El joven prodigio del tenis de madre argentina que es viral por jugar sin revés
Con apenas 14 años, el jugador que representa a Alemania y tiene raíces argentinas y chilenas se volvió viral por su ambidestreza extrema: ejecuta derechas con ambos brazos, compite sin revés y ya cosecha títulos y podios en torneos de alto prestigio.

La irrupción de Lucas Herrera Sánchez, una de las mayores promesas del tenis juvenil europeo, generó un impacto inmediato tanto dentro como fuera de las canchas. Con solo 14 años, el joven tenista se volvió viral por una característica poco habitual incluso en el alto rendimiento profesional: juega sin revés, ejecutando golpes de derecha con ambas manos gracias a su notable ambidestreza. Este rasgo técnico, sumado a resultados deportivos consistentes, lo posiciona como uno de los talentos más singulares de su generación.

Nacido en Alemania, en la región de la Selva Negra, Lucas representa oficialmente a ese país en el circuito juvenil, aunque su historia familiar atraviesa fronteras. Es hijo de padre chileno y madre argentina, una combinación cultural que también marca su formación personal y deportiva. Desde sus primeras participaciones en torneos nacionales alemanes, su estilo de juego despertó curiosidad entre entrenadores, rivales y especialistas.

La atención mediática creció con fuerza cuando, con apenas 13 años, alcanzó instancias decisivas en el prestigioso torneo Les Petit As, una de las competencias juveniles más reconocidas del mundo, por la que pasaron figuras como Rafael Nadal. Allí, Herrera Sánchez sorprendió no solo por su madurez competitiva, sino por un esquema técnico inusual: ante cada pelota, define con derechas, tanto del lado derecho como del izquierdo, evitando por completo el revés tradicional.

Esta metodología recuerda al caso reciente del estadounidense Teodor Davidov, quien en 2024 ganó el título de dobles en el mismo certamen sin utilizar el revés y alcanzó notoriedad global en redes sociales. Sin embargo, el caso de Lucas suma un recorrido más largo y una evolución sostenida dentro del circuito europeo.

Según consignaron Mundo Deportivo y el portal especializado Punto de Break, la clave del juego de Herrera Sánchez reside en su ambidestreza natural, trabajada desde la infancia. Fue su padre, Jorge Herrera, quien diseñó y acompañó ese proceso formativo. Neurólogo de profesión, formado en Argentina y especializado en Alemania, Jorge es un apasionado del tenis y también responsable de la formación de Jorge Tomás, hermano mayor de Lucas. "Fue mi padre quien me enseñó a jugar utilizando solo derechas en ambos lados", explicó el propio tenista, quien reconoce que su estilo es una consecuencia directa de esa enseñanza temprana.

Los resultados avalan el proyecto. En la última temporada, Lucas destacó especialmente la medalla de bronce en el torneo de Montecarlo, un logro que definió como "realmente especial". A ese podio se suman cinco medallas recientes y una actuación sobresaliente en el Campeonato Europeo Junior, donde conquistó la medalla de oro en dobles junto a Luys Calin.

Su presente competitivo se apoya en herramientas bien definidas: lectura táctica, variación de efectos, cambios de altura y una notable capacidad para manejar los tiempos del partido. Estas virtudes le permitieron, entre otros hitos, eliminar al primer preclasificado en Les Petit As, confirmando que su estilo no es solo una curiosidad técnica, sino una fórmula eficaz.

El entorno familiar sigue siendo un pilar central. Actualmente, Lucas y su hermano entrenan a diario en el centro de alto rendimiento de la Federación Alemana de Tenis, en Hannover. En diálogo con AS Chile, Jorge Herrera subrayó que ambos jóvenes "tienen la gran ventaja de ser parte de tres culturas" y dominan el español con fluidez. La madre, Silvia, traumatóloga radicada en Alemania, comparte con Jorge una premisa clara: la educación es prioritaria. "Si el colegio no funciona, tampoco funcionará su deporte", remarcó el padre.

Más allá de los resultados, Lucas Herrera Sánchez también se destaca por su perfil personal. Cercano, disciplinado y con capacidad para equilibrar estudio y competencia, se inspira en referentes como Roger Federer, Jannik Sinner y Carlos Alcaraz. "Estaba obsesionado con Roger Federer. Siempre ha sido mi mayor ídolo desde que era muy pequeño", confesó a Tennis Europe.

Las expectativas crecen en torno a un jugador que ya transita torneos ganados históricamente por leyendas como Steffi Graf o Tommy Haas. Con entrenamientos que llegan a cuatro horas diarias y un acompañamiento cuidadoso de su entorno, Lucas Herrera Sánchez se perfila como una de las apariciones más disruptivas y prometedoras del tenis juvenil contemporáneo.