La crisis del transporte público en Catamarca vuelve a colocar al usuario de a pie en el centro del impacto económico, ante la posibilidad de un nuevo aumento del boleto de colectivos que sería de aplicación "inminente", según confirmó el secretario de Transporte de la provincia, Lucas Stampfli.
La definición surge en un contexto particularmente delicado para el sistema, atravesado por problemas financieros, caída en la demanda, aumento de costos operativos y presión salarial, factores que, de acuerdo con el propio funcionario, colocan a las empresas en una situación de fuerte complejidad.
Según los trascendidos, la actualización podría llevar el pasaje mínimo a $1.500, consolidando un nuevo golpe al bolsillo de quienes utilizan diariamente el servicio.
Aumento y restricciones
La confirmación de que la suba sería "inminente" se conoció luego de que el propio Stampfli acordara este martes con las empresas la restricción del servicio durante el fin de semana largo. De acuerdo con lo expuesto, son las mismas razones utilizadas para justificar esa restricción las que ahora sostienen la necesidad de avanzar con una nueva actualización tarifaria.
Los argumentos centrales son:
- El boleto actual no cubre el costo operativo
- Las empresas están "muy complicadas"
- Existe una merma considerable en la demanda
- Se evalúa reducir frecuencias
- Se busca recortar costos en horarios de baja afluencia
El funcionario, en diálogo con Radio Valle Viejo incluso reconoció que, aunque en instancias previas esta posibilidad había sido rechazada, ahora sí se analiza como factible una reducción de frecuencias, especialmente en franjas horarias con menor cantidad de pasajeros.
El impacto de la baja demanda
Al analizar la situación del sector, Stampfli explicó que las empresas de transporte funcionan sobre una lógica de alto volumen de pasajeros y márgenes reducidos, lo que vuelve especialmente sensible cualquier caída en la cantidad de usuarios. En sus palabras: "las empresas de transporte trabajan con volumen, no tienen márgenes de utilidad muy grandes, sino que tienen mucho volumen de pasajeros".
Esa estructura hoy se ve afectada por una caída sostenida en la demanda. Según detalló, habría un 15% menos de pasajeros respecto del año pasado y un 40% menos en comparación con 2024.
El secretario de Transporte fue claro al señalar que la baja de usuarios está impactando directamente en la tarifa y en los costos, generando un círculo de difícil resolución para las prestatarias. El punto es que esta baja está directamente relacionada con el valor del pasaje y la mala calidad del servicio de transporte de la provincia.
Combustible y deuda nacional
Otro de los factores señalados como decisivos en la crisis es el incremento del combustible, que en los últimos meses alteró de manera significativa la estructura de costos del sistema.
Stampfli precisó que "el combustible ha subido en los últimos cuatro o cinco meses casi un 50%", un porcentaje que deteriora de manera directa la ecuación financiera de las empresas. A ese escenario se suma la demora de la Nación en el pago de los llamados atributos sociales, es decir, los fondos vinculados a jubilados y beneficiarios de planes sociales.
Sobre este punto, indicó que:
- Nación mantiene casi tres meses de atraso
- El retraso afecta el flujo financiero
- Ese desfase genera "un daño muy difícil de recuperar"
La combinación entre costos crecientes y recursos demorados profundiza la fragilidad del sistema y acelera la presión por una recomposición del boleto.
La variable salarial
El frente salarial aparece como otro de los componentes que tensionan la situación. La referencia directa es a las paritarias de la UTA, que según se detalla fueron intensas y concluyeron con acuerdos de relevancia económica.
Stampfli, al transmitir la posición empresaria, explicó: "Las aprueban con incrementos retroactivos a enero". Ese carácter retroactivo abre un nuevo foco de conflicto, ya que obliga a las empresas a afrontar costos acumulados.
En ese sentido, el funcionario resumió el dilema con una frase que refleja la tensión del momento: "Al pasajero no se le puede pedir que nos pague la diferencia desde enero para poder hacer que la empresa abone una paritaria ahora".