El fenómeno que sorprendió a México y arrastró decenas de autos hasta el mar
Las tormentas provocaron crecidas de arroyos, caída de árboles, evacuaciones y numerosos operativos de rescate. La emergencia movilizó a fuerzas de seguridad, personal sanitario y equipos de Protección Civil ante la presencia de personas atrapadas y vehículos arrastrados por la corriente.

Un episodio de lluvias torrenciales sorprendió al noroeste de México y provocó inundaciones repentinas en las ciudades de Guaymas y San José del Cabo. La intensidad de las precipitaciones generó una situación de emergencia que dejó, al menos, una persona fallecida, caída de árboles, calles anegadas y decenas de automóviles y camiones pesados arrastrados por la fuerza del agua hasta el mar.

El fenómeno tomó desprevenidos a los habitantes de ambas localidades, debido a que los pronósticos de Protección Civil solamente anticipaban lluvias ligeras. Sin embargo, las condiciones cambiaron de manera abrupta y las precipitaciones llegaron a acumular 120 milímetros en apenas 45 minutos, una cantidad que desencadenó crecidas repentinas y desbordamientos.

La velocidad con la que aumentó el caudal de los arroyos complicó la situación de los residentes y de quienes se encontraban circulando por las zonas afectadas. El agua avanzó con fuerza por distintos sectores urbanos, arrastró vehículos y dejó a personas atrapadas en establecimientos y otros espacios que quedaron rápidamente inundados.

Las ciudades más afectadas fueron Guaymas, ubicada en el estado de Sonora, y San José del Cabo, un importante destino turístico. En ambos lugares, los equipos de emergencia debieron intervenir ante la magnitud de las inundaciones y el riesgo que representaban las corrientes.

El gobierno de Sonora desplegó fuerzas de asistencia y rescate

Ante la gravedad de la situación en Guaymas, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, dispuso el envío de paramédicos para asistir a las personas afectadas y colaborar en las tareas de rescate.

El operativo contó con el apoyo de la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina, que se sumaron a los trabajos para localizar y auxiliar a quienes habían quedado atrapados por la crecida.

La disposición del gobierno provincial apuntó a responder a la emergencia y proteger a la población frente al avance del agua. Durazo planteó como objetivo "garantizar la seguridad de las familias", en un escenario marcado por la rapidez de las inundaciones y la dificultad para desplazarse en los sectores comprometidos.

La intervención de los distintos organismos se volvió necesaria por la presencia de corrientes de agua y lodo que avanzaban sobre calles y zonas cercanas a los arroyos. La fuerza de las precipitaciones había superado ampliamente las condiciones previstas en los pronósticos iniciales, lo que dejó a numerosos habitantes expuestos a una situación para la que no se esperaba una respuesta de semejante magnitud.

Una persona murió tras ser arrastrada 

Uno de los episodios más graves fue reportado por medios de comunicación locales, que informaron sobre la muerte de una persona que viajaba en un taxi arrastrado por una poderosa corriente de agua y lodo en Guaymas.

El hecho reflejó el peligro que representaron las inundaciones repentinas, especialmente en los sectores donde el agua avanzó con suficiente fuerza como para desplazar vehículos. En medio de la emergencia, también se conocieron testimonios de personas que permanecían atrapadas en establecimientos comerciales. Una mujer que se encontraba dentro de una papelería recurrió a las redes sociales para pedir ayuda y describir la situación que estaba atravesando.

"Estamos inundados, tenemos el agua hasta arriba. No me importan las pérdidas materiales. Quiero más la vida. Por favor, alguien que nos ayude", expresó en su mensaje.

El pedido evidenció la desesperación de quienes quedaron encerrados por el avance del agua y la prioridad que representaba ponerse a salvo frente a las pérdidas materiales ocasionadas por la inundación.

El arroyo Las Palmas arrastró vehículos 

En Guaymas, uno de los sectores donde se registró una crecida particularmente intensa fue el arroyo Las Palmas. Su cauce aumentó de manera inusual durante la mañana del viernes y la corriente arrastró al menos una decena de vehículos.

La fuerza del agua convirtió al arroyo en uno de los puntos de mayor impacto de las precipitaciones. Los automóviles fueron desplazados por la corriente en medio de la inundación, mientras las tareas de asistencia se concentraban en atender a las personas afectadas y reducir los riesgos.

El episodio se sumó a los reportes de vehículos y camiones pesados que terminaron siendo arrastrados hacia el mar en las zonas alcanzadas por las lluvias.

La magnitud de las precipitaciones y la rapidez de la crecida fueron factores centrales en el desarrollo de la emergencia. La lluvia había sido pronosticada como ligera, pero en menos de una hora alcanzó valores extraordinarios y generó un aumento repentino de los caudales.

Evacuaron una clínica con 356 personas en San José del Cabo

La situación también fue crítica en San José del Cabo, donde las inundaciones obligaron a desalojar una clínica de medicina familiar en la que se encontraban 356 personas, entre pacientes y personal sanitario. La evacuación formó parte de las medidas adoptadas para resguardar a quienes permanecían dentro del establecimiento ante el avance del agua y las dificultades generadas por las precipitaciones.

Los cuerpos de emergencia realizaron además 12 rescates en diferentes sectores de la ciudad. Según informó TVAzteca, los operativos se desarrollaron en puntos como Costa Azul, el arroyo Ricardo Flores Magón, Santa Rosa y El Tildillo.

Para llevar adelante las tareas se desplegaron al menos 60 efectivos y ambulancias, con el objetivo de asistir a las personas que necesitaban ayuda y responder a los distintos focos de riesgo.

La intervención en varios sectores mostró la extensión territorial de la emergencia. Las corrientes afectaron diferentes puntos de San José del Cabo y obligaron a los equipos de rescate a distribuir sus recursos para atender las situaciones más urgentes.

Costa Azul, uno de los puntos de mayor riesgo

Entre los sectores más comprometidos de San José del Cabo se destacó el arroyo Costa Azul, donde la fuerza del agua arrastró vehículos en dirección al mar.

La situación quedó registrada en videos difundidos desde la zona, en los que se podía observar cómo las corrientes desplazaban las unidades hacia el océano.

De acuerdo con explicaciones de residentes del lugar, algunos trabajadores de hoteles cercanos acostumbran estacionar sus vehículos en las inmediaciones del arroyo. A partir de esa práctica, se presume que varias de las unidades arrastradas podrían haber estado estacionadas allí cuando se produjo la crecida.

La posibilidad de que esos vehículos pertenecieran a trabajadores de establecimientos hoteleros cercanos surgió de los testimonios de habitantes de la zona, que señalaron la costumbre de utilizar ese sector como lugar de estacionamiento.

La fuerza del agua convirtió el área en uno de los puntos de mayor peligro durante el temporal. La corriente no solamente inundó los sectores cercanos, sino que también tuvo capacidad para desplazar vehículos hasta el mar, tal como quedó registrado en las imágenes que circularon desde el lugar.