El presidente de Boca Juniors, Juan Román Riquelme, se mostró públicamente optimista respecto a la ampliación de La Bombonera, el histórico estadio del club. Según el dirigente, el proyecto no solo se llevará a cabo, sino que "va a salir bien", demostrando confianza en la viabilidad de la obra. Esta ampliación forma parte de un plan estratégico para modernizar el estadio y aumentar su aforo de 57.000 a 84.000 personas, consolidando a La Bombonera como uno de los recintos más emblemáticos y competitivos de Sudamérica.
Riquelme subrayó que la intención del proyecto es que el estadio "va a parecer un estadio de Europa, como debe ser", resaltando su aspiración de combinar la tradición histórica con la modernidad y la funcionalidad que exige el fútbol contemporáneo. En este contexto, el presidente destacó que la obra incluye la construcción de 18 ascensores, lo que permitirá mejorar la accesibilidad y la movilidad dentro del estadio.
Colaboración con Ferrosur y desafíos técnicos
Un punto clave en la ejecución del proyecto es la colaboración con la empresa Ferrosur, sobre cuya vía se planea expandir la tribuna. Riquelme expresó su agradecimiento por la disposición de la compañía a no generar obstáculos, lo que se convierte en un factor determinante para la concreción de la obra. La coordinación con Ferrosur permitirá respetar las vías existentes y garantizar que la construcción no interfiera con la operación ferroviaria.
No obstante, el presidente aclaró que ciertas ideas originales, como el proyecto esloveno o la denominada "Bombonera 360°", resultan imposibles de implementar debido a restricciones urbanísticas, ya que "no se pueden tocar las casas" circundantes. Esta declaración refleja la necesidad de equilibrar la expansión del estadio con la seguridad, el urbanismo y la convivencia con el barrio que rodea La Bombonera.
La burocracia y la CNRT: pasos hacia la aprobación
El proyecto de ampliación todavía debe atravesar un proceso de aprobación ante la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). Según Riquelme, la CNRT evaluará diversos factores esenciales:
La distancia de la obra respecto a la vía ferroviaria.
Los riesgos asociados a la construcción sobre terrenos activos.
El impacto en la circulación de trenes durante y después de la obra.
El cumplimiento de la zona de seguridad ferroviaria, normativa indispensable para garantizar la seguridad de vecinos, trabajadores y asistentes.
Este procedimiento asegura que el proyecto se desarrolle bajo estrictos estándares de seguridad y legalidad, y constituye un paso inevitable antes de iniciar cualquier obra concreta en La Bombonera.
Cumpliendo promesas y reforzando la identidad del club
La ampliación del estadio representa uno de los mayores compromisos de campaña de Riquelme, y el dirigente afirmó que es "la primera vez" que siente estar cerca de cumplir el sueño que tiene con La Bombonera. Además, enfatizó su intención de que el predio sea el más lindo de Sudamérica, reflejando un enfoque que combina funcionalidad, estética y modernización.
Riquelme también aprovechó para referirse a la oposición política del club, asegurando que no cree "que vuelvan nunca más" y criticando la gestión anterior, la cual, según su visión, dejó la cancha "abandonada". En sus declaraciones, el dirigente pidió que no se pongan trabas al proyecto y lanzó un comentario contundente: "si tuvieran una cosa sobre mí, estaría preso con cadena perpetua", reafirmando su postura frente a críticas o impedimentos políticos.
Hacia un nuevo capítulo de La Bombonera
La visión de Riquelme combina tradición e innovación, buscando transformar La Bombonera en un estadio moderno y seguro, con mayor capacidad, ascensores de última generación y un diseño que aspire a estándares europeos. La colaboración con Ferrosur y la supervisión de la CNRT serán factores determinantes para el éxito del proyecto, mientras que la firmeza del presidente y su compromiso con la identidad de Boca buscan garantizar que la obra no solo sea un logro estructural, sino también un símbolo del legado del club.
Si se cumplen todos los pasos, La Bombonera no solo incrementará su capacidad de 57.000 a 84.000 personas, sino que se consolidará como un icono continental, reflejando la ambición y la pasión de un club que busca dejar su huella en la historia del fútbol sudamericano.