Crimen de Héctor Calderón

La Fiscalía pidió prisión perpetua y cinco años de cárcel para los novios, y tres años y seis meses para el amigo

09 Abril de 2021 00.51

En doble turno, ayer se concretó la cuarta audiencia del juicio oral y público, donde se ventila el homicidio del docente belicho, Héctor Calderón, en donde los imputados declararon y las partes expusieron sus alegatos. Hoy, la audiencia se reanudará y el tribunal, luego de escuchar la última palabra de los imputados, dará a conocer el veredicto de sentencia. 

En sus alegatos, las defensas pidieron la absolución de sus asistidos, la nulidad de los alegatos del fiscal y que el expediente vuelva a fiscalía y se investigue como corresponde; “la familia de Calderón, sus amigos, merecen que se haga justicia, pero el fin no justifica los medios”. 


La penúltima audiencia inició poco después de las 9:00, con la declaración de los tres imputados. Mientras que la novia de Carrizo y Joaquín Escalante, amigo, en sus declaraciones se “despegaron” del crimen señalando en el caso de Escalante, que si bien “Gabocha” lo había “invitado” a que perpetraran un robo, este no era en la casa de la víctima Calderón, sino en una estación de servicio. 


Las declaraciones de los tres imputados se extendió durante toda la mañana y los tres fueron coincidentes en hacer referencia a que lo que declararon en la etapa de instrucción preparatoria, a días de ocurrido el crimen, fue bajo coacción.  
Es decir, que fueron obligados a declarar de la manera en la que lo hicieron, inculpándose del homicidio.  

Alegatos 
Tras un cuarto intermedio, a las 17:00, se reanudó la audiencia con los alegatos. El fiscal penal juvenil, Guillermo Narváez, fue el primero en exponer sus conclusiones.  


Por casi dos horas reloj, el representante del Ministerio Público Fiscal -es decir, de los intereses de la sociedad- alegó analizando puntillosamente el hecho que se juzga y cuál fue el rol que cada uno de los imputados tuvo en el luctuoso hecho que terminó con la vida de “Tío” Calderón, en enero de 2019. 
Si bien, en horas de la mañana, los imputados declararon, sus dichos no fueron “creíbles”  para el fiscal, quien sí valoró y tomó como cierta, según sus dichos, a lo que los acusados declararon en la etapa de instrucción en la que, tanto Carrizo, como su novia y Escalante, amigo del primero, habrían reconocido el hecho por el que hoy responden ante la Justicia. 


El fiscal sostuvo que Carrizo sedujo a Calderón entre la bebida y la cena, que aquella trágica noche compartieron en su casa y que luego, lo mató para ocultar el robo. Además, se refirió a que el imputado actuó con total alevosía sobre la persona de la víctima, ya que lo golpeó cuando ya estaba agonizando, “la muerte era el modo para lograr el robo” expresó el fiscal. 


Al momento de pedir la pena, el fiscal mantuvo la imputación en contra de la joven pareja de novios, “homicidio doblemente agravado por alevosía y criminis causa” y “robo” y solicitó para Gabriel “Gabocha” Carrizo la pena de prisión perpetua como autor penalmente responsable y para su novia, en aquel momento adolescente, la pena de cinco años de prisión de cumplimiento efectivo como partícipe secundaria del hecho de sangre y, finalmente, para Joaquín Escalante, la pena efectiva de tres años y seis meses de prisión por el delito de “encubrimiento agravado”. 
Seguidamente, el tribunal pasó a un cuarto intermedio para escuchar, luego, a la querella y a las defensas de los imputados. 


Mientras en el recinto se desarrollaba el debate, en las afueras de la biblioteca popular de Belén, familiares y amigos del imputado Carrizo se apersonaron con bombos y cánticos en apoyo al joven. De la otra vereda, en frente a estos, estaban con un cartel de justicia por “Tío” Héctor, sus familiares y amigos, quienes desde el primer día del debate, se apersonaron en el lugar y, pacíficamente, se manifestaron. Al retomar la audiencia, la querella representada por el Dr. Walter Falcone expuso sus alegatos, coincidiendo a líneas generales con los conceptos vertidos por el fiscal en su exposición, aclarando que ni la familia ni los amigos buscan una condena por venganza, sino que solo buscan justicia. “Voy a hacer propias las palabras de la familia de Calderón y voy a decir que “Héctor no se murió”, sino que “lo mataron”. 

