Los dirigentes del fútbol argentino celebraron este jueves una Asamblea de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) para definir el formato de los torneos correspondientes a las temporadas 2027 y 2028. Durante el encuentro, realizado en las oficinas de Puerto Madero, se debatieron y aprobaron las modificaciones que determinarán el desarrollo de los campeonatos durante los próximos dos años.
La votación dejó una posición claramente diferenciada: River Plate fue el único club que votó en contra del nuevo esquema de competencia. Mientras la mayoría de las instituciones acompañó la iniciativa, la entidad de Núñez manifestó su desacuerdo con los cambios propuestos para el fútbol argentino.
En representación del Millonario participaron Ignacio Villarroel, vicepresidente segundo, y Agustín Forchieri, secretario general, quienes asistieron a la reunión en la que se definieron los detalles del sistema que comenzará a aplicarse en 2027.
La postura de River estuvo vinculada con la cantidad de participantes que integran la máxima categoría. El club considera excesivo el número de 30 equipos en Primera División y entiende que ese cupo debería reducirse. Ese desacuerdo constituyó el principal argumento para rechazar una reforma que, pese a la oposición de la institución de Núñez, recibió la aprobación de la Asamblea.
La decisión refleja una diferencia de criterio respecto de la estructura del campeonato y de la cantidad de clubes que deben competir en la máxima categoría. Sin embargo, el rechazo de River no impidió que el proyecto avanzara y quedara aprobado para las temporadas previstas.
¿Qué pasó con Estudiantes de la Plata?
River no fue la única institución que expresó públicamente su desacuerdo con la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Estudiantes de La Plata también había fijado una postura crítica, aunque su situación durante la Asamblea fue diferente, ya que no participó formalmente de la votación.
La ausencia de un voto del club platense estuvo relacionada con la situación de su presidente, Juan Sebastián Verón, quien se encuentra suspendido para ejercer la representación institucional en los ámbitos formales. Ante esa circunstancia, Estudiantes envió a un vocal para participar de la reunión. Sin embargo, el representante no contaba con facultades para emitir sufragio, por lo que la entidad no pudo expresar su rechazo mediante un voto formal.
De este modo, la votación tuvo a River como único club que se pronunció en contra de la modificación aprobada. En el caso de Estudiantes, su posición crítica frente a la AFA quedó diferenciada de la decisión formal adoptada durante la Asamblea, debido a las limitaciones que afectaron su representación.
Cómo funcionará el nuevo campeonato desde 2027
El nuevo formato aprobado por la Liga Profesional modificará la estructura de los torneos semestrales. La principal transformación será la eliminación de las zonas y su reemplazo por un sistema de todos contra todos a una sola rueda en cada semestre, con una instancia de eliminación directa para definir al campeón.
El calendario estará dividido en dos competencias principales: el Torneo Apertura, durante el primer semestre, y el Torneo Clausura, en la segunda mitad del año. Ambos mantendrán una estructura similar, aunque con diferencias en los cruces y en la organización de las localías.
En el Apertura, los equipos disputarán las primeras 15 fechas bajo el sistema establecido. Una vez completada esa etapa, los 16 mejores clasificados accederán a los playoffs, que comenzarán en los octavos de final y continuarán mediante eliminaciones sucesivas hasta consagrar al campeón.
La clasificación para la etapa decisiva dependerá, por lo tanto, de la ubicación obtenida durante la fase regular. Los equipos deberán ubicarse entre los primeros 16 puestos para continuar en la disputa por el título mediante los cruces directos.
El esquema elimina las zonas que caracterizaban al modelo anterior y establece una competencia en la que los clubes se enfrentarán en una única rueda durante cada semestre. La definición del campeonato dejará de depender exclusivamente de la posición alcanzada en una tabla de fase regular, ya que los clasificados deberán superar las distintas instancias de eliminación directa para quedarse con el título.
El Torneo Clausura repetirá el sistema con cambios en los cruces
Durante el segundo semestre se disputará el Torneo Clausura, que reproducirá el mecanismo de competencia aprobado para el Apertura. Los equipos volverán a jugar una fase regular y los 16 mejores clasificados avanzarán a las instancias de eliminación directa.
