León XIV envía a su canciller a Dinamarca en apoyo a Groenlandia
El cardenal Pietro Parolin viajará a Copenhague por los 1.200 años de la Iglesia Católica en la región. La visita se produce en medio de la crisis por las aspiraciones de Donald Trump sobre Groenlandia y refuerza el llamado del Papa al multilateralismo.

La crisis internacional en torno a Groenlandia encendió luces de alerta en el Vaticano y motivó una decisión diplomática de alto nivel. El papa León XIV resolvió enviar a Dinamarca al jefe de la diplomacia de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin, en un gesto que combina una conmemoración religiosa histórica con una clara señal política en defensa de la soberanía del territorio autónomo danés, cuya posesión volvió a ser cuestionada por el expresidente estadounidense Donald Trump.

Parolin, secretario de Estado del Vaticano y figura central de la política exterior papal, viajará a Copenhague con motivo de las celebraciones por los 1.200 años de la presencia de la Iglesia Católica en la región, un acontecimiento de profundo valor simbólico para el país nórdico. Sin embargo, el trasfondo geopolítico de la visita adquiere especial relevancia en un contexto internacional marcado por tensiones crecientes y declaraciones que reavivaron viejos conflictos territoriales.

Días atrás, el propio Parolin se refirió públicamente a la situación de Groenlandia y expresó una postura firme frente a cualquier intento de imponer soluciones por la fuerza. "No se pueden utilizar soluciones de fuerza", afirmó el canciller vaticano en declaraciones que fueron leídas como una crítica directa a la estrategia impulsada por Trump, quien en reiteradas oportunidades manifestó su interés en que Estados Unidos controle el territorio ártico.

En ese sentido, el secretario de Estado sostuvo que "es necesario regresar al espíritu del multilateralismo que ha caracterizado la posguerra y que hoy se está perdiendo", en una advertencia sobre los riesgos de abandonar los consensos internacionales construidos tras la Segunda Guerra Mundial. Para el Vaticano, el debilitamiento de los mecanismos multilaterales representa una amenaza directa a la paz global.

Parolin fue aún más contundente al señalar que "es inaceptable hacer valer las posiciones propias solo con la fuerza", una frase que alude de manera explícita a las tensiones generadas por discursos y acciones unilaterales en el escenario internacional. Según el canciller, este tipo de actitudes "llevará siempre más a un conflicto y a una guerra dentro de la comunidad internacional", un escenario que la Santa Sede busca evitar mediante el diálogo y la diplomacia.

Durante su estadía en Dinamarca, el cardenal participará de las celebraciones solemnes en la catedral de San Ansgar, en Copenhague, y mantendrá encuentros oficiales con autoridades del gobierno danés. La visita se inscribe en una agenda que combina el reconocimiento histórico-religioso con el respaldo institucional a la integridad territorial de Dinamarca y Groenlandia.

La conmemoración recuerda la misión de San Ansgar, el monje benedictino considerado el gran apóstol del norte de Europa, cuya labor evangelizadora marcó el inicio de la presencia católica en Dinamarca hace 1.200 años. San Ansgar es una figura profundamente respetada en el país y su legado es celebrado con actos religiosos, peregrinaciones y encuentros ecuménicos que reúnen a distintas confesiones cristianas.

Nacido en el año 801 en la actual Francia septentrional, Ansgar desarrolló su tarea misionera principalmente en Dinamarca y Suecia. En el año 831 fue nombrado primer arzobispo de Hamburgo y posteriormente asumió también la arquidiócesis de Bremen, desde donde impulsó la expansión del cristianismo en el norte europeo. Murió en esa ciudad en el año 865, dejando una huella perdurable en la historia religiosa de la región.

La presencia del cardenal Parolin en Copenhague, en este contexto, refuerza el mensaje del Vaticano en favor del diálogo, el respeto al derecho internacional y la defensa del multilateralismo como herramienta central para la resolución de conflictos, en un momento en que el escenario global vuelve a mostrar signos de fragmentación y confrontación.