Así también, solicitó se remitan a la Fiscalía las actuaciones pertinentes en cuanto a la declaración brindada en el debate por las testigos Rosana y Marisel Saracho para que sean investigadas por el supuesto delito de falso testimonio. 
 

Duras críticas a la instrucción en los alegatos de las defensas

El Dr. Roberto Mazzucco, en representación conjuntamente con el Dr. Acuña, de Gabriel Carrizo y su novia, por ese entonces adolescente, V.S., fue el que continuó en la ronda de alegatos. 
Tal como ya lo hizo a lo largo de las distintas etapas del proceso, que desencadenaron en el juicio, el defensor volvió a atacar la instrucción de la causa, resaltando una a una las irregularidades que, a su entender, el fiscal de la causa, hoy de licencia por encontrarse en un jury, y las demás autoridades judiciales y policiales locales cometieron en la formación del expediente, que tiene como imputado a sus asistidos. 
En relación a la adolescente, dijo que se violaron todos sus derechos, los que por ser ella menor de edad cuenta con un “plus” al no haber sido notificada de su arresto, tal como lo establece la ley. Así también, “atacó” la imputación del robo que la fiscalía le adjudica a los jóvenes, señalando que ni el sobrino de Calderón, quien declaró en el juicio, supo decir cuánto dinero tenía la víctima, ya que tras el descubrimiento del crimen, se encontró entre las pertenencias de la víctima dólares y fuertes sumas de dinero en efectivo, las que, según ironizó, “curiosamente, no fueron llevadas por su asistido”, al que acusan de robo. 
También, cuestionó el accionar del “policía estrella”, Wilson Rodríguez, del proceso que, en pocas horas, esclareció el hecho, pero no pudieron encontrar en toda la casa de Calderón ninguna huella dactilar, ni rastro de ADN, ni ningún indicio que, científicamente, pudiera colocar a “Gabocha” en la casa de la víctima el día del hecho, tal como lo sostiene la fiscalía. 
Mazzucco dijo que la familia de Calderón y sus amigos tienen derecho a que se haga justicia por el homicidio, pero resaltó que el “fin no justifica los medios”. Si -en referencia a sus asistidos- ellos son los responsables, que respondan ante la Justicia, pero que primero sean bien investigados. 
“Esta causa está llena de irregularidades. Es un caso que en una capacitación a los sumariantes o a los fiscales se les puede poner de ejemplo, para que sepan qué es lo que no se debe hacer en la investigación de un hecho de esta naturaleza”, continúa su alegato. 
Asimismo, solicitó la nulidad de los alegatos vertidos por el fiscal ya que, al momento de solicitar las penas, no invocó los artículos 40 y 41 del Código Penal que, en palabras sencillas, indican los motivos por el que se solicita la pena peticionada y se meritúa la pena. 
Finalmente, pidió que la causa sea nuevamente remitida a la fiscalía para que se investigue como debe investigarse y, en caso subsidiario, solicitó al tribunal la absolución de sus asistidos por el beneficio de la duda; “no hay elementos probatorios en la causa que responsabilicen del hecho del que se los acusa a mis asistidos”, concluyó. 
A renglón siguiente, formuló sus alegatos el defensor Vera Aráoz, quien representó al imputado Joaquín Escalante, solicitando la absolución por el beneficio de la duda del joven, concluyendo así la extensa jornada cerca de la medianoche. 
Antes de cerrar la audiencia, los jueces del tribunal, Rodrigo Morabito, Luis Guillamondegui y Mauricio Navarro, convocaron a las partes para hoy, viernes, a las 12.00 del mediodía, para escuchar la última palabra de los imputados -quienes hoy declararon y dijeron ser inocentes- y, posteriormente, dar el veredicto de sentencia.