No obstante, el calendario del Clausura tendrá una particularidad en la conformación de los enfrentamientos. Los clubes se medirán con los rivales que no hayan enfrentado durante el primer semestre y solamente repetirán el clásico tradicional, en este caso con la localía invertida. Esta disposición permitirá organizar los cruces de ambos torneos con una distribución diferente de los enfrentamientos, al tiempo que conservará los clásicos tradicionales dentro del calendario anual.
La modificación de las localías también forma parte de la planificación para las temporadas siguientes. El objetivo establecido en el proyecto es que los equipos alternen sus condiciones de local y visitante, de manera que se equilibren las condiciones de disputa entre los participantes.
Así, el sistema contempla dos campeonatos semestrales con una estructura semejante, pero con variaciones en los rivales que se enfrentarán y en las condiciones de localía. Cada competencia tendrá su propia definición mediante playoffs y consagrará a un campeón.
La tabla anual continuará vigente
Aunque desaparecerán las zonas, el nuevo formato conservará una tabla anual acumulada, que sumará los puntos obtenidos por los equipos durante las dos fases del año. Esta clasificación mantendrá su propio campeón anual y seguirá siendo determinante para distribuir los accesos a las copas internacionales. De esta manera, los resultados obtenidos durante el Apertura y el Clausura tendrán incidencia tanto en las definiciones particulares de cada torneo como en la posición acumulada de los clubes al finalizar la temporada.
La continuidad de la tabla anual constituye uno de los elementos que se mantendrán dentro de la estructura general del campeonato. Los equipos competirán por los títulos semestrales mediante los playoffs, pero también buscarán sumar puntos para alcanzar los objetivos establecidos en la clasificación acumulada.
El proyecto aprobado no contempla modificaciones en la cantidad de campeonatos oficiales otorgados por la AFA. Ese número será exactamente el mismo que en la temporada actual, al igual que los cupos de clasificación a los certámenes continentales.
Por lo tanto, la reforma estará centrada principalmente en la forma de disputar los torneos y en la organización de sus fases, sin alterar la cantidad de títulos oficiales ni las plazas previstas para las competencias internacionales.
Dos descensos y continuidad del sistema de promedios
Otro de los puntos definidos en el proyecto es la continuidad de dos descensos a la Primera Nacional. El sistema mantendrá dos mecanismos para determinar qué equipos perderán la categoría al finalizar la temporada.
Uno de los descensos se resolverá mediante el sistema de promedios, mientras que el restante será determinado por la tabla general de la temporada.
De esta manera, la modificación del formato de competencia no implicará cambios en la cantidad de equipos que descenderán desde la máxima categoría. Los clubes deberán afrontar el calendario de los dos torneos semestrales y, al mismo tiempo, acumular resultados que les permitan evitar las posiciones comprometidas en los mecanismos establecidos para definir los descensos.
La combinación de los promedios y la tabla general continuará vigente dentro del esquema aprobado para 2027 y 2028.
La eliminación de las zonas
La reforma aprobada por la Liga Profesional presenta como diferencia central respecto del modelo anterior la eliminación de las zonas y la adopción de un sistema de todos contra todos a una sola rueda por semestre. A partir de esa fase regular, los 16 mejores equipos disputarán los playoffs para definir al campeón del Apertura y del Clausura.
El esquema se repetirá durante la temporada 2028, con una alternancia de las localías para equilibrar las condiciones entre los participantes. Al mismo tiempo, se mantendrán la tabla anual acumulada, su campeón propio, los cupos para las copas internacionales, la cantidad de campeonatos oficiales y los dos descensos a la Primera Nacional, uno por promedios y otro por la tabla general.
La Asamblea celebrada en Puerto Madero dejó así aprobado el formato que regirá durante los próximos dos años. River fue el único club que votó en contra, debido a su desacuerdo con la presencia de 30 equipos en Primera División, mientras que Estudiantes no pudo emitir sufragio por las limitaciones de representación derivadas de la suspensión de Juan Sebastián Verón.
Con la aprobación del proyecto, la Liga Profesional definió una nueva estructura para los campeonatos de 2027 y 2028, basada en dos torneos semestrales, una fase regular sin zonas y definiciones mediante eliminación directa.