Trabajar desde casa, o home office, dejó de ser una moda pasajera para convertirse en una forma estable de organizar el trabajo en muchos sectores. Aunque para algunos puede ser desafiante, muchas personas reportan sentirse más satisfechas y felices cuando tienen la posibilidad de realizar sus tareas laborales desde su propio hogar. Desde la psicología, esta experiencia se asocia a cambios en la rutina, mayor autonomía y una mejor relación entre vida personal y profesional.
Según la psicóloga y académica Paula Caligiuri, autora de Live for a Living: How to Create your Career Journey to Work Happier, Not Harder, la flexibilidad en el lugar de trabajo influye de forma directa en la percepción que tiene cada persona sobre el mismo y su bienestar general, ya que permite adaptar mejor sus actividades laborales a su estilo de vida y necesidades.
Por qué trabajar desde casa puede hacerte feliz
Varios estudios sobre teletrabajo y salud mental aseguran que trabajar desde casa puede estar vinculado a una mayor sensación de felicidad en el plano laboral. Una investigación con más de 12.000 empleados encontró que aquellas personas que trabajan de manera remota reportan niveles de felicidad en el trabajo hasta un 20% más altos que quienes trabajan de forma exclusiva en oficina.
Además, el trabajo remoto suele contribuir a mejorar el equilibrio entre la vida laboral y la personal, ya que elimina o reduce los tiempos de traslado y otorga mayor control del horario personal y familiar. Esto, a su vez, puede aumentar la satisfacción y disminuir el estrés, dos variables clave en el bienestar emocional.
Factores psicológicos detrás de la felicidad en el home office
Desde el punto de vista emocional, trabajar desde casa permite a muchas personas tener un mayor sentido de autonomía, algo que la psicología vincula con emociones positivas y una mayor motivación intrínseca. Una revisión sistemática de estudios sobre teletrabajo y bienestar indica que esta modalidad puede tener un efecto positivo en el corto plazo en la percepción general de bienestar, creación de un entorno laboral más flexible y reducción de la presión de los desplazamientos diarios.
Por otro lado, también se destaca la importancia de establecer límites claros entre el trabajo y la vida personal para evitar el agotamiento. Separar los espacios y respetar horarios ayuda a que el home office no se "meta" en aspectos de la vida que son clave para cultivar felicidad.
Riesgos y cómo equilibrar la experiencia
Aunque la relación entre trabajar desde casa y sentirse más feliz es bien documentada, la psicología también advierte sobre posibles efectos adversos si no se equilibran bien los factores personales y laborales. Por ejemplo, estudios señalan que una falta de integración social y de interacción con colegas puede provocar sentimientos de aislamiento si se trabaja de forma remota de manera prolongada, lo cual puede contrarrestar parte del bienestar logrado.
Por eso, combinar jornadas remotas con espacios de conexión social y mantener rutinas saludables —como horarios definidos de trabajo, descansos y ejercicio— puede potenciar los beneficios del home office para la felicidad personal.