En el estadio de Wembley, se jugó la gran final de la Eurocopa entre ingleses e italianos. El que se puso en ventaja fue Inglaterra por medio de Kieran Trippier que empujó la pelota tras un centro de Luke Shaw, a los dos minutos.
El gol de Trippier fue a los 117 segundos y entró en la historia por ser el más rápido de la Eurocopa.
La pelota siguió siendo de Inglaterra pero no lo capitalizaron en situaciones de gol. Los italianos tuvieron las suyas con un disparo de Federico Chiesa que pasó cerca y una media vuelta de Marco Verratti que se fue desviado.
En el segundo tiempo, los italianos fueron a buscar la igualdad que encontraron gracias a Leonardo Bonucci que definió en el punto penal tras un tiro de esquina, a los 21 minutos.
En el final, Domenico Berardi tuvo la victoria para Italia pero al quedar solo definió por arriba del travesaño. Así, empataron y se fueron al tiempo suplementario.
En la primera etapa del tiempo extra, Inglaterra tuvo una clara con un remate de Phillips que pasó muy cerca. Los italianos respondieron con un centro de Emerson y Andrea Belloti no pudo conectar.
De esta manera, se fueron a los penales donde terminó ganando Italia po 3 a 2 y volvió a gritar campeón en una Eurocopa luego de 53 años logrando su segundo trofeo.