La cifra de personas fallecidas como consecuencia del doble terremoto que azotó a Venezuela el pasado 24 de junio ascendió a 6.125, de acuerdo con la actualización del boletín oficial publicada el lunes por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
El reporte fue difundido a través del canal de Telegram del titular del Parlamento y constituye la más reciente actualización sobre el impacto humano y material provocado por el fenómeno sísmico.
Según el informe oficial, además del incremento en la cantidad de víctimas fatales, se mantiene sin modificaciones el número de personas que lograron ser rescatadas tras los terremotos.
En ese sentido, el balance sostiene que 6.462 personas fueron rescatadas, mientras que el total de personas que recibieron atención en centros hospitalarios asciende a 60.992. Estos datos forman parte del seguimiento oficial que las autoridades continúan realizando desde que ocurrieron los terremotos y reflejan tanto las tareas de rescate como la asistencia sanitaria brindada a los damnificados.
Asistencia habitacional para las familias afectadas
Junto con la actualización de las cifras vinculadas a las víctimas y los heridos, el informe también dio cuenta de las acciones implementadas en materia de infraestructura y asistencia habitacional.
En ese marco se informó que fueron entregadas 287 viviendas a familias afectadas por los terremotos. La entrega forma parte de un plan impulsado para asistir a quienes resultaron damnificados por el desastre y contempla la construcción y adjudicación de un número mayor de soluciones habitacionales en distintas etapas.
De acuerdo con los datos difundidos, el programa prevé la entrega de 4.000 viviendas hasta diciembre, mientras que el objetivo establecido por las autoridades es alcanzar un total de 10.000 viviendas para 2027.
Las acciones forman parte de la respuesta oficial destinada a atender las necesidades de las familias que sufrieron las consecuencias del doble terremoto registrado el 24 de junio.
Un plan que incluye infraestructura integral
El programa urbanístico puesto en marcha por el Gobierno venezolano no se limita únicamente a la construcción de viviendas. Según la información difundida, el plan contempla además el desarrollo de infraestructura escolar, deportiva, comercial y de esparcimiento, con el propósito de acompañar el proceso de recuperación de las zonas afectadas por los terremotos.
De esta manera, la iniciativa incorpora distintos componentes vinculados a la reconstrucción de espacios destinados tanto a la vida cotidiana de las familias como al funcionamiento de actividades educativas, recreativas y comerciales.
Evaluación de edificaciones mediante el sistema de semáforo
También se llevó adelante un amplio relevamiento de las edificaciones afectadas mediante el denominado método de "semáforo", utilizado para determinar la habitabilidad de las estructuras. En total fueron evaluadas 43.679 edificaciones en el país.
El sistema clasifica cada inmueble de acuerdo con su estado estructural y el nivel de seguridad para su utilización. La metodología establece tres categorías:
- Etiqueta verde: la edificación es considerada habitable.
- Etiqueta amarilla: el acceso queda restringido.
- Etiqueta roja: la estructura es considerada de alto riesgo y, incluso, puede llegar a ser demolida.
Esta clasificación permite determinar el estado de cada construcción evaluada y definir las medidas correspondientes para resguardar la seguridad de las personas.
La situación de las viviendas afectadas
El informe también ofrece un detalle específico sobre las viviendas alcanzadas por los efectos de los terremotos. De acuerdo con los datos difundidos, fueron registradas 41.624 viviendas afectadas.
Dentro de ese universo, 25.325 viviendas fueron consideradas habitables, mientras que 9.866 recibieron una orden de restricción para su utilización. Por otra parte, 6.433 viviendas fueron clasificadas como de alto riesgo, de acuerdo con la evaluación realizada mediante el sistema de semáforo.
Estos datos reflejan el estado de situación de las construcciones relevadas y forman parte de las acciones implementadas para determinar las condiciones de seguridad de los inmuebles afectados por el doble terremoto.