España calificó al accidente de trenes como "tremendamente extraño" y abrió una investigación
El ministro de Transportes, Óscar Puente, remarcó que el siniestro ocurrió en una recta y en una infraestructura recientemente renovada. El choque dejó al menos 24 muertos y varios heridos graves.

El grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, en la provincia de Córdoba, al sur de España, continúa generando conmoción y fuertes interrogantes. Este lunes, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, calificó el siniestro como "tremendamente extraño", al subrayar que se produjo en un tramo en línea recta, con infraestructura nueva y con un tren de reciente incorporación al sistema ferroviario.

El choque, ocurrido el domingo, dejó hasta el momento al menos 24 personas fallecidas y una decena de heridos de gravedad, convirtiéndose en el accidente ferroviario más grave en España desde 2013. En ese contexto, el Gobierno confirmó que el hecho será investigado por una comisión independiente, encargada de esclarecer las causas del siniestro.

Durante una conferencia de prensa realizada a la medianoche española en la estación madrileña de Atocha, Puente reconoció que por ahora no se conocen las causas que provocaron el descarrilamiento del tren de la empresa Iryo, que impactó contra una formación Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario por una vía paralela.

"Es raro y difícil de explicar", sostuvo el funcionario, al detallar que el tren que se salió de la vía tiene apenas cuatro años de antigüedad y que la infraestructura de la línea Madrid-Sevilla había sido renovada recientemente, con obras que concluyeron en mayo pasado tras una inversión estimada en 700 millones de euros.

Según explicó el ministro, el descarrilamiento afectó a los últimos vagones del tren Iryo, que cubría la ruta Málaga-Madrid, y ocurrió con la "mala fortuna" de que, en ese mismo momento, circulaba un tren Alvia que realizaba el trayecto Madrid-Huelva. Como consecuencia, los coches descarrilados impactaron de lleno contra la cabecera del Alvia, provocando el choque fatal.

Entre las víctimas se encuentra el conductor del tren Alvia, confirmaron las autoridades. La peor parte del impacto la sufrieron los dos primeros vagones de esa formación, que transportaban a 53 personas de las cerca de 200 que viajaban en total. Ambos coches se precipitaron por un terraplén de aproximadamente cuatro metros, lo que agravó las consecuencias del siniestro.

Puente también informó que todas las personas heridas que requerían atención médica fueron trasladadas a hospitales de la zona, donde permanecen bajo observación, varios de ellos en estado grave. En tanto, el ministro confirmó que este mismo lunes se trasladará personalmente a Adamuz para supervisar las tareas y acompañar a las autoridades locales.

El titular de Transportes señaló que mantuvo contacto con expertos ferroviarios a lo largo de la jornada, quienes coincidieron en que el accidente resulta difícil de explicar dadas las condiciones del trazado y del material rodante. Por ese motivo, el siniestro será analizado por la comisión independiente de investigación de accidentes ferroviarios, un organismo técnico encargado de evaluar este tipo de tragedias en España.

El impacto del accidente reavivó el recuerdo de la tragedia ferroviaria de Santiago de Compostela, ocurrida en 2013, cuando 79 personas murieron y 143 resultaron heridas tras el descarrilamiento de un tren de alta velocidad que cubría la ruta Madrid-Ferrol. En aquel caso, la investigación determinó que el exceso de velocidad fue la causa principal del siniestro.

Mientras avanza la investigación, el Gobierno español busca dar respuestas a las familias de las víctimas y determinar qué falló en un sistema que, según las primeras evaluaciones oficiales, reunía condiciones de seguridad consideradas óptimas.