Boca encendió las alarmas durante el partido ante Platense por la situación de Leandro Paredes, quien sufrió una molestia y pidió el cambio antes de que terminara el primer tiempo. Finalmente, el mediocampista fue reemplazado en el entretiempo, luego de hacerle saber al cuerpo técnico el contratiempo que había sufrido.
La decisión fue no arriesgarlo durante el complemento. El Vasco Arruabarrena prefirió retirar al futbolista para evitar que la molestia pudiera agravarse, una determinación que generó preocupación dentro del Xeneize debido al lugar que ocupa Paredes en el funcionamiento del equipo y a la seguidilla de compromisos que tiene por delante el conjunto de la Ribera.
La salida del mediocampista se produjo en un momento especialmente sensible para Boca, teniendo en cuenta que el próximo compromiso será la visita a Recoleta este martes por la Copa Sudamericana. La proximidad de ese encuentro convierte el estado físico de Paredes en uno de los principales focos de atención para el cuerpo técnico.
El misterio sobre el lugar de la molestia
En el comienzo del segundo tiempo, Paredes permaneció en el banco de suplentes con pantalón largo, por lo que no fue posible observar si tenía hielo colocado para descomprimir la molestia ni tampoco identificar el lugar concreto en el que podría haberse producido la posible lesión.
La imagen del mediocampista fuera del campo alimentó la preocupación entre los hinchas de Boca, especialmente por tratarse de una pieza considerada fundamental dentro del equipo. Sin embargo, todavía no se conocía con precisión la gravedad del inconveniente al momento de la conferencia de prensa.
La situación quedó, de esta manera, pendiente de la evaluación médica. El propio entrenador se encargó posteriormente de brindar detalles sobre lo ocurrido y buscó llevar tranquilidad ante la incertidumbre generada por la salida del jugador.
Pellegrino también debió abandonar la cancha
Como si la preocupación por Paredes no fuera suficiente, Marco Pellegrino sufrió una lesión muscular sobre el final del primer tiempo y también tuvo que ser reemplazado.
El defensor se convirtió así en el segundo jugador de Boca que debió abandonar el campo durante una primera etapa marcada por los inconvenientes físicos. La coincidencia de ambas situaciones profundizó la atención sobre el estado del plantel, especialmente en un contexto de partidos consecutivos.
La salida de Pellegrino y el cambio de Paredes modificaron los planes del cuerpo técnico para el segundo tiempo y obligaron a realizar movimientos en el equipo.
Arruabarrena explicó por qué reemplazó a Paredes
Luego del partido, en conferencia de prensa, Rodolfo Arruabarrena se refirió específicamente a la decisión de retirar a Paredes durante el entretiempo y procuró transmitir tranquilidad a los hinchas.
El entrenador explicó que el mediocampista había sentido una molestia durante los primeros minutos, pero destacó que posteriormente pudo continuar participando de distintas acciones del encuentro.
"Sintió una molestia en los primeros minutos, pero hizo cambio de frentes, pateó al arco, no tiró los córners. Es inteligente, se cuida y pidió el cambio. No creo que sea nada grave, pero veremos lo que dicen los médicos", afirmó el DT.
La explicación del entrenador puso el foco en la propia decisión del futbolista. Paredes, según Arruabarrena, detectó la molestia y optó por comunicarla para no correr riesgos innecesarios. El cuerpo técnico respaldó esa determinación y decidió reemplazarlo antes del inicio del segundo tiempo.
La seguidilla de partidos, otro factor de preocupación
Arruabarrena también hizo referencia a la exigencia que atraviesa Boca y a la necesidad de administrar los recursos disponibles ante una seguidilla de encuentros.
"Es lo que hay, jugamos cada tres o cuatro días. Pongo lo mejor que tengo y, si se caen, pondré a otro. Es así", sostuvo el entrenador. La frase refleja el escenario que enfrenta el conjunto de la Ribera, con compromisos separados por pocos días y la necesidad de sostener la competencia con un plantel que puede sufrir diferentes inconvenientes físicos.
En ese contexto, la molestia de Paredes adquiere especial relevancia. El mediocampista es una pieza fundamental para Boca y su eventual ausencia tendría lugar justamente antes de un nuevo compromiso internacional.
La evaluación médica definirá los próximos pasos
Por el momento, la principal incógnita pasa por conocer el alcance de la molestia de Paredes. Arruabarrena evitó anticipar un diagnóstico y señaló que será necesario esperar lo que determinen los médicos.
El entrenador, de todos modos, intentó bajar el nivel de preocupación al considerar que "no creo que sea nada grave", aunque dejó claro que la evaluación profesional será la que permita establecer con mayor precisión la situación.
Para Boca, el episodio llega en un momento de máxima exigencia. La seguidilla de partidos cada tres o cuatro días obliga al cuerpo técnico a administrar cuidadosamente a sus futbolistas, mientras el equipo debe afrontar nuevos compromisos. La situación de Paredes, sumada a la lesión muscular de Pellegrino, puso nuevamente el estado físico del plantel en el centro de la escena.
La señal que dejó el partido ante Platense fue clara: Paredes sintió una molestia, pidió salir y el cuerpo técnico eligió preservar a una de sus piezas fundamentales. Ahora, la atención queda puesta en la evaluación médica y en determinar si el mediocampista podrá estar disponible para el próximo desafío ante Recoleta por la Copa Sudamericana.