Lo que parecía cuestión de horas terminó en un nuevo revés para River en el mercado de pases. Finalmente, Maher Carrizo no será refuerzo del equipo de Núñez, pese a que las negociaciones con Vélez Sarsfield estaban avanzadas. Diferencias contractuales surgidas a último momento y la postura del propio futbolista, que no terminó de convencerse del traspaso, provocaron la caída de una operación que el cuerpo técnico consideraba estratégica.
Carrizo, de apenas 19 años, era uno de los nombres que Marcelo Gallardo había señalado como prioridad para reforzar el sector ofensivo. Sin embargo, desde el entorno del jugador dejaron trascender que existían dudas sobre el destino, con la posibilidad latente de esperar una oferta desde el exterior, factor que terminó de enfriar la transferencia.
Desde River dan el tema por cerrado. Según trascendió, el entendimiento inicial entre las dirigencias contemplaba una transferencia de seis millones de dólares por el 50 por ciento del pase, en una operación que había sido acordada de palabra. No obstante, desde Vélez se habrían incorporado cláusulas adicionales y penalidades en la letra fina del contrato, condiciones que no fueron bien recibidas por la conducción encabezada por Stefano Di Carlo.
La caída del pase de Carrizo representa el tercer intento fallido del Millonario para sumar un extremo en este mercado. Previamente, se habían frustrado las negociaciones por Gianluca Prestianni y Santino Andino, dos jóvenes talentos que también estaban en el radar del entrenador.
La noticia tomó por sorpresa al propio Marcelo Gallardo, quien se encuentra en Punta del Este, donde el plantel de River realiza la pretemporada. Apenas se confirmó que la operación no prosperaría, el entrenador dio por concluido el capítulo Carrizo y ordenó reactivar la búsqueda de alternativas, aunque por el momento no trascendieron nuevos nombres en carpeta.
El primer objetivo había sido Prestianni, surgido en Vélez y actualmente en Portugal. Luego, River apuntó a Mendoza para intentar quedarse con Santino Andino, otra promesa juvenil. En ese caso, también existía un acuerdo con Godoy Cruz para adquirir un porcentaje del pase, pero el futbolista priorizó emigrar al exterior. Todo indica que su futuro estaría en el Panathinaikos de Grecia, club que elevó su oferta a 10,2 millones de euros por el 75 por ciento del pase, con una obligación de compra del 35 por ciento restante por 3,4 millones de euros en caso de no adquirir ese porcentaje dentro de los próximos dos años.
Con el pase de Carrizo definitivamente caído, el extremo seguirá por ahora bajo las órdenes de Guillermo Barros Schelotto en Vélez, a la espera de que llegue una propuesta concreta desde el fútbol europeo que seduzca a su entorno.
La planificación de Gallardo contemplaba abrochar al menos dos refuerzos dentro de una terna integrada por Andino, Carrizo y Sebastián Villa. Con dos de esas opciones descartadas y la tercera caída en las últimas horas, vuelve a cobrar fuerza la pregunta que circula en Núñez: ¿se reactiva la chance del colombiano?
La posible llegada de Villa, un nombre que genera debate tanto futbolístico como extradeportivo, aparece nuevamente en escena como una alternativa concreta para cubrir una necesidad que River aún no logra satisfacer en el actual mercado de pases.