diplomática de no injerencia en cuestiones internas en otras naciones”. Algo que no fue respetado en situaciones de conflicto que padecieron países como Chile y Colombia, oportunidades en las cuales se cuestionó a los gobiernos de Sebastián Piñera e Iván Duque, respectivamente.

“La República Argentina ratifica su histórico compromiso con la defensa de los Derechos Humanos y apoya con firmeza el trabajo de la Alta Comisionada de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, respecto de la situación en Nicaragua”, consignó la declaración emitida por la Cancillería a cargo de Santiago Cafiero.