Con Hinestroza cerrado, Boca acelera por Alexis Cuello y enfrenta una dura competencia
El club de la Ribera ya acordó la llegada del delantero colombiano Marino Hinestroza y ahora va por un segundo refuerzo ofensivo. La negociación por Alexis Cuello se volvió compleja por el interés de clubes argentinos y brasileños, con Fluminense como principal amenaza.

Boca Juniors comenzó a mover con decisión sus fichas en el mercado de pases 2026 y, tras alcanzar un principio de acuerdo con Atlético Nacional por Marino Hinestroza, avanza ahora por lo que sería su segundo refuerzo ofensivo. El nombre que aparece en el radar xeneize es el de Alexis Cuello, delantero de San Lorenzo, cuya situación contractual y el interés de clubes del exterior convierten la operación en una negociación de alta complejidad.

El arribo de Marino Hinestroza quedó encaminado luego de intensas gestiones entre Boca y el club colombiano. Atlético Nacional aceptó una oferta cercana a los 5.000.000 de dólares, de los cuales el 50% corresponde al Columbus Crew de la MLS, dueño de la mitad del pase del futbolista. Además, el acuerdo contempla una cláusula de plusvalía del 20% para el club colombiano en caso de una futura venta por encima de ese monto.

Superadas las diferencias económicas que existían entre Atlético Nacional y el propio jugador por deudas pendientes, el delantero colombiano firmará un contrato por cuatro temporadas y podría sumarse esta misma semana a los entrenamientos en el predio de Ezeiza, bajo las órdenes del cuerpo técnico encabezado por Claudio Úbeda. Hinestroza llega a Boca como una de las figuras del fútbol colombiano en los últimos años, con cuatro títulos en su haber y una reciente convocatoria a la selección de Colombia, dirigida por Néstor Lorenzo.

Con el primer objetivo prácticamente cerrado, el Consejo de Fútbol encabezado por Juan Román Riquelme ya trabaja en la incorporación de un segundo delantero. En ese contexto, Alexis Cuello aparece como una de las prioridades, aunque su pase involucra a varias instituciones y cifras elevadas.

El atacante pertenece en un 60% a San Lorenzo, que posee los derechos federativos y económicos, mientras que el 40% restante corresponde a Almagro, club que sigue de cerca la negociación por el impacto financiero que podría significar. Según explicó Alejandro Oliva, tesorero de Almagro, en declaraciones a DSports Radio, la institución aspira a recibir dos millones de dólares limpios por su parte del pase, un ingreso clave para avanzar con obras y fortalecer su estructura institucional.

"El dinero que pueda ingresar por Cuello es fundamental para Almagro. Es un paso económico muy importante que nos permitiría seguir creciendo en lo institucional", remarcó Oliva, quien además aclaró que el club no mantiene negociaciones directas con Boca. "Nosotros hablamos únicamente con San Lorenzo, que es quien maneja los derechos federativos y económicos del jugador", explicó.

El dirigente también dejó entrever que la transferencia debería resolverse en el corto plazo. "No creo que Boca compre solo una parte del pase. Imagino que, si avanza, será por el 100%. Estamos a la espera y creemos que en una semana esto debería definirse", sostuvo.

Desde el lado de San Lorenzo, la postura es firme: el club de Boedo rechazó una oferta inicial de Boca por USD 2.000.000 por el 60% del pase y exige USD 3.000.000 por su participación. A esta puja económica se suma un factor institucional sensible: la inhibición que pesa sobre San Lorenzo, una situación que podría condicionar el cierre de la operación.

Mientras Boca intenta acercar posiciones, el escenario se volvió más competitivo con la aparición de Fluminense, club brasileño que manifestó un fuerte interés en Cuello por expreso pedido de su entrenador, Luis Zubeldía. Según trascendió, la oferta del club carioca superaría en lo económico la propuesta xeneize, lo que amenaza con inclinar la balanza hacia el exterior.

El buen rendimiento de Cuello durante la temporada 2025 con San Lorenzo disparó su cotización. Cabe recordar que el club había vendido el 60% de su pase por un millón de euros el año pasado, conservando el resto para una futura transferencia, escenario que hoy se presenta como una oportunidad clave para todas las partes involucradas.

Las próximas horas serán determinantes para definir el futuro del delantero de 25 años, que podría continuar su carrera en el fútbol argentino o dar el salto al exterior. Para Boca, la negociación representa un desafío estratégico en un mercado cada vez más competitivo, mientras que para Almagro podría convertirse en una de las operaciones más relevantes de su historia reciente.