Los incendios forestales continúan avanzando en el corazón de la Patagonia y mantienen en vilo a la provincia de Chubut, donde más de 45 mil hectáreas ya fueron arrasadas por las llamas durante enero. El fuego afecta tanto áreas bajo jurisdicción provincial como sectores del Parque Nacional Los Alerces, uno de los espacios naturales más emblemáticos del país, según datos de la Administración de Parques Nacionales y del Servicio Provincial de Incendios.
En este contexto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dio a conocer el pronóstico para los próximos días, que anticipa un marcado descenso de las temperaturas a partir del fin de semana, aunque sin lluvias significativas que permitan aliviar de manera sostenida el trabajo de los brigadistas. Por el momento, el clima continúa siendo un factor determinante que condiciona cada movimiento en el terreno.
El reporte diario difundido este jueves desde Villa Futalaufquen indicó que la temperatura máxima prevista para la jornada ronda los 30 grados, con una humedad mínima cercana al 25%, un escenario poco favorable para el combate del fuego. El viento, leve a moderado del sector oeste y sudoeste, mantiene en alerta permanente a las cuadrillas, ya que cualquier rotación o aumento de intensidad puede acelerar el avance de las llamas.
Desde la Administración de Parques Nacionales señalaron además que durante la mañana la visibilidad se vio reducida por la presencia de humo y un fenómeno de inversión térmica, lo que dificultó la operación de los medios aéreos. A pesar de estas condiciones adversas, seis helicópteros y tres aviones permanecen activos para apoyar las tareas en los distintos frentes del incendio.
Según el SMN, tanto este jueves como el viernes las condiciones seguirán siendo desfavorables en las localidades de Cholila y Villa Futalaufquen. En Cholila, el viernes se espera una temperatura máxima de 28 grados y una mínima de 14, con probabilidades de precipitaciones que no superan el 40%. Recién a partir del sábado comenzará un descenso sostenido de la temperatura: se prevé una máxima de 24 grados ese día, 22 el domingo, 13 el lunes, 16 el martes y 14 el miércoles.
Sin embargo, las chances de lluvia seguirán siendo limitadas y en ningún caso superarían el 40%. Además, el lunes se presenta como una jornada particularmente compleja debido al viento: durante la primera mitad del día las ráfagas podrían alcanzar los 59 kilómetros por hora, mientras que por la tarde y noche podrían llegar hasta los 69 km/h.
En Villa Futalaufquen, el panorama será similar. El viernes la máxima alcanzará los 27 grados y la probabilidad de tormentas recién aumentará hacia la noche, con un 40%. El sábado se espera una caída pronunciada de la temperatura, con una máxima de 21 grados, seguida por 23 el domingo, 16 el lunes y martes, y 14 grados el miércoles. Lunes y martes presentan chances de lluvia, aunque también por debajo del 40%, y fuertes ráfagas de viento que oscilarán entre los 42 y 69 km/h.
La magnitud del incendio se refleja en el despliegue de recursos humanos y logísticos. Dentro del Parque Nacional Los Alerces trabajan 287 personas, mientras que en las zonas bajo control provincial otras 250 están abocadas a las tareas de combate, de acuerdo con datos de la Agencia Federal de Emergencias y el Gobierno de Chubut. El operativo involucra brigadistas, fuerzas federales, organismos provinciales y medios aéreos.
Las tareas incluyen vuelos de drones para monitorear la evolución del incendio y vuelos de observación realizados por AEROTEC Argentina, que efectúan barridos de 360 grados al cierre de cada jornada. La operación se desarrolla bajo una estricta organización logística y cuenta con la colaboración de fuerzas de seguridad, bomberos y vecinos de la zona.
Las autoridades reiteraron la importancia de respetar las restricciones vigentes: la Portada Norte del Parque Nacional permanece cerrada, la Ruta 71 tiene tránsito restringido y la navegación en el Lago Futalaufquen continúa prohibida debido a la intensa actividad aérea, según informó ADN Sur.
La emergencia también impacta en zonas rurales cercanas, donde numerosas familias intentaron resguardar sus pertenencias y animales ante el avance del fuego. "Termina enero y estuvimos todo el mes bajo fuego", relató Luciana Estevez, vecina de la zona, quien logró salvar su vivienda pero perdió gran parte de sus animales.
Si bien las lluvias registradas a comienzos de la semana ofrecieron una tregua momentánea, su escasa cantidad resultó insuficiente. "Si no llueve pronto, difícilmente podamos detener los incendios", advirtieron desde el Servicio Provincial de Incendios. Las autoridades insisten en la necesidad de mantenerse informados a través de los canales oficiales y cumplir estrictamente las indicaciones de seguridad.