China respaldó el reclamo argentino por Malvinas en la ONU y exigió retomar el diálogo
Pekín reiteró su apoyo a la Argentina y reclamó una solución pacífica, justa y duradera conforme a las resoluciones de Naciones Unidas. El pronunciamiento coincidió con la presentación argentina ante un tribunal internacional para frenar el proyecto petrolero Sea Lion y con la autorización británica para avanzar con las perforaciones en las islas.

El Gobierno de China volvió a respaldar el reclamo de soberanía de la Argentina sobre las islas Malvinas durante una sesión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el marco del debate general sobre descolonización de la Cuarta Comisión de la Asamblea General. En esa instancia, el embajador y representante permanente adjunto de China ante el organismo, Sun Lei, pidió al Reino Unido que responda al reclamo argentino y acepte retomar las negociaciones cuanto antes.

El pronunciamiento de Pekín se produjo en un escenario de creciente tensión diplomática entre Buenos Aires y Londres por la explotación de hidrocarburos en la zona de las islas. La posición china volvió a colocar el diferendo de soberanía en el ámbito de los debates internacionales sobre descolonización y reivindicó la necesidad de resolver las disputas territoriales mediante mecanismos pacíficos.

La Embajada de China en la Argentina difundió el posicionamiento a través de sus redes sociales, acompañado por una fotografía del diplomático durante la sesión. En su publicación, la representación diplomática expresó: "La Parte china reiteró su firme respaldo al reclamo de soberanía de la República Argentina en la Cuestión de las Islas Malvinas, y siempre sostiene que las disputas territoriales entre Estados deben resolverse mediante negociaciones pacíficas".

El mensaje ratificó la postura china en favor del reclamo argentino y planteó la negociación como el camino para abordar la disputa. La declaración se conoció en un momento en el que ambos países involucrados mantienen posiciones enfrentadas por las actividades petroleras previstas en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte.

El planteo chino ante Naciones Unidas

Según el texto del discurso difundido por la misión china ante la ONU, Sun Lei sostuvo que la controversia por las Malvinas debe alcanzar una solución "pacífica, justa y duradera", en consonancia con las resoluciones de Naciones Unidas.

El diplomático describió el conflicto como un problema heredado del colonialismo y lo vinculó con la situación del Sáhara Occidental. Desde esa perspectiva, pidió acelerar las tareas de descolonización que todavía permanecen pendientes en distintos territorios.

La intervención china también incluyó referencias a principios que, según expresó Sun Lei, deben orientar las relaciones entre los Estados. Entre ellos mencionó el respeto por la igualdad soberana y la no injerencia en los asuntos internos.

Además, el representante adjunto señaló que su país trabajará junto con los demás integrantes de Naciones Unidas, "especialmente los países del Sur Global", para poner fin al colonialismo.

De esta manera, el respaldo de Pekín no se limitó a una declaración favorable a la posición argentina, sino que estuvo acompañado por un llamado a resolver las disputas territoriales mediante negociaciones pacíficas y a avanzar en los procesos de descolonización pendientes. La intervención se produjo en el marco institucional de la Cuarta Comisión de la Asamblea General, durante el debate general sobre esa cuestión.

Argentina acudió a un tribunal internacional

El pronunciamiento chino coincidió con una nueva escalada en la controversia entre la Argentina y el Reino Unido por el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion. Este martes, el Gobierno argentino se presentó ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Alemania, para solicitar medidas que impidan avanzar con la explotación de hidrocarburos en la zona.

Según informó el Gobierno, la presentación pidió que el tribunal dicte "medidas provisionales para impedir la explotación de hidrocarburos por el Reino Unido en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte".

La iniciativa se produjo un día después de que venciera el plazo que la Argentina había otorgado a Londres para que frenara las actividades vinculadas con el proyecto. El pedido judicial forma parte del arbitraje internacional iniciado por el país el 28 de septiembre, en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar).

El comunicado de la Oficina del Presidente explicó que la presentación se inscribe en ese procedimiento internacional. En paralelo, el canciller Pablo Quirno invitó al Reino Unido a retomar las conversaciones bilaterales para buscar una salida definitiva a la disputa de soberanía.

Quirno convocó a Londres "a retomar la mesa de negociación bilateral para encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía, tal como lo establecen las resoluciones de las Naciones Unidas".

La posición argentina combinó así el recurso al procedimiento internacional con un nuevo llamado a la negociación diplomática. Mientras el Gobierno busca impedir la explotación de hidrocarburos mediante medidas provisionales, también insiste en que la controversia de soberanía debe abordarse a través del diálogo bilateral, conforme a las resoluciones de la ONU.

Londres autorizó las perforaciones y defendió los intereses comerciales británicos

La respuesta británica avanzó en sentido contrario al reclamo argentino. El secretario de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Ed Miliband, autorizó las perforaciones del proyecto Sea Lion, que llevan adelante la empresa israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper.

Según la información difundida, las compañías prevén comenzar las tareas de perforación a principios de 2027. La autorización representa un nuevo punto de fricción entre ambos gobiernos, debido a la oposición argentina a la explotación de hidrocarburos en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte.

Horas después, el Gobierno del primer ministro Andy Burnham anunció medidas destinadas a proteger a las empresas que operan en las islas frente a lo que calificó como "coerción económica" por parte de la Argentina.

Miliband ratificó el respaldo británico a las islas y sostuvo: "El apoyo del Reino Unido a las Islas Malvinas es inquebrantable".

El funcionario también cuestionó la posibilidad de que la Argentina aplique su legislación nacional para obstaculizar las actividades comerciales vinculadas con el proyecto petrolero. En ese sentido, advirtió que su país no se quedará "de brazos cruzados mientras la Argentina intenta aplicar su legislación nacional para obstaculizar los intereses comerciales legítimos en las Islas Malvinas".

Las declaraciones británicas dejaron expuesta la distancia entre las posiciones de ambos países. Mientras la Argentina procura frenar las actividades hidrocarburíferas y reclama negociaciones sobre la soberanía, el Reino Unido autorizó las perforaciones y anunció medidas para proteger los intereses comerciales de las empresas que operan en las islas.

La Casa Rosada reafirmó los derechos argentinos

Frente a la autorización británica y las medidas anunciadas por Londres, el Gobierno argentino reafirmó su posición mediante un comunicado de la Casa Rosada firmado por el presidente Javier Milei.

El texto sostuvo que la Argentina "reafirma, una vez más, sus legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes".

El comunicado concluyó con una afirmación sobre la posición nacional respecto de la disputa: "por historia y por derecho: las Malvinas son argentinas".

La declaración presidencial se sumó a la presentación ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar y al llamado del canciller Quirno para reanudar las negociaciones bilaterales. Los tres pronunciamientos expresan la línea adoptada por el Gobierno argentino frente al avance del proyecto Sea Lion: reafirmar los derechos de soberanía reclamados, recurrir a los mecanismos internacionales y promover una solución negociada.