En una jornada donde el fútbol y la escena política internacional se entrelazaron de manera inusual, Inter Miami derrotó 2-1 a DC United en el M&T Bank Stadium de Baltimore por la tercera fecha de la MLS. El triunfo, construido con goles de Rodrigo De Paul y Lionel Messi, no solo consolidó el buen arranque del equipo, sino que también quedó inevitablemente asociado a un contexto extraordinario: la reciente visita del plantel a la Casa Blanca, donde fue recibido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras la consagración en la MLS Cup 2025.
El equipo dirigido por Javier Mascherano supo aislarse del impacto mediático que rodeó su semana y respondió dentro del campo de juego con una actuación sólida. En un partido que comenzó con intensidad y determinación por parte del conjunto de Miami, la sociedad argentina volvió a ser determinante para inclinar el marcador.
Un inicio contundente en Baltimore
Desde el arranque del encuentro, Inter Miami mostró una postura ofensiva y ambiciosa. La iniciativa tuvo su recompensa temprano, cuando a los 17 minutos apareció Rodrigo De Paul para abrir el marcador con un gol de gran factura.
El mediocampista argentino conectó una acción que desató el primer festejo de la tarde y dejó en claro la intención del equipo visitante de imponer condiciones desde el comienzo. Diez minutos más tarde, el protagonismo volvió a recaer en la columna argentina del equipo.
A los 27 minutos, Lionel Messi amplió la ventaja con una definición de alto nivel, culminando una jugada iniciada por un pase de Mateo Silvetti. La precisión del capitán argentino permitió a Inter Miami consolidar una ventaja que reflejaba el dominio exhibido durante el primer tramo del partido.
Los principales momentos del primer tiempo quedaron marcados por:
17 minutos: Gol de Rodrigo De Paul para el 1-0.
27 minutos: Lionel Messi convierte el 2-0 tras asistencia de Mateo Silvetti.
Con esa diferencia, el equipo de Mascherano se fue al descanso con una ventaja clara y con la sensación de haber controlado el desarrollo del juego.
La reacción de DC United en el complemento
En la segunda mitad, DC United intentó reaccionar para cambiar la historia del encuentro. El equipo local adelantó sus líneas y buscó presionar con mayor intensidad, lo que le permitió generar oportunidades más claras.
El esfuerzo tuvo resultado cuando Tai Baribo logró descontar para el conjunto local, devolviendo la incertidumbre al marcador. Sin embargo, el empuje no fue suficiente para torcer el rumbo del partido.
Inter Miami sostuvo la ventaja hasta el final y cerró un triunfo importante en condición de visitante. Con este resultado, el equipo alcanzó seis puntos en tres partidos, posicionándose en la zona alta de la Conferencia Este en el inicio de la temporada.
Una previa con impacto mundial
Más allá del resultado deportivo, el partido estuvo precedido por un episodio que amplificó la exposición internacional del equipo. El jueves previo al encuentro, el plantel de Inter Miami fue homenajeado en Washington por la conquista del título 2025 de la MLS.
La ceremonia se realizó en la Casa Blanca, donde los jugadores fueron recibidos por el presidente estadounidense Donald Trump. El evento incluyó gestos simbólicos que reforzaron el carácter protocolar del encuentro.
Durante el acto:
Lionel Messi entregó a Trump una pelota rosa.
El club obsequió al mandatario una camiseta con el número 47, en referencia a su condición de 47° presidente de Estados Unidos.
La escena reunió deporte, política y diplomacia en un mismo espacio, generando una repercusión que trascendió ampliamente el ámbito futbolístico.
Elogios presidenciales y tono distendido
Durante la ceremonia, Trump dedicó palabras de elogio al capitán argentino. El presidente destacó especialmente la decisión de Messi de jugar en Miami, subrayando la dimensión global del futbolista rosarino.
Según informó Reuters, el mandatario aprovechó el encuentro para combinar el reconocimiento deportivo con comentarios vinculados a la agenda internacional de su gobierno. En medio del acto también se permitió bromear con el plantel, deteniéndose particularmente en la figura de Rodrigo De Paul, uno de los protagonistas del triunfo posterior en Baltimore.
Fútbol, poder y exposición global en menos de 72 horas
La victoria ante DC United cerró una secuencia poco habitual para un equipo de fútbol. En menos de 72 horas, Inter Miami pasó de un acto oficial en el centro del poder político estadounidense a una nueva jornada de competencia en la MLS.
Lejos de distraerse con el ruido extrafutbolístico, el conjunto dirigido por Javier Mascherano trasladó la atención nuevamente al campo de juego. Allí, la conexión argentina volvió a ser determinante.
Rodrigo De Paul encendió la tarde con su pegada, mientras que Lionel Messi coronó la actuación con otra definición característica de su repertorio. El resultado fue un triunfo valioso que sintetizó una semana singular: fútbol de alto nivel, presencia política y una exposición global concentrada en pocos días.