Contra las "Fake News": el Gobierno lanza la Oficina de Respuesta Oficial
Bajo la supervisión de la Secretaría de Comunicación, la nueva dependencia institucionaliza la desmentida de operaciones de prensa y sectores de la oposición en tiempo real.

En un movimiento que redefine la relación entre el Estado y el sistema de medios tradicional, el Ejecutivo Nacional anunció formalmente la creación de la Oficina de Respuesta Oficial. Esta iniciativa, presentada mediante un comunicado de la Casa Rosada, surge con el propósito de ofrecer una contestación directa ante lo que el Gobierno denomina como un avance de la "desinformación"

La administración central argumenta que limitarse exclusivamente a las tareas de información tradicionales resulta hoy insuficiente, planteando que la dinámica actual de los flujos de noticias requiere una intervención más activa para evitar que las versiones inexactas avancen sin réplica alguna.

La creación de esta oficina no se presenta solo como un canal de comunicación institucional más, sino como una herramienta de combate dialéctico. Según el texto oficial emanado del Ejecutivo, la dependencia tiene la misión específica de "desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política". De esta manera, el oficialismo eleva a rango institucional una práctica que, de acuerdo con fuentes de Balcarce 50, ya se venía ejecutando de manera informal mediante redes sociales y declaraciones de voceros, pero que ahora adquiere una estructura orgánica.

El anuncio de la Oficina de Respuesta Oficial fue recibido con un firme respaldo por parte de las figuras centrales del Gabinete y el entorno presidencial. El presidente Javier Milei fue el encargado de replicar el anuncio, subrayando que la medida responde a la necesidad de "desenmascarar mentiras y operaciones de los medios". En sintonía con el jefe de Estado, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el asesor Santiago Caputo celebraron públicamente la creación de la cuenta en la plataforma X, plataforma que se perfila como el epicentro operativo de la nueva oficina.

En cuanto a su organización administrativa, el Gobierno ha definido los siguientes lineamientos técnicos y jerárquicos:

  • Responsabilidad jerárquica: el manejo de la oficina dependerá de la Secretaría de Comunicación, encabezada por Javier Lanari.
  • Recursos y personal: se ha indicado que no está previsto crear una nueva estructura administrativa externa, sino que se articulará el funcionamiento con los equipos y recursos ya existentes en la mencionada secretaría.
  • Dinámica de respuesta: la oficina funcionará como un canal de aclaraciones y desmentidas diseñado para reaccionar en tiempo real ante contenidos que el Ejecutivo considere falsos o incompletos.
  • Ausencia de protocolos: por el momento, no se han precisado protocolos formales que definan qué contenidos o actores serán los destinatarios de las refutaciones públicas.

El primer comunicado difundido por la Oficina de Respuesta Oficial busca establecer una base ética para sus intervenciones. En él se asegura que el objetivo final no es "convencer ni imponer una mirada" única sobre la realidad, sino aportar elementos técnicos e informativos para que los ciudadanos cuenten con las herramientas necesarias para "distinguir hechos de operaciones y datos de relatos". Este concepto de separar el dato objetivo de la construcción narrativa es uno de los pilares sobre los que se asienta la justificación de este nuevo ente.

Asimismo, el Gobierno ha vinculado de manera directa la creación de esta dependencia con su actual política económica de recorte de la pauta oficial. El Ejecutivo sostiene que, en un escenario donde se ha eliminado el gasto publicitario tradicional en los medios, la intención es "combatir la desinformación brindando más información". Bajo esta lógica, la decisión implica sumar una voz oficial que actúe como contrapeso a lo que el oficialismo percibe como una campaña coordinada de sectores opositores y medios de comunicación que ya no cuentan con el financiamiento estatal previo.

La creación de esta oficina se produce en un clima de creciente tensión entre Balcarce 50 y el sistema de medios masivos. Para el Gobierno, esta medida no hace más que formalizar y sistematizar una estrategia de comunicación directa a través de redes sociales que ya formaba parte de su identidad política. Al encuadrar esta decisión dentro de una estrategia de reacción en tiempo real, la Casa Rosada busca neutralizar lo que considera ataques mediáticos antes de que se instalen en la agenda pública.

En definitiva, la Oficina de Respuesta Oficial se erige como un canal oficial de aclaraciones que busca, según las fuentes oficiales, garantizar que la voz del Ejecutivo no se pierda frente a las narrativas externas, consolidando un esquema de comunicación que prioriza la confrontación abierta y el señalamiento de lo que denominan "falsedades" para proteger la integridad de la gestión frente a la opinión pública.