La FIFA resolvió suspender por 10 partidos a Leandro Paredes como consecuencia de su participación en una pelea durante la final del Mundial ante España. El organismo internacional también estableció sanciones para otros protagonistas de la trifulca ocurrida durante el encuentro disputado el pasado 19 de julio en Nueva Jersey.
La medida alcanzó además a la Selección argentina, que recibió una importante sanción económica por distintas infracciones registradas durante la competencia. Entre ellas se encuentra la exhibición de la bandera de las Islas Malvinas después de la victoria frente a Inglaterra en semifinales, un hecho que la FIFA consideró dentro de las conductas sancionables.
La resolución fue comunicada por la Comisión Disciplinaria de la FIFA, que detalló tanto las sanciones individuales como las medidas aplicadas a la Asociación del Fútbol Argentino. El castigo más importante entre los futbolistas involucrados recayó sobre Paredes, quien recibió:
- 10 partidos de suspensión.
- 90.000 dólares de multa.
Por el mismo episodio de la final, también fueron sancionados Nahuel Molina y Thiago Almada, mientras que el español Pablo Martín Páez Gavira, Gavi, recibió una suspensión de un partido por su participación en la trifulca.
Las sanciones por el enfrentamiento con España
El comunicado de la FIFA precisó las penas individuales determinadas después de analizar los incidentes ocurridos durante la final. El lateral derecho Nahuel Molina fue inhabilitado por 7 partidos y recibió una multa de 90.000 dólares. Por su parte, Thiago Almada fue sancionado con 1 partido de suspensión y una multa de 30.000 dólares.
También fue castigado Roberto Ayala, colaborador del cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni. El exfutbolista recibió 3 fechas de suspensión y una multa de 30.000 dólares por haberle aplicado un golpe a Dani Olmo. Del lado español, la FIFA sancionó a Pablo Martín Páez Gavira (Gavi) con 1 partido de suspensión y una multa de 30.000 dólares, debido a su participación en la trifulca.
De esta manera, las sanciones económicas y deportivas alcanzaron a cinco protagonistas vinculados con los incidentes de la final:
- Leandro Paredes: 10 partidos y 90.000 dólares.
- Nahuel Molina: 7 partidos y 90.000 dólares.
- Thiago Almada: 1 partido y 30.000 dólares.
- Roberto Ayala: 3 partidos y 30.000 dólares.
- Pablo Martín Páez Gavira (Gavi): 1 partido y 30.000 dólares.
Una multa de 321.000 dólares para la AFA
Además de las sanciones individuales, la FIFA aplicó una multa de 321.000 dólares a la AFA por varias infracciones. La resolución contempló distintos hechos registrados durante los partidos, entre ellos el despliegue de la bandera de las Islas Malvinas después del triunfo ante Inglaterra.
Pero la sanción no se limitó a ese episodio. El organismo internacional también mencionó la conducta incorrecta del equipo, los cánticos y gestos discriminatorios de los hinchas y los problemas de orden y seguridad durante los partidos.
La FIFA señaló el incumplimiento de los artículos 13, 14, 15 y 17 del Código Disciplinario. La medida económica tendrá además una aplicación específica: de los 321.000 dólares de la multa, 100.000 dólares deberán ser destinados a un plan para combatir la discriminación.
Asimismo, parte de la sanción quedó en suspenso bajo un período de prueba, de acuerdo con lo establecido por la Comisión Disciplinaria.
Dos partidos como local con la mitad del público
La sanción contra la Selección argentina también tendrá un efecto directo sobre sus próximos compromisos como local. La AFA deberá disputar los próximos dos partidos como local con una restricción del 50% de espectadores.
La medida se suma a la multa económica y al destino específico de una parte de esos fondos para un plan orientado a combatir la discriminación. De esta forma, la resolución de la FIFA contempla tanto consecuencias económicas como deportivas y vinculadas con la presencia del público en los estadios.
Para cuándo corren las suspensiones
La FIFA aclaró además el alcance temporal de las sanciones impuestas a los futbolistas y al integrante del cuerpo técnico. Según el comunicado, las suspensiones se trasladan a los próximos partidos oficiales de las selecciones nacionales correspondientes, de acuerdo con lo establecido en el artículo 69 del Código Disciplinario.
Esto significa que las fechas de suspensión determinadas por la Comisión Disciplinaria no quedan circunscriptas exclusivamente al partido en el que se produjeron los incidentes, sino que deberán cumplirse en los siguientes encuentros oficiales correspondientes. En el caso de Paredes, la sanción alcanza los 10 partidos, mientras que Molina deberá cumplir 7 fechas y Ayala, 3. Almada y Gavi recibieron una fecha de suspensión cada uno.
Una resolución que puede ser apelada
Las decisiones adoptadas por la Comisión Disciplinaria de la FIFA ya fueron notificadas a las partes involucradas. A partir de esa notificación, los afectados cuentan con un plazo de 10 días para solicitar la decisión fundamentada al máximo organismo rector del fútbol mundial.
La resolución, por lo tanto, establece las sanciones y sus alcances, pero deja abierta esa instancia para que las partes involucradas puedan solicitar los fundamentos de la decisión.
El caso reúne así diferentes tipos de sanciones: las suspensiones individuales derivadas de la pelea durante la final del Mundial, las multas económicas aplicadas a los protagonistas y a la AFA, la restricción de público para los próximos dos partidos como local y el destino específico de 100.000 dólares para un plan contra la discriminación.
En el centro de la resolución quedó Leandro Paredes, quien recibió el castigo más elevado entre los jugadores sancionados: 10 partidos de suspensión y una multa de 90.000 dólares. A su vez, la AFA deberá afrontar una sanción económica de 321.000 dólares y jugar sus próximos dos encuentros como local con una reducción del 50% en la cantidad de espectadores permitidos.
La FIFA fundamentó sus decisiones en los incidentes ocurridos durante la final del 19 de julio en Nueva Jersey y en otras infracciones registradas durante la competencia, entre ellas la exhibición de la bandera de las Islas Malvinas tras la victoria ante Inglaterra, las conductas discriminatorias de hinchas, cuestiones de orden y seguridad y la conducta considerada incorrecta del equipo.