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La crecida del Paraná agrava la emergencia en el Litoral: cientos de evacuados y autoevacuados

El avance del río Paraná mantiene en alerta a Corrientes y Chaco, mientras las previsiones hidrológicas anticipan nuevas subas hasta el martes. En Misiones, habilitaron por completo el puente Piray Guazú, aunque otro paso vial continúa con circulación restringida.

19 Octubre de 2026 08.13

La crecida del río Paraná mantiene en alerta al Litoral argentino, donde las inundaciones obligaron a numerosas familias a abandonar sus hogares y movilizaron operativos de prevención, asistencia y monitoreo en distintas localidades. La situación más crítica se registra en Corrientes, donde 646 personas debieron dejar sus viviendas, entre evacuados y autoevacuados, mientras que en Chaco las autoridades reforzaron las medidas preventivas ante la posibilidad de nuevos aumentos del caudal.

En paralelo, Misiones avanza con los trabajos destinados a normalizar la circulación vial luego de las dificultades ocasionadas por la creciente. Aunque uno de los puentes afectados quedó habilitado por completo, otro continúa operando con restricciones, a la espera de nuevos estudios técnicos que permitan determinar si están dadas las condiciones para recuperar el tránsito habitual.

El escenario regional está condicionado por el comportamiento del Paraná y las previsiones hidrológicas, que anticipan nuevas subas hasta el martes. Esta perspectiva genera preocupación por la posibilidad de que se agraven los anegamientos y deban realizarse nuevas evacuaciones en los sectores más expuestos.

Corrientes: 646 evacuados

La provincia de Corrientes enfrenta uno de los panoramas más delicados por la crecida del Paraná. En la capital provincial, el río alcanzó los 6,91 metros, mientras que Itatí, Paso de la Patria y Puerto Ituzaingó superaron sus respectivas cotas críticas. De acuerdo con el último relevamiento de Defensa Civil, difundido el 17 de octubre, el total de personas que dejaron sus viviendas ascendía a 646. De ese número, 289 fueron evacuadas y otras 357 se autoevacuaron, es decir, abandonaron sus hogares por sus propios medios ante el avance del agua y las condiciones de riesgo.

La emergencia afecta a distintas localidades correntinas, con situaciones particulares según la evolución del nivel del río y las condiciones de cada zona. Itatí concentra uno de los escenarios más comprometidos, con familias alojadas tanto en centros de evacuación como en viviendas de allegados.

En la capital provincial, el relevamiento contabilizó 339 personas autoevacuadas. También se registraron personas que debieron dejar sus hogares en Paso de los Libres, Isla Apipé, Ituzaingó, Yahapé y Paso de la Patria.

La distribución de los afectados refleja la extensión territorial de la emergencia y la necesidad de sostener la asistencia en diferentes puntos de la provincia. Mientras algunas familias permanecen en espacios preparados para recibir evacuados, otras recurren a casas de familiares o conocidos para resguardarse de la creciente.

Goya, en etapa de alerta por la altura del río

La situación también genera preocupación en Goya, donde el puerto ingresó en etapa de alerta después de que el río alcanzara los 5,28 metros. La marca se ubicó ocho centímetros por encima del umbral de alerta, establecido en 5,20 metros.

La cota de evacuación local está fijada en 5,70 metros, por lo que el comportamiento del nivel del agua continúa bajo seguimiento ante la posibilidad de que la creciente avance sobre sectores más vulnerables. Los efectos ya alcanzan terrenos bajos, el Riacho Goya y las islas cercanas. En estas últimas, los productores ganaderos evalúan trasladar sus animales hacia zonas más elevadas para evitar que queden expuestos al avance del agua.

La evolución del caudal obliga a prestar especial atención a las áreas ribereñas y a las actividades productivas que se desarrollan en terrenos susceptibles de anegamiento. En ese contexto, el seguimiento de los niveles del río resulta central para anticipar posibles complicaciones y evaluar la necesidad de adoptar medidas preventivas.

