El partido amistoso entre Boca Juniors y Millonarios de Colombia, organizado como homenaje a Miguel Ángel Russo, ya comenzó a generar polémica incluso antes de que ruede la pelota. El encuentro se disputará el próximo miércoles 14 de enero, desde las 19, en la Bombonera, y pondrá en juego la denominada "Copa Miguel Ángel Russo", en reconocimiento a la trayectoria y el legado del histórico entrenador fallecido el pasado 8 de octubre de 2025.
Desde que el club anunció el evento a través de sus canales oficiales, la expectativa fue alta. La figura de Miguel Ángel Russo ocupa un lugar central en la historia reciente de Boca y también en la del conjunto colombiano, equipos en los que dejó una huella profunda. En el Xeneize, Russo es recordado por su liderazgo y sus títulos, mientras que en Millonarios se consagró campeón del Torneo Finalización 2017 y de la Superliga 2018, logros que consolidaron su prestigio internacional.
La Bombonera será el escenario de un partido cargado de emoción y simbolismo, pensado para rendir tributo a un entrenador que supo ganarse el respeto y el afecto de ambas hinchadas. Sin embargo, más allá del componente sentimental, la organización del evento y, especialmente, el valor de las entradas, se convirtieron en el principal foco de discusión entre socios e hinchas.
Por decisión de la dirigencia de Boca, la prioridad para la compra de entradas fue otorgada a los socios adherentes. La venta de las generales comenzó este miércoles a las 9 de la mañana a través de la aplicación oficial "Boca Socios". En ese marco, no se habilitó la venta para no socios, una medida que generó malestar entre hinchas que quedaron automáticamente excluidos del evento.
Según el cronograma oficial, este jueves los socios activos, del interior y vitalicios podrán adquirir ubicaciones en el sector popular. En tanto, la venta de plateas se habilitará el viernes desde las 9, mientras que a partir del sábado los socios activos, del interior y vitalicios también podrán comprar plateas, siempre que haya disponibilidad.
No obstante, fue el valor de las entradas lo que provocó una fuerte reacción en redes sociales. Las generales para socios adherentes fueron fijadas en 16.000 pesos, una cifra que, si bien generó algunos cuestionamientos, quedó opacada por los precios de las plateas. La platea alta fue publicada a 80.000 pesos, mientras que la platea media alcanzó los 150.000 pesos, valores que rápidamente se volvieron tendencia y dispararon críticas de usuarios y socios.
Muchos hinchas expresaron su disconformidad al considerar excesivas las cifras, teniendo en cuenta que se trata de un amistoso de pretemporada y no de un partido oficial por competencias locales o internacionales. Pese a la carga emotiva que implica el homenaje a Russo, las críticas apuntaron a la relación entre el costo de las entradas y el espectáculo deportivo esperado.
En ese sentido, también se mencionó que el equipo que presentará Boca, dirigido por Claudio Úbeda y en pleno proceso de armado durante el mercado de pases, podría no estar en su mejor versión futbolística, lo que alimentó aún más las dudas sobre el precio fijado para presenciar el encuentro.
Desde el club, en tanto, se aclaró que este partido no se computará dentro del porcentaje de asistencia, el sistema que Boca utiliza para evaluar la presencia de sus socios y definir prioridades para la compra de entradas a lo largo de la temporada. La medida busca descomprimir tensiones y evitar que quienes no puedan o no deseen asistir al amistoso se vean perjudicados en futuros encuentros oficiales.
Mientras se ultiman los detalles organizativos, el Boca-Millonarios promete ser una noche especial desde lo simbólico, aunque marcada por un debate abierto sobre el acceso y los costos para los hinchas en eventos de carácter homenaje y pretemporada.