El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, regresó de urgencia a Varsovia este sábado para intervenir en la crisis institucional que atraviesa el país. Tras interrumpir su viaje oficial a Senegal, convocó a representantes de todas las fuerzas políticas con el objetivo de descomprimir la tensión.
El conflicto se intensificó luego de la suspensión del presidente del Tribunal Constitucional, Bogdan Święczkowski, en el marco de un enfrentamiento entre el gobierno centrista y la derecha nacionalista.
Durante la noche del viernes, la Policía desplegó un importante operativo de seguridad alrededor de la sede del máximo tribunal, en la capital polaca. Agentes antidisturbios, con escudos y cascos, rodearon el edificio, mientras simpatizantes del partido nacional-conservador Derecho y Justicia (PiS) se concentraban para respaldar a los jueces designados durante el anterior gobierno.
Nawrocki interrumpió su visita a Senegal
El mandatario decidió regresar a Varsovia durante el vuelo hacia Senegal. Una vez en el país, se reunió en el palacio presidencial con Zbigniew Kapiński, identificado en el texto original como presidente de la Corte Suprema y suspendido, y luego se trasladó personalmente a la sede del Tribunal Constitucional.
Según imágenes difundidas por la televisión local, Nawrocki atravesó el cordón policial y a los manifestantes para ingresar al edificio, que permanecía rodeado por las fuerzas de seguridad.
Durante la noche, la Policía informó la detención de tres personas que habrían intentado ingresar al recinto judicial. Entre los manifestantes también se encontraban referentes de sectores de la derecha radical y la extrema derecha.
La disputa entre el gobierno de Tusk y la oposición
El enfrentamiento por el Tribunal Constitucional se prolonga desde hace semanas. Los simpatizantes del PiS mantienen movilizaciones para defender a los magistrados nombrados durante la gestión nacionalista.
El actual gobierno, encabezado por el primer ministro Donald Tusk, busca modificar la composición del tribunal. Nawrocki, en cambio, respalda a los jueces cuestionados y mantiene diferencias con las iniciativas del Ejecutivo.
En ese contexto, el ministro de Justicia y fiscal general, Waldemar Żurek, informó que solicitó el levantamiento de la inmunidad de Święczkowski y de su vicepresidente, Bartłomiej Sochański.
La suspensión fue anunciada por la magistrada Anna Korwin-Piotrowska. Sin embargo, desde la cuenta oficial del Tribunal Constitucional en la red social X desconocieron su autoridad y calificaron la medida como un "golpe de Estado".
"Todas las personas que participan en estas acciones están cometiendo el delito de golpe de Estado", advirtió el tribunal en una publicación.
Uno de los manifestantes, Tomasz Zaleski, también cuestionó al gobierno de Tusk ante la prensa: "Es un golpe de Estado del primer ministro Donald Tusk. Está pisoteando nuestros derechos constitucionales".
Un conflicto que viene desde hace años
La disputa por el control del Tribunal Constitucional fue uno de los principales puntos de tensión entre la Unión Europea y el gobierno nacionalista polaco durante el período 2015-2023. En ese entonces, las decisiones judiciales y las diferencias sobre la primacía del derecho europeo frente a la legislación nacional generaron fuertes cuestionamientos dentro del bloque.
Desde su regreso al poder en 2023, Tusk prometió resolver la crisis institucional, pero no consiguió avanzar con todos sus cambios. Entre los principales obstáculos se encuentra la oposición de Nawrocki a las nominaciones impulsadas por el Ejecutivo para integrar el tribunal.
La intervención del presidente y el despliegue policial alrededor de la sede judicial profundizaron un enfrentamiento que mantiene en tensión a las principales instituciones del país.
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