Lula acusó a EE.UU. de mentir sobre las armas nucleares para atacar Irán
El presidente de Brasil denuncia la justificación estadounidense de la guerra contra Irán y advierte sobre los efectos económicos que el conflicto genera en su país.

En una declaración contundente este miércoles, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva cuestionó la intervención de Estados Unidos en Irán. Durante una entrevista con TV Cidade, del estado de Ceará, en el noreste del país, Lula afirmó que la guerra emprendida por Estados Unidos es "innecesaria" y basada en falsedades sobre el programa nuclear iraní.

Según el mandatario, la justificación de Washington de que Irán buscaba desarrollar armas nucleares "es mentira". Lula subrayó que la excusa no tiene sustento real y señaló directamente a los Estados Unidos de mentir para justificar un conflicto bélico:

"Los Estados Unidos de América del Norte se metieron a hacer una guerra innecesaria en Irán. ¿Alegando qué? Alegando que en Irán había nucleares, o que estaban intentando fabricar armas nucleares. Mentira".

La Declaración de Teherán y el antecedente diplomático de Brasil

El presidente brasileño recordó su participación en la Declaración de Teherán, firmada en 2010 junto a Brasil, Turquía e Irán, un acuerdo que buscaba limitar el uso de la energía nuclear a fines exclusivamente pacíficos.

Lula explicó que su visita a Irán en aquel año permitió establecer un marco de cooperación para que el país pudiera enriquecer uranio con los mismos métodos que Brasil, respetando estrictamente los fines civiles de la tecnología nuclear. No obstante, aclaró que este acuerdo no fue aceptado por Estados Unidos ni por la Unión Europea, lo que, a su juicio, contribuyó a la escalada de tensiones en la región:

"Digo que es mentira porque yo fui a Irán en 2010 a hacer un acuerdo, e hicimos un acuerdo que después los Estados Unidos y la Unión Europea no aceptaron. Hicimos un acuerdo para que Irán pudiera enriquecer uranio con los mismos métodos que Brasil, porque aquí nuestra Constitución dice que solo podemos utilizarlo para fines pacíficos".

Consecuencias del conflicto para Brasil

Más allá del ámbito diplomático, Lula destacó que la guerra tiene efectos económicos directos sobre Brasil. En particular, mencionó el aumento en los precios de los combustibles y la presión que esto genera sobre la economía nacional.

Para mitigar estas repercusiones, el Gobierno brasileño ha implementado reglas específicas para limitar los impuestos sobre los combustibles. Además, se lleva a cabo una fiscalización activa para garantizar que no haya abusos que afecten a los consumidores, especialmente a los sectores más vulnerables de la población.

Una advertencia sobre la escalada bélica

En relación con la escalada del conflicto, Lula subrayó que las disputas políticas no justifican una guerra. Señaló que la tensión entre Israel e Irán o entre Estados Unidos e Irán podría haberse manejado sin recurrir a la violencia, destacando la importancia de respetar la historia y cultura de Irán, un país con casi 100 millones de habitantes y una cultura milenaria:

"Si existe una divergencia política entre Israel e Irán, o entre Estados Unidos e Irán, no tenía por qué terminar en guerra. Irán es un país con casi 100 millones de habitantes, un país con una cultura milenaria. No puedes ir por ahí disparándole a los demás creyendo que vas a resolver los problemas".

Reflexión final: diplomacia versus confrontación

El discurso de Lula refuerza la postura brasileña en favor de la diplomacia y la negociación internacional, en contraste con las acciones militares de Estados Unidos. La combinación de una visión histórica del conflicto y la preocupación por la economía interna refleja la complejidad del papel de Brasil en la política internacional actual, donde los impactos de una guerra a miles de kilómetros de distancia se sienten directamente en los precios y la vida cotidiana de los ciudadanos.