El escenario económico argentino sumó este martes un nuevo dato fundamental para el análisis de corto y mediano plazo. El ministro de Economía, Luis Caputo, utilizó sus canales de comunicación en redes sociales para explicar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero, el cual alcanzó una variación mensual del 2,9%.
En su intervención, el funcionario no solo se limitó a la frialdad de los números, sino que volvió a remarcar los ejes centrales que sostienen el programa económico de la actual gestión, en un esfuerzo por consolidar las expectativas de desinflación en un contexto de reordenamiento de las variables macroeconómicas.
El desglose del índice: núcleos y estacionales
Para comprender la dinámica de precios del primer mes del año, el titular de Hacienda precisó la composición interna del indicador proporcionado por el organismo estadístico. Según los datos oficiales, la inflación núcleo —aquella que excluye los precios regulados y estacionales— se ubicó en un 2,6%. Por su parte, los precios regulados mostraron un incremento del 2,4%, mientras que el rubro de los estacionales experimentó un salto del 5,7%, convirtiéndose en el principal motor que impulsó el índice general por encima de la media proyectada.
Al observar el panorama más amplio, Caputo subrayó que la inflación interanual se posicionó en el 32,4%. No obstante, el ministro puso el foco en una diferencia marcada dentro de este acumulado histórico:
- Bienes: Registraron una variación interanual del 28,1%.
- Servicios: Mostraron una presión mucho más elevada, alcanzando el 42,1%.
Dentro de este esquema de precios, el ministro rescató lo que considera una señal positiva de desaceleración. Destacó la baja del 0,5% en el rubro de Prendas de vestir y calzado, sector que acumula un incremento interanual de apenas el 15,6%. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, se trata de la cuarta caída mensual de dicho rubro en los últimos trece meses, un dato que el Palacio de Hacienda interpreta como una señal clara de desaceleración en precios altamente sensibles para el bolsillo de los consumidores.
Impactos sectoriales y el contexto del INDEC
A pesar de la baja en vestimenta, el informe del INDEC reveló que el mayor impacto de enero provino del sector de Alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró una suba del 4,7%. Este incremento estuvo impulsado principalmente por los precios en Carnes y derivados y Verduras, tubérculos y legumbres. Otros rubros con variaciones significativas fueron Restaurantes y hoteles, con un alza del 4,1%, mientras que Educación (0,6%) mostró una de las menores variaciones del mes. La difusión de estos datos se produjo, además, en un contexto de particular tensión política tras la renuncia de Marco Lavagna a la conducción del organismo estadístico nacional.
En su mensaje, el ministro vinculó la actual dinámica inflacionaria con un proceso necesario de reacomodamiento de precios relativos y con la fuerte caída previa en la demanda de dinero. Caputo explicó que esta situación derivó en una dolarización equivalente a más del 50% del M2 en el periodo previo a las elecciones de octubre pasado, lo cual condicionó la velocidad de la convergencia inicial.
Los tres pilares de la convergencia internacional
Hacia el final de su exposición, Luis Caputo reafirmó que el programa económico se asienta sobre tres pilares innegociables: el equilibrio fiscal, el control estricto de la emisión monetaria y la recapitalización del Banco Central. Estas bases apuntan a lograr que la inflación en Argentina converja finalmente a niveles internacionales, un objetivo que, según sostuvo el funcionario, el país no consigue alcanzar de manera sostenida desde hace más de veinte años. Con este rumbo ratificado, el Gobierno apuesta a que el ordenamiento de las cuentas públicas sea el garante definitivo de la estabilidad de precios en el largo plazo.