El escritor, guionista y productor presentó "Una historia de la felicidad", en un encuentro que combinó humor, anécdotas y reflexiones sobre la creatividad, los vínculos y la vida en comunidad.
Con su particular manera de mirar la vida cotidiana, encontrar historias donde otros quizás no las ven y hacer del humor una puerta para pensar, Pedro Saborido pasó por la 18ª Feria del Libro de Catamarca. Este viernes 9 de octubre, en el Auditorio 1 del Salón Peregrina Zárate, presentó Una historia de la felicidad, y compartió con el público algunas de las ideas que dieron forma a su libro.
La felicidad fue el punto de partida dónde surge la idea de escribir sobre algo que todos buscan, aunque no siempre se sepa bien qué significa. En su caso el camino comenzó con dos referencias: un poema de Jorge Luis Borges y una canción popular de Palito Ortega. A partir de allí, Saborido empezó a darle vueltas al tema y a descubrir las historias que podían aparecer alrededor de esa palabra.
"Yo hago los libros de cuentos así, charlando con la gente, no para que me cuente historias, sino para hablar hasta que aparecen los propios insumos e historias en la cabeza", contó al explicar una forma de trabajar que se alimenta de las conversaciones, de lo que escucha y de esas ideas que surgen casi sin buscarlas.
También habló de lo que pasa cuando un libro deja de ser solamente de quien lo escribió y empieza a encontrarse con sus lectores. "Lo lindo de un libro es que no tenes simplemente el momento de escribirlo, sino que después tenes ese recorrido posterior, lo va comprando la gente, lo va leyendo, cada uno en su momento, y que te permite viajar", señaló.
Durante la charla aparecieron el aburrimiento y la creatividad, lejos de entenderlos como algo que necesariamente hay que evitar, Saborido les encontró un lugar en el proceso de imaginar y crear. "El aburrimiento es necesario porque es lo que provoca creatividad", dijo. Y agregó: "La creatividad es lo contrario de la resignación. Uno es creativo cuando decide no quedarse frente a algo y decide actuar".
El humor que atraviesa buena parte de su trabajo también tuvo su momento, para Saborido reírse implica muchas veces reconocerse en lo que nos causa gracia. "El humor está basado en que reconozcamos que tenemos fallas", expresó. Una idea que ayuda a entender por qué tantas de sus historias parten de situaciones comunes, contradicciones y pequeñas miserias que de algún modo compartimos.
Hubo una idea que conectó especialmente con el espíritu de la Feria, fue la importancia de encontrarse con otros. En una charla atravesada por la palabra y las historias compartidas, Saborido puso el énfasis en la palabra, el encuentro, la vida en comunidad y planteó que "tenemos que aprender lo que es volver a apostar a esto, a juntarse".
Para explicar la importancia de los vínculos y la felicidad, recordó una frase que atribuyó a Leonardo Favio: "No se puede vivir en soledad, no se puede ser feliz en soledad". Después compartió una reflexión propia sobre la necesidad de los demás, algo que durante mucho tiempo interpretó como un mandato y que con los años empezó a entender de otra manera: "No hay manera, en algún momento vamos a necesitar a alguien, aunque no queramos".
Saborido hizo de su presentación un espacio para pensar con el humor como compañía y las historias como punto de partida. Antes de despedirse, también dejó un elogio para el encuentro con los lectores en Catamarca: "Yo conozco muchas ferias del libro, la de Santiago es muy linda también, hay muchas, pero esta está muy buena", dijo sobre la Feria.
La 18ª Feria del Libro de Catamarca continúa hasta el domingo 11 de octubre en el Predio Ferial, con entrada libre y gratuita. Durante estos días, escritores, artistas, editoriales y librerías forman parte de una programación que reúne presentaciones de libros, charlas, conversatorios, música, teatro e intervenciones artísticas.