El talento precoz del ajedrez argentino volvió a mostrar temple competitivo. Faustino Oro, de apenas 12 años, recuperó la punta del 100° Campeonato Argentino Superior con una victoria trabajada, profunda y necesaria. Tras la derrota del día anterior, el joven prodigio encaró la sexta ronda con la presión de sostener su impresionante ritmo en un torneo que, además de definir al campeón nacional, puede acercarlo a uno de sus grandes anhelos: sumar una nueva norma de Gran Maestro.
El escenario fue la sede del Gobierno porteño, en Parque Patricios, donde se desarrolla la histórica competencia organizada por la Federación Argentina de Ajedrez (FADA). Allí, Oro venció con piezas negras al maestro FIDE Carlos David Gómez, de 35 años, en una partida tan intensa como prolongada: cuatro horas de juego, 54 movimientos y una Defensa Siciliana que puso a prueba la resistencia de ambos competidores. La tensión se incrementó a medida que se acercaba el control de tiempo de la jugada 40, un momento clásico en el que las decisiones se vuelven más riesgosas y los errores más costosos.
Con este triunfo, "Fausti" —como lo nombran familiares, amigos y buena parte de los aficionados que siguen cada uno de sus pasos— llegó a 4,5 puntos, los mismos que el experimentado Diego Flores, quien empató su partida ante Leonardo Tristán. Así, ambos comparten el liderazgo cuando todavía quedan cinco rondas por disputarse.
Uno de los momentos más destacados de la tarde ocurrió ya con la tensión disipada. Oro y Gómez abandonaron el salón principal para repasar juntos los momentos críticos de la partida, como suele ocurrir entre jugadores que respetan profundamente el juego. "En un momento hice algo mal y se me escapó la ventaja", admitió Faustino. "Siempre encontraba un recurso", respondió Gómez con una sonrisa. "Sí, pero tu posición pintaba fea y triste", bromeó el niño, provocando risas entre ambos.
Esa escena dio paso a otra que ya es habitual en los torneos donde participa el joven: una multitud de aficionados se acercó para saludarlo, pedirle autógrafos en libros y tableros, e incluso robarle una selfie. A pesar del cansancio acumulado, Oro no perdió la sonrisa en ningún momento, demostrando que lleva con naturalidad el creciente reconocimiento del público.
El gran maestro Leonardo Tristán, por ahora el único argentino que logró derrotarlo en competencias oficiales, aportó una reflexión que resume el fenómeno Oro: "Todos queremos que Faustino gane, menos cuando nos toca enfrentarlo. El cariño que recibe es porque claramente es el ajedrecista argentino con más proyección para ser campeón del mundo", afirmó
La jornada también dejó un dato llamativo: en cinco de las seis partidas disputadas, las piezas negras se impusieron, una rareza estadística en un deporte donde el conductor de las blancas suele tener una ligera ventaja inicial, similar a tener el saque en el tenis. La única excepción fue el empate entre Flores y Tristán, que cerraron su duelo tras 44 movimientos de un Sistema Londres.
Mientras el torneo ingresa en su tramo decisivo, la expectativa crece. La séptima ronda se disputará hoy desde las 15, y podría empezar a definir quiénes llegarán con mayores chances al sprint final del campeonato más importante del calendario argentino.