Las lluvias en la cuenca y las erogaciones de Yacyretá

El aumento del caudal del Paraná está vinculado con distintos factores hidrológicos. Entre ellos se encuentran las lluvias registradas en la alta cuenca, el sur de Brasil y el río Iguazú, además de las erogaciones de la represa de Yacyretá.

La combinación de estos factores influye en el comportamiento del río y contribuye a explicar la creciente que afecta a distintas localidades del Litoral.

En Corrientes, donde varias poblaciones ya superaron sus respectivas cotas críticas, la evolución del nivel del agua constituye un elemento determinante para las tareas de prevención y asistencia. Las previsiones de nuevos aumentos mantienen la atención puesta en las zonas bajas, las áreas ribereñas y los sectores donde las familias ya debieron abandonar sus viviendas.

Chaco: alerta roja 

En Chaco, las autoridades reforzaron los operativos preventivos frente a la tendencia creciente del Paraná. El Comité Provincial de Emergencia advirtió que el río podría alcanzar los 7,50 metros en el corto plazo, una previsión que llevó a intensificar el monitoreo de los sectores más expuestos.

En particular, se dispuso alerta roja para las zonas ubicadas fuera del sistema de defensas, entre ellas Puerto Antequeras, Barranqueras, Puerto Vilelas, Isla del Cerrito y el barrio San Pedro Pescador. Además, se mantienen alertas naranja y amarilla para otras localidades y sectores ribereños. La implementación de distintos niveles de alerta responde a la necesidad de atender las condiciones de riesgo en las áreas alcanzadas por la creciente y de preparar acciones preventivas ante eventuales cambios en el nivel del río.

En paralelo, equipos municipales realizan recorridas preventivas, monitorean el riacho Arazá y asisten a los vecinos que viven en zonas vulnerables.

Estas tareas buscan mantener un seguimiento cercano de las condiciones en los sectores expuestos y facilitar la respuesta ante posibles complicaciones. La previsión de que el Paraná continúe creciendo obliga a sostener la vigilancia y la asistencia mientras se evalúa la evolución del escenario hidrológico.

Misiones: un puente quedó habilitado 

En Misiones, las tareas para recuperar la circulación vial registraron avances con la habilitación completa del puente Piray Guazú, conocido como puente Banana, ubicado sobre la ruta nacional 12. La apertura total se concretó luego de una inspección técnica realizada por Vialidad Nacional, que permitió habilitar nuevamente el tránsito por esa estructura.

Sin embargo, la situación todavía no está normalizada en todos los pasos afectados. El puente Paranaí, situado entre El Alcázar y Caraguatay, continúa funcionando con circulación alternada por un solo carril. La habilitación completa de ese puente dependerá de nuevos estudios destinados a evaluar la seguridad de la estructura. Hasta que se determine si están dadas las condiciones para recuperar el tránsito normal, los conductores deberán respetar las restricciones vigentes.

Ante este panorama, las autoridades solicitaron reducir la velocidad, respetar las indicaciones del personal vial y extremar las precauciones al circular por los sectores intervenidos.

La evolución de la situación vial en Misiones se suma así a las medidas de prevención desplegadas en Corrientes y Chaco, en una región donde los efectos de la creciente obligan a atender tanto los riesgos para la población como las dificultades para el desplazamiento.

Las previsiones anticipan nuevas subas 

Las previsiones hidrológicas apuntan a nuevos aumentos del Paraná hasta el martes. De concretarse, la tendencia podría agravar los anegamientos en las zonas más expuestas y obligar a realizar nuevas evacuaciones.

La perspectiva mantiene en alerta a las autoridades, especialmente en los lugares donde el río ya alcanzó o superó niveles críticos. La situación de las familias que abandonaron sus hogares en Corrientes y las medidas preventivas adoptadas en Chaco forman parte de un escenario que continúa sujeto a la evolución del caudal.

En este contexto, el monitoreo de los niveles del río, las recorridas preventivas y la asistencia a los vecinos de las áreas vulnerables adquieren relevancia ante la posibilidad de que las condiciones se compliquen durante los próximos días.