Después de que los dirigentes de River concretaran los arribos de Fausto Vera, Aníbal Moreno y Matías Viña, están buscando la manera de incorporar a Maher Carrizo y Jhohan Romaña. Pero también están muy atentos a lo que pasa en cuestión de partidas, ya que hay varios futbolistas que no tendrán lugar bajo las órdenes de Marcelo Gallardo.
Si bien los directivos están analizando el futuro de Paulo Díaz, que pasó de ser titular indiscutido a un descarte del Muñeco, en las últimas horas se oficializó la primera venta de este mercado de pases. Hasta el momento, todos los jugadores que emigraron de River, lo hicieron por medio de un préstamo. Y ahora, Sebastián Boselli se mudará hacia Europa.
El zaguero uruguayo había regresado al Millonario por un pedido explícito de Gallardo, quien le pidió a Jorge Brito -en ese entonces era el presidente- que ejecutara la cláusula de repesca que se había acordado con Estudiantes de La Plata. En un principio era utilizar al jugador, pero terminó mirando los partidos desde el banco de suplentes o desde uno de los palcos, ya que muchas veces quedó relegado.
River se metió más en el tema Scarlato
River presentó una denuncia formal ante la FIFA contra el agente Martín Guastadisegno por la salida anticipada del juvenil Luca Scarlato, a quien el club considera eje de una maniobra que perjudicó su patrimonio y el trabajo de formación.
El mediocampista, una de las promesas de la Séptima División, se desvinculó a los 16 años mediante la patria potestad, evitó firmar su primer contrato profesional y actualmente negocia su incorporación al Parma de Italia.
En el escrito de nueve páginas, firmado por el presidente Stefano Di Carlo, River sostiene que el representante actuó de manera deliberada para dejar al jugador en libertad de acción, lo ofreció a clubes europeos como Roma, Milan y Parma y desoyó reiterados intentos de diálogo y propuestas formales del club.
La denuncia señala que no se trata de un caso aislado y que el mismo método habría sido utilizado con otros juveniles argentinos. Además, incorpora testimonios y datos económicos, entre ellos un reclamo del agente por la devolución de unos 200 mil dólares entregados a la familia del futbolista.
Con respaldo de la AFA y la Conmebol, River pidió la apertura de un proceso disciplinario amparado en el Reglamento de Agentes FIFA, que podría derivar en sanciones y sentar un precedente para los clubes formadores.