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Política y economía

Caputo contra el modelo prebendario: "Este esquema es eficiente, moral y justo"

Ante el foro empresarial en Mendoza, el ministro de Economía defendió la apertura comercial, descartó una devaluación y prometió honrar todas las deudas del Estado.

5 Marzo de 2026 14.55

El escenario económico argentino atraviesa una transformación de fondo que busca romper con las estructuras de las últimas dos décadas. En este contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, participó este jueves en la séptima edición del Foro de Inversiones y Negocios en Mendoza, donde disertó ante una audiencia compuesta por destacados empresarios e inversores. Durante su intervención, el jefe de la cartera económica no solo resaltó los logros del plan económico de la gestión libertaria, sino que lanzó duras críticas hacia los sectores industriales tradicionales, defendiendo una apertura comercial tajante como motor de crecimiento.

El debate sobre el modelo industrial y la apertura

Caputo fue enfático al plantear la dicotomía entre ser una potencia industrial y el actual modelo aperturista. En un discurso que buscó interpelar directamente a los presentes, cuestionó la legitimidad del esquema productivo previo al preguntar de forma retórica sobre qué modelo industrial se hablaba, ya que, a su entender, ninguno de los presentes consideraría a la Argentina como una potencia industrial. El ministro sentenció que el modelo de los últimos 20 años fue incapaz de generar crecimiento genuino o crear empleo, calificándolo como un sistema que no respondía a una lógica de producción real, sino que tenía un carácter prebendario. En contraposición, defendió la propuesta actual de la administración de Javier Milei, asegurando que "este modelo es eficiente, moral y justo", elevando la discusión técnica hacia una dimensión ética donde la apertura económica representa una corrección de valores en la gestión pública.

Un eje central de la disertación fue la reconstrucción de la confianza, a la cual definió como un "punto esencial hoy en la Argentina" para lograr recuperar la actividad económica. Caputo realizó un contraste crítico con las administraciones previas, señalando un cambio de rumbo radical en la ética del poder ejecutivo al afirmar que se venía de gobiernos donde primó el gobernar como si el Estado fuera un negocio. El funcionario aseguró que esa forma de gestionar ha cambiado 180 grados y que dicho esquema ya no existe. Asimismo, instó a los empresarios a dejar el pasado atrás, argumentando que anteriormente la política dominaba a la economía, facilitando el abuso de herramientas cuyos costos terminaba pagando la sociedad en su conjunto.

Actividad económica y el rechazo a la devaluación

Al analizar la coyuntura actual y las proyecciones, el ministro aportó datos específicos sobre la recuperación, destacando que en 2025 un total de 11 de los 15 sectores que releva el INDEC registraron crecimiento, lo que fundamenta su visión optimista sobre la marcha de la economía. Asimismo, Caputo fue categórico al reafirmar que no está entre sus planes avanzar en una devaluación del peso. Su explicación sobre este punto fue directa, al definir que, para que la gente entienda, devaluar implica bajarles el salario. Tras reconocer que los salarios en Argentina no son altos, sostuvo que la forma de ganar competitividad no debe ser a través del tipo de cambio, sino mediante la baja de impuestos en los tres niveles del Estado: nacional, provincial y municipal.

El camino hacia el superávit y el cumplimiento de deudas

Finalmente, el ministro trazó la hoja de ruta fiscal para los próximos meses, insistiendo en la necesidad de continuar con la reducción de la carga tributaria, condicionando este avance a la profundización del rigor fiscal. Según explicó, el Gobierno necesita alcanzar un superávit todavía mayor al actual, no solo para equilibrar las cuentas, sino para cubrir holgadamente el pago de los intereses de la deuda. Caputo concluyó su presentación con una promesa de solvencia absoluta ante los mercados y los inversores al asegurar que este gobierno va a pagar siempre y va a honrar todas las deudas, cerrando así una jornada marcada por la defensa de un modelo que busca separar definitivamente la economía de las decisiones políticas abusivas del pasado.