El ajedrez de alto nivel no concede respiros. Y mucho menos cuando el objetivo es tan ambicioso como alcanzar el título de gran maestro a una edad inédita. En los salones del hotel The Carlton, en Moscú, el argentino Faustino Oro vivió una jornada inquietante en el Open Internacional de Aeroflot, donde logró salvar su invicto tras una doble sesión cargada de tensión, errores, reacciones y una cuota imprescindible de fortuna.
Con apenas 12 años, y en un certamen que reúne a 169 jugadores —entre ellos 52 grandes maestros y 9 mujeres con el mismo título en la categoría femenina—, el niño argentino sostuvo su aspiración máxima: avanzar hacia la tercera performance necesaria para obtener el título de gran maestro.
Una primera partida que se escapó entre las manos
En la segunda rueda del torneo, Faustino Oro (2516 puntos de Elo y piezas blancas) enfrentó al maestro internacional ruso Erik Obgolts, de 25 años y 2351 puntos. Desde el inicio, el prodigio argentino mostró autoridad.
Dominó la apertura, transitó el medio juego sin sobresaltos y, a medida que se simplificaba el tablero, su posición se volvía cada vez más prometedora. En el ambiente ajedrecístico se dice que un jugador "juega gratis" cuando no corre peligro y su rival apenas puede aspirar a encontrar la única respuesta correcta. Ese era el escenario.
Los análisis en vivo y los programas especializados coincidían en el diagnóstico: la ventaja era contundente. Si para las máquinas una superioridad de más de un punto suele ser suficiente para definir una partida, en este caso Faustino llegó a tener más de cinco puntos de ventaja.
Sin embargo, la lógica del tablero puede ser implacable. Dos movimientos dudosos alteraron el rumbo. Obgolts encontró el único camino posible hacia la igualdad y, tras 108 movimientos de un Ataque Indio de Rey y casi cuatro horas de juego —fue la última partida en finalizar—, ambos firmaron tablas.
El propio Faustino había anticipado una dificultad clave antes del torneo: "Ganar las partidas ganadas me parece bastante difícil. En el Open de Aeroflot estaré jugando contra grandes maestros que, obviamente, no se van a rendir con facilidad". La frase resonó como una advertencia cumplida.
El empate no solo implicó resignar medio punto ante un rival de menor fuerza, sino que además impacta en su objetivo mayor. Para lograr la norma necesaria debe:
Vencer a jugadores de menor Elo.
Enfrentarse, por el sistema de emparejamientos, a rivales de mayor fuerza que la propia.
Mantener una performance equiparable a la de un gran maestro.
Retroceder en la tabla general puede derivar en cruces con oponentes más débiles, lo que dificultaría cumplir con el requisito técnico de la norma.
De la zozobra a la reacción
Apenas una hora después del empate, Faustino volvió a sentarse ante el tablero. Con piezas negras, enfrentó en la tercera rueda a la gran maestra femenina rusa Ekaterina Goltseva (Elo 2364). El desgaste mental era inevitable.
Planteó un Gambito de Dama aceptado como defensa, pero pronto comenzaron las dificultades. Movimientos extraños comprimían su posición mientras las piezas blancas avanzaban hacia un enroque desprotegido. La situación era crítica.
El gran maestro argentino Ariel Sorín, que seguía la transmisión en el canal de YouTube del maestro Benjamín Mela, fue categórico: "Hay que reconocer que Faustino está peor y a punto de perder; solo un error de su rival o que éste comience a realizar jugadas de acuerdo a su fuerza, que es menor a la de Faustino, podrán cambiar el destino de la partida".
La premonición se cumplió. En la jugada 22, Goltseva cometió un grave error que equilibró la posición. Dos movimientos después, en la jugada 24, volvió a equivocarse. El tablero cambió de signo: Faustino quedó con posición superior y ganadora. Tras el movimiento 37 del argentino, la ajedrecista rusa detuvo el reloj y firmó la rendición.
Lo que parecía una derrota segura se transformó en victoria. Una caída lo habría alejado de sus posibilidades de lograr la plusmarca con la conquista del título de maestro. En cambio, mantuvo el invicto y la ilusión.
Una prueba de fuego en el horizonte
Hoy se disputará otra jornada de doble partida:
Cuarta rueda: desde las 6 (hora de Buenos Aires).
Quinta rueda: a partir de las 11.
El fixture determinó que el llamado "Messi del Ajedrez" llevará piezas blancas ante una de las mayores promesas de la India: el joven gran maestro Raunak Sadhwani, de 21 años, número 9 del ranking de su país y 77 del mundo, con 2638 puntos de Elo.
Será una auténtica prueba de fuego y la primera gran oportunidad para comenzar a hacer realidad su sueño: convertirse en el gran maestro más joven de la historia. Tras una jornada en la que empató cuando mereció ganar y ganó cuando parecía perdido, Faustino Oro demostró que, además de talento, posee resiliencia. Y le sobra confianza.