El lateral izquierdo de River Plate, Marcos Acuña, realizó un contundente posteo en redes sociales en el que desmintió los supuestos conflictos que habría mantenido con el ex director técnico del club, Marcelo Gallardo.
A través de una historia publicada en su cuenta oficial de Instagram, el defensor de 34 años emitió un fuerte descargo con una frase que marcó el tono de su postura: "aprendí a no engancharme cuando inventan".
"Después de tantos años en el fútbol, aprendí a no engancharme cuando inventan cualquier cosa y hoy pretenden mezclarme en supuestos conflictos que no existen ni existieron", comenzó el escrito. La declaración no solo buscó desmentir versiones puntuales, sino también establecer un posicionamiento frente a lo que considera una instalación de rumores sin sustento.
En el mismo mensaje, Acuña agregó: "Duele escuchar cosas tan alejadas de la realidad y dichas con tanta liviandad. Siempre fui un profesional y di lo mejor de mí en todos los clubes que jugué, y esta no es la excepción". De esta manera, el jugador reivindicó su trayectoria y su conducta profesional como argumento central para rechazar cualquier insinuación de conflicto interno.
Un contexto deportivo atravesado por la tensión
El descargo del defensor se produjo en un escenario particular para el club de Núñez. A pesar de la victoria del "Millonario" por 3-1 frente a Banfield el pasado jueves, en el marco del Torneo Apertura, el clima en el estadio Monumental estuvo lejos de la calma.
Mientras Gallardo, quien dirigió su último partido al frente del plantel de La Banda, se retiró ovacionado por la multitud, los futbolistas fueron destinatarios de insultos y silbidos desde las tribunas. La escena expuso una clara desconexión entre la hinchada y el equipo, incluso en una jornada que terminó con resultado favorable.
El contraste fue notorio: despedida emotiva para el entrenador y reprobación para los jugadores. En ese marco de sensibilidad, cualquier versión sobre conflictos internos adquirió mayor volumen y repercusión pública.
La acusación más grave y la respuesta del jugador
En su publicación, Acuña también apuntó contra uno de los señalamientos que circularon en los últimos días. "Nunca en mi vida simulé lesiones o enfermedades para no jugar. Hasta sin estar al 100% estuve a disposición del CT si me necesitaba. Es muy grave y no entiendo por qué instalan tantas mentiras. Con esto solo dañan a las personas involucradas, a las familias y al club. Seguiré trabajando y enfocado para dar lo mejor cada día", escribió.
La frase subraya dos ejes centrales de su defensa:
Rechazo categórico a la simulación de lesiones o enfermedades.
Ratificación de su compromiso incluso sin estar al 100% físicamente.
El lateral remarcó que estas versiones no solo lo afectan a él como profesional, sino que impactan en su entorno y en la institución. Finalmente, cerró su mensaje con una afirmación que buscó transmitir respaldo interno: "Tengo la tranquilidad de contar con el respaldo del club y de mis compañeros en este momento".
El origen del supuesto quiebre
Las versiones sobre un conflicto habrían tenido su punto de partida tras la dura derrota de River por 4-1 frente a Tigre. En ese contexto, trascendió que el propio lateral —mencionado como derecho en algunas versiones— junto a otros compañeros habría responsabilizado al entrenador por el planteo táctico.
Ese episodio habría marcado un antes y un después en la relación entre las partes, con un supuesto punto de quiebre que se profundizó tras nuevas caídas ante Argentinos Juniors y Vélez Sarsfield.
Los resultados adversos alimentaron el malestar general y potenciaron las especulaciones en torno al vestuario. En ese marco, la figura de Acuña quedó involucrada en un relato que él mismo se encargó de negar públicamente.
Los minutos en cancha y las ausencias
En paralelo a los rumores, la participación del defensor también fue objeto de análisis. Durante el duelo ante Argentinos Juniors, Acuña dejó el terreno de juego en el segundo tiempo para el ingreso de Matías Viña y no volvió a sumar minutos.
Desde entonces, su situación deportiva quedó marcada por una serie de ausencias:
No jugó por Copa Argentina.
No disputó el cruce frente a Vélez.
Tampoco vio acción contra Banfield, aunque integró el banco de suplentes.
La secuencia alimentó interpretaciones sobre un posible trasfondo disciplinario o conflicto interno, hipótesis que el propio futbolista desestimó de manera contundente.