Un nutrido grupo de jóvenes de Granada, España, que forma parte de una experiencia del Camino Neocatecumenal, se encuentra visitando la provincia y en los últimos días llegó hasta Fray Mamerto Esquiú para conocer los lugares vinculados con la vida del Beato catamarqueño.
Los jóvenes arribaron acompañados por el Padre Efraín Ramírez, misionero del Camino Neocatecumenal y actual administrador de la Parroquia San Antonio de Padua, quien acompañó al grupo durante esta visita a Catamarca.
La presencia de los jóvenes españoles se enmarca en una experiencia cuyo objetivo es profundizar en la iniciación cristiana en la Iglesia, como parte de un itinerario de fe destinado a la formación permanente. En ese contexto, el recorrido por distintos lugares de Catamarca adquirió un significado particular para los visitantes, especialmente su llegada a los pagos del Beato Mamerto Esquiú.
La visita a la tierra natal del religioso catamarqueño estuvo acompañada por una intención concreta: pedir la gracia de multiplicar la misión y que los frutos del trabajo evangelizador también puedan multiplicarse.
El encuentro con el lugar donde nació y vivió el Beato se convirtió así en parte de un recorrido de fe que los jóvenes quisieron realizar durante su permanencia en la provincia.
La misión en Valle Chico
Durante la visita, el Padre Efraín Ramírez explicó también parte del trabajo misionero que se viene desarrollando en Catamarca. En ese sentido, señaló que el obispo Luis Urbanc, hace tres años, abrió en la provincia un camino ad gentes con cuatro familias extranjeras.
Las familias que participan de esta experiencia misionera son provenientes de diferentes países. Según explicó el sacerdote, se trata de:
- Una familia de Ecuador.
- Una familia de Panamá.
- Una familia de México.
- Una familia de España.
El propósito de esta experiencia es acompañar y evangelizar principalmente en Valle Chico, donde se desarrolla esta misión.
La visita de los jóvenes españoles a Catamarca tiene, en ese marco, un vínculo directo con esa experiencia. Su recorrido por la provincia no se limita al conocimiento de los lugares que visitan, sino que también está acompañado por una intención de oración por la misión que se lleva adelante en ese sector.
Oración por la misión y por nuevos corazones
El Padre Efraín destacó precisamente el sentido que tiene la presencia de este grupo en Catamarca. Según explicó, los jóvenes que llegaron desde Granada quisieron dedicar parte de su visita a rezar por la misión que se desarrolla en Valle Chico.
La decisión de visitar los lugares vinculados con el Beato Mamerto Esquiú se incorporó a ese itinerario de oración y formación. Los jóvenes expresaron su deseo de conocer esta semana distintos espacios de Catamarca y, dentro de ese recorrido, solicitaron especialmente llegar hasta la tierra natal del Beato.
"Este grupo de jóvenes que hoy está aquí, está rezando por esta misión que está en Valle Chico", explicó el Padre Efraín al referirse al motivo que acompaña la visita. El sacerdote relató además que los jóvenes quisieron visitar durante esta semana los lugares de Catamarca y que pidieron especialmente llegar hasta la Casa Natal del Beato Mamerto Esquiú.
La intención que llevaron consigo estuvo expresada en un pedido concreto: solicitar la gracia al Beato para que se abran más puertas y muchos corazones a Jesucristo.
El legado del Beato como parte del recorrido
La llegada de los jóvenes a Fray Mamerto Esquiú adquiere así un sentido particular dentro de la experiencia que están realizando. El lugar no fue elegido solamente como una referencia vinculada con la historia religiosa de Catamarca, sino como un espacio desde el cual los visitantes quisieron acompañar mediante la oración la misión que se desarrolla actualmente en la provincia.
El recorrido permitió unir diferentes dimensiones de la experiencia que protagoniza el grupo: la formación permanente, la profundización de la iniciación cristiana, la misión evangelizadora y el conocimiento de los lugares vinculados con el Beato Mamerto Esquiú.
En los pagos del religioso catamarqueño, los jóvenes españoles llegaron con el propósito de pedir por la misión y por sus frutos, poniendo en el centro de su visita la intención de que puedan abrirse nuevas puertas y que más personas puedan acercarse a Jesucristo.